Rev. Méd. RosaRio 88: 27-29, 2022  
REFLEXIÓN BIOÉTICA: AUTONOMÍA Y TOMA DE DECISIONES  
MÉDICAS  
TeResa FRaix*  
Doctora en Medicina; Profesora Honoraria de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional  
de Rosario; Magister en Bioética; Integrante del Comité de Bioética Asistencial del Hospital Provincial del  
Centenario, Rosario, Argentina.  
Son propios de la condición humana el racioci- que significa el respeto a su dignidad como persona  
nio y la libertad. Dice Herscht: "el hombre es hom- humana, que siempre debe prevalecer, y la autonomía  
bre por su capacidad de sentir, buscar libremente la es parte de ella, es parte de su integridad. Respetar la  
verdad, conocer y decidir, conociendo el sentido, con- integridad física, psicológica y espiritual, requiere del  
diciones y consecuencias de sus actos, dando así un médico una actitud de respeto y comprensión.  
sentido a su vida".1  
Pero, ¿cómo se define la autonomía? Este es un  
La libertad es condición intrínseca y necesaria a arduo tema, y aún no existen ni una definición exacta  
la dignidad de la persona, a su condición humana, por ni un criterio único. La definición etimológica signifi-  
lo tanto es patrimonio de esa condición el raciocinio y ca el autogobierno. Para Kant es el darse uno mismo  
la libertad y su derecho a ejercerlos. Su ejecución com- las leyes. Pellegrino la define como una capacidad de la  
porta la construcción de su conducta en la libre toma integridad de la persona, pero no su integridad. Debe  
de resoluciones; es característica de ser persona autó- respetarse la integridad.2  
noma y por lo tanto de ejercer con derecho su autono-  
Para León Correa la autonomía sería la cara  
mía, expresión de su dignidad como persona humana. deontológica de la estimación de sí, no es un mero de-  
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En la relación médico-paciente, la autonomía se seo es discernir lo que es su bien.  
relaciona con el derecho del paciente a conocer y deci-  
Donadio Maggi expresa que es solo una dimen-  
dir acerca de sus estudios y tratamientos, acerca de su sión del modo humano de existir, carece de valor moral  
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modo de vivir, y para ello ejecuta su raciocinio y liber- y no es ni un valor moral ni un principio.  
tad. Pero aquí ya se marca algo fundamental: la deci-  
Beauchamp y Childress no definen la autonomía  
sión debe ser comprendida, analizada racionalmente, sino como un conjunto de ideas que hay que conectar  
reflexionada y tomada en plena libertad: la externa a sobre objetos concretos, y diferencian acto autónomo  
él mismo y la interna propia del paciente: temor, im- y persona autónoma; una persona puede tener dismi-  
posibilidades, etc. Se comprende que la libertad nunca nuida su capacidad autónoma pero puede continuar  
es absoluta.  
En Bioética la autonomía del paciente y su dere- autonomía puede tener actos no autónomos.5  
cho a conocer y decidir, declinaron a la medicina pa- Piosson expresa que reducir al ser humano a la  
teniendo actos autónomos, y una persona con plena  
ternalista, en la cual solo el médico conocía y decidía, autonomía entraña el peligro de no proteger como  
según su criterio. Actualmente solo en las urgencias y persona humana al que pierde su autonomía parcial o  
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ante el riesgo de muerte se acepta el paternalismo.  
La autonomía es expresión de los deseos del pa-  
totalmente.  
Pero autonomía no es sinónimo de deseo y deseo  
ciente y es mandatorio para el médico respetarla por- no es lo mismo que derecho, aunque en ciertas ocasio-  
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Dirección postal: Entre Ríos 1355, 8º “C”, (2000) Rosario, SF, Argentina.  
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nes el deseo está unido al derecho y éste es su custodio. to científicos como éticos. Los mandatos por leyes u  
Las leyes deben proteger los derechos y la libertad y no ordenanzas que lo transformen en un simple técnico  
solo los deseos, que son meramente un ejercicio de su hacedor de deseos a simple demanda del paciente, son  
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libertad. Desde ya una ley que solo protege deseos es un atentado a su condición humana y profesional, a su  
ilegítima. Pero no debemos olvidar que todo derecho dignidad como persona humana y profesional.  
engendra un deber. Por otra parte el ejercicio de la li-  
La autonomía por lo tanto tiene límites: el bien y  
bertad y el cumplimiento de un deseo tienen obligato- los derechos de terceros, el respeto a las normas socia-  
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riamente que ajustarse al deber y la responsabilidad. El les establecidas y el bien de sí mismo. Este bien de sí  
ejercicio de la libertad no puede ejercerse sin respon- mismo puede relacionarse con la integridad de la per-  
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sabilidad. La responsabilidad en la ejecución de un sona, que siempre debe ser respetada. La integridad,  
deseo dentro del ejercicio de su libertad; esto significa establecida como principio en la ética europea, consis-  
éticamente, que no debe perjudicar a terceros ni a sí te en la unidad corporal, psicológica, social y espiritual  
mismo en su calidad humana, y es base de la justicia. de la persona, que todo acto médico debe respetar.  
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En esto difiero con Stuart Mill para quien el límite  
Las listas de profesionales con objeción de con-  
ético de la libertad es solo el mal hacia terceros, no a ciencia, originadas en ciertas situaciones supuestamen-  
sí mismo. El ejercicio de la libertad y el cumplimiento te legales, son una afrenta a su dignidad y a su de-  
de un deseo, tienen obligatoriamente que ajustarse al recho a ejercer libre y responsablemente su profesión  
deber de respetarse a sí mismo, a la ética, para ser legí- con conocimientos científicos y éticos. La objeción de  
timos, es decir no puede existir libertad sin responsa- conciencia no es algo individual del médico, sino el  
bilidad, que no significa solamente hacerse cargo de las mandato ético del ejercicio de su profesión. Ninguna  
consecuencias de lo hecho, sino también hacerse cargo ley puede ordenar a un médico que intervenga con téc-  
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nicas médicas una situación problemática no médica,  
de la eticidad de lo hecho.  
El médico, como persona humana, tiene al igual porque lo obliga a incurrir en una mala praxis.  
que su paciente, dignidad, deseos, derechos, deberes,  
Si no existe un problema estrictamente médico,  
autonomía, responsabilidad y libertad.1  
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Además es sin base científica ni problema clínico que lo justifique,  
un profesional con conocimientos científicos y ética la situación debe resolverse por otros medios: psicoló-  
profesional, a los que ha juramentado cumplir y que gicos, sociales, etc.  
deben ser respetados. Cuando toma una decisión mé-  
La toma de decisiones médicas es un momento  
dica pone en funcionamiento todos estos parámetros. crucial en el ejercicio de la profesión, en la que se po-  
No es un "técnico" ejecutor de los deseos del paciente nen en juego todos estos parámetros; está cargada de  
sino un profesional con conocimientos y responsabili- responsabilidad, debe ser ejercida con libertad, pero el  
dad, que debe valorar científica y éticamente esos de- profesional es consciente de la carga ética y emocional  
seos. Es consciente que no debe ejecutar nada que su implicadas, una situación en la cual la vida, la inte-  
ciencia y ética profesional prohíban, ni dejar de hacer gridad del paciente, su dignidad y sus deseos deben  
todo aquello que su ciencia y ética profesional indi- ser respetados y protegidos en una medicina realmente  
quen, con fundamentos certeros, porque de lo con- humanizada.  
trario incurriría en ambos casos en una mala praxis  
La toma de decisiones correctamente efectuada  
penada por la ley. El estado al otorgarle el título ha- dignifica al profesional y favorece al paciente en una  
bilitante de médico, certifica que está capacitado para buena praxis que respeta su dignidad y su integridad.  
ejercerlo dentro de estos parámetros profesionales, tan-  
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ReFlexión BioéTica: auTonoMía y ToMa de decisiones Médicas  
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