
64 REVISTA MÉDICA DE ROSARIO
Rev. Méd. RosaRio 90: 64-66, 2024
VITAMINA D
Con el transcurso de los años cada vez son más los
trabajos de investigación que involucran a esta vitamina.
La vitamina D es una vitamina que historicamen-
te se la relacionó con el metabolismo foso-cálcico, y un
alto porcentaje de los trabajos publicados al respecto la
incluyen. Pero desde hace ya varios años también se le
atribuyen funciones no relacionadas con la parte ósea de
nuestro organismo. Como lo son sus acciones en el sis-
tema autoinmune, ciertos tipos de tumores, el síndrome
metabólico, enfermedades cardiovasculares, enfermeda-
des neurológicas como la demencia y el Alzheimer, enfer-
medades respiratorias, entre muchas otras interacciones
beneciosas de esta vitamina.
A tal punto fueron y continúan siendo las investiga-
ciones que en la época del Covid muchas de las mismas
involucraron a la vitamina D.
Interviene en nuestro organismo desde antes de la
concepción hasta la senectud.
Sin la suplementación, sus niveles en sangre oscilan
de acuerdo a os meses del año, en concordancia con las
estaciones: siendo sus niveles más elevados en la estación
de verano y primeros meses de otoño y los niveles más
bajos los vemos hacia nales del invierno. Los mismos
son más bajos en aquellas regiones del mundo que se en-
cuentran más cerca de los polos (Norte y Sur) y algo más
elevados en las regiones cercanas al Ecuador (pero esto no
es garantía de que la población que habita en esta zona del
planeta va a tener niveles adecuados durante todo el año).
La principal obtención de esta vitamina en nuestro
organismo es a través de la piel y la acción del sol; la mis-
ma se encuentra en muy baja concentración en los ali-
mentos (incluso en aquellos que están forticados con la
misma). Al respecto se puede observar en el cuadro N°
1 la revisión que realicé de las diferentes bibliografías y
etiquetas de los productos comerciales, donde podrán en-
contrar un listado variado y numeroso de alimentos, el
contenido de vitamina D por porción, y el cálculo de la
cantidad de ese producto que deberíamos consumir para
cumplir con los requerimientos diarios de la misma (esti-
mados en 800 UI/día).
Algo similar se puede observar en relación al conte-
nido de la misma en las diferentes fórmulas lácteas es-
peciales utilizadas en niños con alergia a la leche de vaca
(incluyo en el mismo el comparativo con el contenido en
una leche uida de vaca). Para realizar el mismo tomé los
valores de referencia publicados en las diferentes marcas.
(cuadro N° 2)
Desarrollar los benecios de la vitamina D en los
diferentes órganos y sistemas de nuestro organismo lle-
varía toda una revista y más para desarrollarla. Para eso
están las diferentes publicaciones cientícas. Si es im-
portante tener en cuenta que la alimentación solamente
es insuciente para la reposición en aquellas personas
que presentan niveles bajos de la misma; e invito a re-
visar la bibliografía cuando estamos ante un paciente
con determinada patología y evaluar el benecio de su
suplementación.
La forma más práctica de aumentar los niveles séricos
cuando estos están disminuidos es mediante el tratamien-
to farmacológico durante un período determinado, y en
determinadas patologías y pacientes (ej.: personas insti-
tucionalizadas que no son expuestas al sol, bebes, etc.) se
recomienda el tratamiento durante todo el año a dosis de
mantenimiento.
Existen numerosos esquemas de tratamiento y mante-
nimiento, en la práctica utilizo y recomiendo el esquema
que se puede ver en el cuadro N° 3.
No dejemos de pensar en la vitamina D cuando ten-
gamos un paciente delante nuestro independientemente
de la patología por la que consulte.
D. J C