
la Facultad de Medicina y el HosPital del centenaRio
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 103
El arquitecto de tres países
Nació el 5 de diciembre de 1867 en Guérigny, Nièvre,
Borgoña. Como muchos franceses, no rmaba con el pri-
mer nombre de su bautismo sino que lo hacía con el terce-
ro como el arquitecto Pierre Paul Alfred Massüe.
Fue hijo de Joseph, ingeniero naval y caballero de la Le-
gión de Honor, y de Jeanne Marie Baptistine Bonnafont.
Tuvo cuatro hermanas: Jeanne, Anne-Marie, Gabriela
y Marie – Caroline y un hermano: Marcel.
En 1887 ingresó a la École des Beaux-Arts de París,
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conjunto de inuyentes escuelas de arte de Francia en
dibujo, pintura, escultura, grabado, arquitectura y otros
medios, cuyos orígenes, ligados al Cardenal Mazarino, se
remontan a 1648.
Se diplomó en 1893 como arquitecto DLPG (diplo-
mado por el Gobierno) instalándose en el 14 de la Rue
Milán de la capital francesa.
En 1894, en matrimonio arreglado entre su padre y el
tío de su esposa, desposó a la artista plástica Marie Orsel
(1868-1929) con quien tuvo dos hijos: Georges y Pierre.
Estancia en Brasil
En 1904 proyectó en Río de Janeiro un edicio en esti-
lo neo-renacentista amenco, premiado en el concurso de
fachadas de 1904.
Entre 1905 y 1909, colaboró con el ingeniero Francis-
co de Oliveira Passos, en la construcción del Teatro Mu-
nicipal, inspirado en la Opera Garnier de París. Esta obra,
galardonada y polémica porque el ingeniero era hijo del
Prefecto de Rio de Janeiro, Pereira Passos, recayó en un
grupo de arquitectos franceses cuyo jefe era Barbá, a quien
se le atribuye también la fachada del edicio.
En 1908 actuó como coordinador de arquitectura de
la Exposición Nacional Agrícola, Industrial, Pastoral y de
Artes Liberales. Allí realizó una pasarela sobre la bahía de
Urca a la vera del Pan de Azúcar, el portal de acceso y el pa-
bellón de la Industria, muy parecido al Petit Palais parisino
del arquitecto Charles Girault.
Residencia en Argentina
Hacia 1910 arribó a Rosario a n de intervenir en el
Concurso para la construcción del Hospital y del Instituto
de Enseñanza Médica del Centenario. Sus bases y condi-
ciones, que establecían seis meses para la presentación de
los proyectos denitivos, fueron publicadas ese año en el
número 65 de septiembre-octubre de la Revista Técnica de
la Sociedad Central de Arquitectos.
En febrero de 1911 venció ese plazo y en mayo, la comi-
sión, integrada por dos médicos, dos arquitectos nombrados
por la Sociedad Central de Arquitectos y dos locales; el arqui-
tecto italiano Italo Méliga (diseñador del Gran Hotel Italia
(1887) – hoy, Sede de Gobierno de la UNR -) y el ingeniero
Manuel Sugasti, declaró desierto el primer premio por no
reunir las condiciones exigidas y decidió otorgar dos segun-
dos premios al proyecto Nº 9 (lema “Paraná" de los arqui-
tectos Ernest Fröhlicher y Marcel Daxelhofer y del ingeniero
Walter Moll) y al proyecto Nº 6 (lema “Ciencia y Arte” del
arquitecto René Barbá y el doctor Tomás Varsi como asesor
médico). También se premió un tercero (lema “Salud” de los
Sres. Taurel y Distosis) y aconsejó comprar otros dos proyec-
tos el Nº 12 (lema “Luz” del arquitecto René Guillaminot)
y el Nº 7 (Lema “Blanca” del ingeniero Miguel Estrada) por
contener detalles “dignos de ser utilizados”.
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Por último, la Comisión eligió el proyecto Nº 6 al que
se le hicieron agregados de los otros proyectos seleccionados
y algunas modicaciones aportadas por una comisión am-
pliada en la que intervino el Dr. Rubén Vila Ortiz y, a la que
fue invitado, entre otros, el ingeniero italiano Gaetano Rez-
zara, quien proyectara, en estilo neo-renacentista, la amplia-
ción del Palacio Municipal rosarino, inaugurado en 1898.
En el exterior, la Escuela respondió al estilo clásico con
un monumental pórtico de ingreso, simetría axial, colum-
nas y altas ventanas termales en sus pabellones laterales y
un destacable frontis triangular con dos grifos orientados
en direcciones este y oeste en sus ángulos inferiores. Estas
estructuras, como el Monumento a los Padres que lo rema-
ta, fueron ejecutadas por el arquitecto y escultor Guillermo
Gianninazzi y estucadas por el yesero y estucador Carlos
Righetti.
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En el interior, sobresalía un gran auditorio curvo
con cubierta de tambor sobreelevado.
A su vez, el Hospital, dotado de una capilla, se ajustó
al concepto higienista
g
de pabellones aislados y alinea-
g. El movimiento higienista es una corriente arquitectural y urbanística fomentadora de la aplicación de las teorías homónimas, nacidas
en la primera mitad del siglo XIX con el liberalismo, que comienzan a tener en cuenta la salud citadina. Así, médicos y políticos inician
su lucha contra la insalubridad de las viviendas atendiendo a la necesidad de mantener determinadas condiciones de salud ambiental en
servicios (instalación de agua corriente y cloacas e iluminación), casas y edicios públicos. En el caso particular de Rosario, inuyeron
las epidemias de cólera (1867-68; 1886-87 y 1894-95) y de peste bubónica (1900) y la creciente problemática de la tuberculosis.
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