
Rev. Méd. RosaRio 91: 197-206, 2025
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO204
de la odontología, esto debido a tradición formativa y
regulación profesional local.
8
La exigencia de doble titulación previa, predomi-
nante en Europa y Oceanía, se asocia a sistemas sani-
tarios con altos estándares de especialización y fuertes
regulaciones de competencias quirúrgicas. Países como
Alemania, Reino Unido y Australia sostienen esta vía
formativa, la cual es respaldada por organismos como la
UEMS, que deende la doble titulación como requisito
mínimo para garantizar un abordaje integral de pato-
logías médico-odontológicas complejas.
5
No obstante,
esta estructura también está correlacionada con niveles
de desarrollo socioeconómico elevados. Un estudio re-
ciente muestra que países con mayor PIB per cápita y
gasto público en salud presentan sistemas formativos
más prolongados, con mayor número de rotaciones clí-
nicas y componentes médicos integrados.
8,12
Además, el gasto en salud tiene un impacto directo
sobre la duración del programa. Por ejemplo, Estados
Unidos, Australia y Alemania ofrecen programas de 5 a
6 años, muchos de ellos con formación médica incluida,
mientras que en India, Brasil o Sudáfrica la duración
promedio es de 3 a 4 años. Esta diferencia se vincula
con la capacidad institucional para sostener programas
extensos, así como con las prioridades sanitarias nacio-
nales. La formación dual es más costosa para los sistemas
públicos, lo que restringe su adopción en países con me-
nores ingresos, donde se busca formar especialistas e-
cientemente sin ampliar innecesariamente la duración
académica.
1
También se identican factores culturales y gremia-
les. En países como Italia, Francia y España, la CBMF
está regulada exclusivamente como especialidad médica,
derivada de la desaparición histórica de la estomatolo-
gía como especialidad médica debido al creciente au-
mento en tratamientos y nuevas investigaciones odon-
tológicas que ameritaban a la estomatología como una
diciplina demasiado compleja como para considerarse
especialidad de la medicina, lo cual reeja una visión
institucional de la cirugía maxilofacial más próxima a la
medicina que a la odontología.
8
Por el contrario, Japón,
China, India y América han mantenido la CBMF como
una especialidad odontológica avanzada, posiblemente
por el fuerte desarrollo académico de las facultades de
odontología y la autonomía profesional de los cirujanos
dentales en estos contextos siempre ligados al ámbito
médico.
13,14
Las implicaciones de esta diversidad formativa son
signicativas. En primer lugar, diculta la homologa-
ción de títulos y la movilidad profesional entre regiones.
Un especialista formado bajo el modelo odontológico
puede encontrar barreras regulatorias para ejercer en
países donde se exige doble titulación. En segundo lu-
gar, plantea desafíos para la estandarización del currí-
culo. A pesar de los esfuerzos de organizaciones como
la IAOMS,
9
no se ha logrado establecer un consenso
universal sobre el perl formativo ideal del CBMF. Esto
puede afectar también la percepción pública y profesio-
nal del rol del especialista, generando ambigüedad en
sus competencias clínicas.
En términos de implicaciones, teóricamente nues-
tros hallazgos contribuyen a comprender cómo la CMF
mantiene múltiples “identidades” formativas según
el contexto global mientras unas prevalecen otras van
cambiando como en Europa con la creciente transición
a la doble titulación. Refuerzan la noción de que no
existe un único modelo óptimo: mientras las titulacio-
nes dobles tienden a generar cirujanos con mayor am-
plitud quirúrgica,
2
la vía odontológica ha demostrado
formar especialistas competentes, Japón es ejemplo de
amplio espectro con título único, entrenamiento exten-
so y requisitos mínimos de procedimientos quirúrgicos
para egresar como especialista aunque con requisitos
de maestría y doctorados.
11
Prácticamente, esto sugiere
que las instituciones formadoras podrían evaluar com-
plementar currículos. Por ejemplo, en países odonto-
lógicos podría enfatizarse formación médica adicional
para ampliar la formación y que el grado de egreso sea
doble como lo hacen algunos de los planes de EEUU,
o en países médicos, reforzarse competencias especícas
estomatológicas, para garantizar cobertura integral de
patologías craneofaciales, dinámica y estática Maxilo-
mandibular. Además, conocer estas diferencias es clave
para la movilidad profesional, un cirujano formado bajo
un solo título podría requerir certicaciones adicionales
en sistemas internacionales.
Como futuras líneas de investigación, proponemos
evaluar cómo las diferencias formativas inuyen en la
calidad asistencial por ejemplo, mediante estudios com-
parativos de destrezas quirúrgicas o de satisfacción del
paciente y examinar la relación entre el tipo de forma-
ción y el desempeño profesional, la satisfacción labo-
ral, la empleabilidad y la movilidad internacional de
los egresados. Asimismo, sería relevante realizar análisis
de costo-efectividad que comparen programas duales
frente a los simples, considerando no solo la inversión