ISSN 0327-5019
Revista Médica de Rosario
PUBLICACIÓN CUATRIMESTRAL DEL CÍRCULO MÉDICO Y SUS SOCIEDADES FILIALES
VOLUMEN 92, Nº 1 ENERO - ABRIL 2026
Indizada en EMBASE, LILACS, LATINDEX, SIIC Data Bases,
MedicLatina, Biomedical Reference Collection y
Emerging Sources Citation Index (ESCI)
SANTA FE 1798, S2000AUB ROSARIO, SANTA FE, ARGENTINA.
* (el índice continúa en página 4 y 5)
ÍNDICE / CONTENTS
EDITORIAL / EDITORIAL
"Sobre sepsis y genes.., cción y realidad" ..................................................................................... 6
“On sepsis and genes... ction and reality”
OSVALDO F. TEGLIA
TRABAJOS ORIGINALES / ORIGINAL ARTICLES
¿Un tratado internacional sobre pandemias? Un análisis bibliométrico ....................................... 10
An international treaty on pandemics? A bibliometric analysis
MIGUEL GALLEGOS, MAURICIO CERVIGNI, PEDRO SOTOMAYOR, TOMÁS CAYCHO-RODRÍGUEZ, MARLON ELÍAS
LOBOS-RIVERA, PABLO MARTINO, ANASTASIA RAZUMOVSKIY, WALTER L. ARIAS GALLEGOS
Pronóstico delncer colon según la deciencia en la reparación de la incompatibilidad
de ADN e inestabilidad microsatelital en adultos. Revisión sistemática ....................................... 16
Colon cancer prognosis based on DNA mismatch repair deciency and
microsatellite instability in adults. Systematic review
JOE KELLER SÁNCHEZ-SALGADO, NYCOLE ALEXANDRA AMANCHA VARGAS, JO SEBASTIAN JIMÉNEZ CALDERÓN,
JORGE SEBASTIAN CORONEL MONTERO, FABRICIO GUERRERO ORTIZPE
Avances recientes en la caracterización de la diabetes tipo 1 y LADA:
hacia una mejor comprensión del espectro autoinmune ................................................................ 25
Recent advances in the characterization of type 1 diabetes and LADA:
towards a better understanding of the autoimmune spectrum
ANTONELLA PACINI, JULIA I. SIDOR, MARÍA BUREU, ROO STAMPONE, JAVIER CHIARPENELLO, MELINA CASADO,
MARÍA ANA FINA Y SILVINA R. VILLAR
ISSN 0327-5019
Revista Médica de Rosario
PUBLICACIÓN CUATRIMESTRAL DEL CÍRCULO MÉDICO Y SUS SOCIEDADES FILIALES
VOLUMEN 92, Nº 1 ENERO - ABRIL 2026
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Jefe del Servicio de Endocrinología
del Hospital Provincial del Centenario de Rosario
Miembro de la Sociedad Latinoamericana
de Endocrinología Pediátrica
Integrante del Comité de Expertos en Osteoporosis
y Osteopatías Médicas de la Sociedad Iberoamericana
de Información Cientí!ca
Subdirector:
Dra. ANA LAURA BAELLA
Médica endocrinóloga del Servicio de Endocrinología
del Hospital Provincial de Centenario.
Instructora de la Concurrencia de Endocrinología
del Hospital Provincial del Centenario
Miembros:
Dr. OSCAR BOTTASSO
Director del Instituto de Inmunología,
Facultad de Ciencias Médicas,
Universidad Nacional de Rosario
Dr. LUIS PABLO CARDONNET
Profesor Adjunto de Clínica Médica
Facultad de Ciencias Médicas - UNR
Dr. GUILLERMO CARROLI
Director Cientí!co del Centro Rosarino
de Estudios Perinatales
(Centro Colaborador de la OMS)
Dr. ALEJANDRO GARCÍA
Fellow del American College of Physicians (FACP)
Miembro de Honor Extranjero de la Sociedad
de Medicina Interna del Uruguay
Dr. EZEQUIEL M. PALMISANO
Médico especialista en Cirugía General
Co-Director Licenciatura en Instrumentación Quirúrgica, IUNIR
Dr. GUSTAVO PETRONI
Director Médico
Grupo Gamma, Rosario
Dra. MALÉN PIJOÁN
Especialista Jerarquizada y Consultora Nacional en Urología
(Sociedad Argentina de Urología)
Especialista en Andrología
Dr. OSVALDO F. TEGLIA
Prof. Adj. a Cargo. Enfermedades Infecciosas Facultad
Ciencias Biomédicas. Universidad Austral Pilar. Bs. As.
Secretario de Redacción:
Dr. ROBERTO PARODI
Profesor Adjunto de Clínica Médica
Facultad de Ciencias Médicas – UNR
Sede:
CÍRCULO MÉDICO DE ROSARIO
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Tel.: (0341) 421-0120 / Fax: (0341) 425-9089
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Profesor de Medicina, Universidad de Oviedo
Instituto Reina Sofía de Investigación
Hospital Universitario Central de Asturias, España
HUGO BESEDOVSKY
The Institute of Physiology and Pathophysiology, Medical Faculty, Philipps University,
Marburg, Germany
ADRIANA DUSSO
Associate Professor of Medicine, Division of Endocrinology, Metabolism
and Lipid Research; Washington University School of Medicine, St. Louis, EE. UU.
INGRID M. LIBMAN, M.D., Ph.D.
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Investigadora, Children’s Hospital,
Pittsburgh (PA), USA
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Miembro del Comité de Asesores Cientí!cos de la International Osteoporosis
Foundation
Dr. SANTIAGO PALACIOS
Director del Instituto Palacios de Salud de la Mujer. Madrid, España
ADRIANA DEL REY
The Institute of Physiology and Pathophysiology, Medical Faculty, Philipps University,
Marburg, Germany
Dr. EDUARDO RUIZ CASTAÑÉ
Director del Servicio de Andrología de la Fundación Puigvert
Miembro del Comité Ejecutivo de la Academia Europea de Andrología
Dr. JOSÉ R. ZANCHETTA
Profesor Titular en la Maestría de Osteología y Metabolismo Mineral;
Director de la Maestría en Osteología y Metabolismo Mineral
Universidad del Salvador; Buenos Aires, Argentina
Dr. RODOLFO REY
Investigador Principal de CONICET y Director, Centro de Investigaciones
Endocrinológicas “Dr. César Bergadá” (CEDIE), CONICET - FEI - División de
Endocrinología, Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Profesor Adjunto de Biología
Celular, Histología, Embriología y Genética, Facultad de Medicina,
Universidad de Buenos Aires
www.revistamedicaderosario.org
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es accesible desde el sitio del Círculo Médico de Rosario en Internet:
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Están allí los contenidos desde el año 2008 hasta el presente.
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La Revista dica de Rosario es el órgano cientí!co del rculo dico de Rosario (Argentina) y de sus sociedades liales;
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número de cada año, y pueden consultarse en el sitio de la revista en Internet.
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Asociación de Psiquiatría Dra. Belén Gonella
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Asociación de Terapia Intensiva Dra. Laura Bergallo
Asociación de Ultrasonografía Dra. Soledad Palavecino
Asociación de Directores Médicos de Rosario Dr. Fabio Ghezzi
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VOLUMEN 92, Nº 1 ENERO - ABRIL 2026
SANTA FE 1798 - S2000AUB ROSARIO - SANTA FE - ARGENTINA
ISSN 0327-5019
ÍNDICE / CONTENTS
EDITORIAL / EDITORIAL
"Sobre sepsis y genes.., cción y realidad" ..................................................................................... 6
“On sepsis and genes... ction and reality”
OSVALDO F. TEGLIA
TRABAJOS ORIGINALES / ORIGINAL ARTICLES
¿Un tratado internacional sobre pandemias? Un análisis bibliométrico ....................................... 10
An international treaty on pandemics? A bibliometric analysis
MIGUEL GALLEGOS, MAURICIO CERVIGNI, PEDRO SOTOMAYOR, TOMÁS CAYCHO-RODRÍGUEZ, MARLON ELÍAS
LOBOS-RIVERA, PABLO MARTINO, ANASTASIA RAZUMOVSKIY, WALTER L. ARIAS GALLEGOS
Pronóstico delncer colon según la deciencia en la reparación de la incompatibilidad
de ADN e inestabilidad microsatelital en adultos. Revisión sistemática ....................................... 16
Colon cancer prognosis based on DNA mismatch repair deciency and
microsatellite instability in adults. Systematic review
JOE KELLER SÁNCHEZ-SALGADO, NYCOLE ALEXANDRA AMANCHA VARGAS, JO SEBASTIAN JIMÉNEZ CALDERÓN,
JORGE SEBASTIAN CORONEL MONTERO, FABRICIO GUERRERO ORTIZPE
Avances recientes en la caracterización de la diabetes tipo 1 y LADA:
hacia una mejor comprensión del espectro autoinmune ................................................................ 25
Recent advances in the characterization of type 1 diabetes and LADA:
towards a better understanding of the autoimmune spectrum
ANTONELLA PACINI, JULIA I. SIDOR, MARÍA BUREU, ROO STAMPONE, JAVIER CHIARPENELLO, MELINA CASADO,
MARÍA ANA FINA Y SILVINA R. VILLAR
Salud Oral y Embarazo: Evaluación de la Relación entre la Salud Bucal y la calidad
de vida en Gestantes en un Centro de Atención Primaria de Trujillo – Perú ................................. 44
Oral Health and Pregnancy: Evaluation of the Relationship between Oral Health
and Quality of Life in Pregnant Women in a Primary Care Center in Trujillo – Peru
NICOLE KIMBERLY MEDINA VALERA, MARISEL ROXANA VALENZUELA RAMOS, WILFREDO TERRONES CAMPOS,
FREDDY EMILIO TATAJE NAPURI, DARÍO EMILIANO MEDINA CASTRO, PEDRO MIGUEL DIAS MONTEIRO
CASUÍSTICA / CASE REPORTS
Lipodistroa parcial familiar tipo 3 asociada a mutación en PPARG:
desafío diagnóstico en una adolescente con insulinorresistencia severa ..................................... 53
Familial partial lipodystrophy type 3 associated with PPARG mutation:
diagnostic challenge in an adolescent with severe insulin resistance
DR. JAVIER CHIARPENELLO, DRA. CAROLINA MARÍA BARBOSA, DRA. ANA LAURA BAELLA,
DRA. BRENDA FANELLI, DRA. FLORENCIA PASSET
MISCELÁNEA / MISCELLANY
Fantasías con el Cello. El maestro que partió sin diagnóstico ....................................................... 60
Fantasies with the Cello. The master who left without a diagnosis
DR. OSCAR BOTTASSO
El médico de estagira ......................................................................................................................... 65
The physician of stagira
ALBERTO ENRIQUE D’OTTAVIO
ÍNDICE
6 REVISTA MÉDICA DE ROSARIO
REV. MÉD. ROSARIO 92: 6-9, 2026
"SOBRE SEPSIS Y GENES.., FICCN Y REALIDAD
OSVALDO F. TEGLIA
1
1- Médico Especialista en Clínica Médica e Infectología.
El 24 de diciembre de año 1938, no fue una noche-
buena más para José Luis Borges. Luego de nalizada su
jornada laboral en la Biblioteca Miguel Cane del porteño
barrio de Boedo y tras una presurosa remontada; al subir
la escalera de cierto edicio
1
, el autor del Aleph se golpeó
la cabeza con el lo de una ventana entre abierta y sufrió
una herida cortante; aparentemente menor, pero que se
le infectó y ocasionó una septicemia. Estuvo internado
durante varias semanas en un hospital; pugnando con re-
ciedumbre entre la vida y la muerte.
1
Debieron pasar quince os para que el accidente de
la ventana y su posterior infección, se vieran plasmados
sin vericuetos en un hecho literario de trascendencia
universal.
1,2
Aquella experiencia traumática, fue situada
como acontecimiento central en su famoso cuento: “El
sur”. Ultimo cuento de puño y letra del lebre escritor;
antes de quedarse ciego; y según el mismo dijera más tar-
de: “Quizá. Su mejor cuento”. Allí conviven alucinacio-
nes y épica, simetrías y leves anacronismos, entrelazados
con el “criollismo voluntario” de su personaje central: un
tal Juan Dahlmann; un bibliotecario – como también lo
era Borges, cuando se accidentó.
Dice la obra, que Dahlmann sufrió una herida en la
cabeza "con la arista de un batiente recién pintado que al-
guien se olvidó de cerrar”.
2
La herida condujo al protagonis-
ta de “El Sura un hospital, donde permaneció internado
muy comprometido con un cuadro de ebre, pesadillas,
y hasta estupor. Cuando inesperadamente sobrevivió y ya
se estaba recuperando, un cirujano se presentó y le espe-
to que había estado a punto de morir de una septicemia”,
Dahlmann; convaleciente o en sus sueños; emprende su
derrotero nal rumbo a una estancia familiar en el sur.
Cerca de ese lugar, en una pulpería-almacén; de los tantos
que solían poblar el sublime e inmenso estepario pampea-
no, encuentra la muerte - o su eterna liberación al poder
elegirla - tras un feroz duelo gauchesco a cuchillo.
2
Encumbrados especialistas pusieron nombres y corro-
boraron que la ceguera padecida por Borges era heredita-
ria; entre ellos el prestigioso Dr. Enrique Malbran,
3
quien
armara que la ceguera del escritor de las dos orillas”;
como lo llamara Beatriz Sarlo, era debida a una miopía
degenerativa. Con certidumbre, es posible armar que la
ceguera que acompaño al genial autor hasta el nal de sus
días, era de origen genético: puesto que su padre, su abue-
la, su bisabuelo y hasta su tatarabuelo inglés William Has-
lam; pastor metodista, habían padecido idéntico cuadro y
murieron ciegos. Este subscriptor inere con prudencia;
que quizás, el talentoso escritor rioplatense no portaba
los genes imprescindibles para el desarrollar un síndrome
séptico fatal. Ya que en etapa pre penicilínica las sulfo-
namidas eran los únicos antibióticos que estaban disponi-
bles para su uso clínico en 1938– y desde la desvencijada
cama de algún hospital, Borges pudo sobrellevar con éxi-
to aquel episodio septicémico.
La sepsis se dene como una respuesta inamatoria
sistémica exagerada a las infecciones, acompañada de dis-
función orgánica. Esta disfunción orgánica, muchas veces
toma el control evolutivo de la enfermedad y conduce
a inexorable óbito. Es reconocida como una prioridad
mundial y su incidencia en adultos se estima en apro-
ximadamente 189 casos por cada 100.000 personas por
año.
4,5
* Dirección de correo electrónico: ofteglia@gmail.com
EDITORIAL
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 7
Esta; muchas veces luctuosa enfermedad; afecta cada
año a alrededor de 50 millones de personas en todo el
mundo, la mitad de las cuales son niños y menores de 19
años.
6
En la actualidad se ha constituido en una signica-
tiva causa de muerte entre pacientes ingresados en Uni-
dades de Cuidados Intensivos. A pesar del conocimiento
de su siopatología, de los avances en el diagnóstico y tra-
tamiento, la sepsis continúa siendo una de las principales
causas de muerte a nivel mundial; conservando elevada
letalidad. Como si esto fuera poco, su incidencia ha esta-
do aumentado en los últimos años.
7
Si bien puede afectar a cualquier persona, ancianos,
niños pequeños, embarazadas y pacientes con enferme-
dades crónicas tienen una mayor propensión a padecerla.
Ciertas condiciones de salud, como diabetes, enfermedad
cardiovascular, enfermedad pulmonar obstructiva crónica
(EPOC) y cáncer, constituyen factores de riesgo impor-
tantes para la sepsis.
8
La acrecentada resistencia a los an-
timicrobianos es otro factor de riesgo adicional y trascen-
dente, que puede determinar falta de respuesta clínica al
tratamiento de una infección y evolución rápida a sepsis
y choque séptico.
La sepsis puede ser causada por infecciones bacteria-
nas, pero también puede ser consecuencia de otros agen-
tes, como virus, parásitos u hongos. La sepsis viral es
un hecho bien conocido desde mucho antes de la pan-
demia de COVID-19.
9
En los niños, muchas afecciones
virales se asocian con disfunción orgánica como resulta-
do de la infección, por ejemplo: choque por enterovirus,
choque hemorrágico por dengue, bronquiolitis grave y
gastroenteritis viral. También, ciertos parásitos (anemia
palúdica grave) o afecciones inamatorias postinfecciosas
(síndrome inamatorio multisistémico asociado a CO-
VID-19), pueden promover sepsis.
9
Un estudio prospectivo realizado en el sudeste asiá-
tico, mostró que los virus representaron el 76% de los
casos de sepsis documentados en niños.
10
Los más co-
múnmente identicados en este estudio fueron el virus
del dengue (27%), seguido de rinovirus (23%), virus de
la inuenza (14%) y virus sincitial respiratorio (12%). A
nivel mundial, el virus del herpes simple y los enterovirus
son las causas virales s comunes de sepsis neonatal, y
enterovirus, parechovirus humanos -género dentro de la
familiaPicornaviridae- (sobre todo HPeV-A3) y virus de
la inuenza son las principales causas de sepsis viral en
niños pequeños.
10
A pesar de los potentes antimicrobianos disponibles,
de los avances en las técnicas de soporte hemodinámico,
renal y respiratorio desde las unidades de cuidados inten-
sivos, así como de algunos recientes tratamientos para
modular la respuesta inamatoria como es la proteína C
activada, la mortalidad de la sepsis y el shock séptico con-
tinúan siendo sorprendentemente elevadas.
Si bien, la resucitación precoz y un tratamiento an-
tibiótico adecuado oportuno son cruciales en disminuir
la mortalidad, muchos pacientes correctamente tratados
igualmente fallecen.
11
En muchos de ellos, las enferme-
dades, y/o las condiciones de riesgo previas explican su
fatal pronóstico. No obstante, en no pocos casos no es
posible encontrar una explicación clara al ¿por qué?:
algunos pacientes que sufren una sepsis evolucionan
mal, progresando a shock séptico mientras que otros
-con similares estándares de condiciones previas y te-
rapéutica- no lo hacen y se recuperan sin secuelas de la
afección. Tal cual lo trata de esbozar la historia inicial
de este Editorial; la genética, ha estado tratando de en-
contrar algunas respuestas a dicha pregunta.
11,12
La sepsis y la respuesta inmunitaria a la infección
tienen un componente genético indudable, y la lite-
ratura cientíca se empeña en señalar esta realidad.
Se ha puesto en evidencia de que alrededor del 10 %
de los genes humanos codican mediadores inmuni-
tarios relacionados a la sepsis.
13
Un estudio reveló que
adultos adoptados, tienen un riesgo casi cinco veces ma-
yor de mortalidad relacionada con infección, si uno de
sus padres biológicos murió a causa de una infección.
14
Los factores genéticos pueden inuir, y condicio-
nar la susceptibilidad y gravedad del síndrome sépti-
co. La sepsis tiene múltiples vías genéticas gatilladoras de
misma, que involucran a enzimas, distintos mediadores
y proteínas codicadas por una plétora de genes; convir-
tiendo a esta enfermedad en poligénica, tal cual lo es la
hipertensión.
Ciertas variaciones en los genes involucrados en la
respuesta immune: tal un amplio espectro de proteínas
inmunitarias, la codicación de citocinas, de receptores
tipo Toll y de factores de coagulación (brinógeno), han
sido asociados con mayor riesgo y gravedad de sepsis.
15
La
variabilidad y los diferentes fenotipos de sepsis, sugieren
que el riesgo proviene de muchos genes, cada uno de ellos
aportante de un pequeño; pero ciertamente letal efec-
to negativo. La dominancia de tal efecto, es asumido
como mas inuyente al que preanuncian ciertas enfer-
medades cardiovasculares y algunos canceres.
15
Más recientemente, se han realizado estudios de
asociación con todo el genoma –(GWAS) Estudio de
REV. MÉD. ROSARIO 92: 6-9, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO8
Asociación del Genoma Completo– (por sus siglas en
ingles) en pacientes con neumonía o sepsis.
17
El mencio-
nado, encontró genes involucrados en una variedad de
funciones, incluyendo funciones inmunes, metabólicas,
vasculares y de señalización. Las variantes genéticas rela-
cionadas con el sistema inmunitario pueden contribuir
al éxito o la fracaso en el control de una infección gene-
ralizada. Este estudio encontró algunos genes asociados a
sepsis, en particularel gen FER; que regula la adhesión
entre células y media la señalización desde la supercie
celular hasta el citoesqueleto a través de receptores de fac-
tores de crecimiento,también el gen DRD1; un receptor
acoplado a proteína G que estimula la adenilato ciclasa y
ayuda a mediar el tono vascular y elIGF-1; un potente
activador de la vía de señalización de AKT (grupo de en-
zimas que participan en varios procesos relacionados con
el crecimiento y la supervivencia celular) y un potente in-
hibidor de la apoptosis.
17,18
Entre las muchas variantes genéticas asociadas
con la sepsis, cada individuo tendun subconjunto
de ellas con la consiguiente traducción clínica por tal
pertenencia. Esto lleva a que sujetos predispuestos, ten-
gan diferentes fenotipos de sepsis. De esta manera los pa-
cientes pueden desarrollar distintas disfunciones siológi-
cas u orgánicas. Por ejemplo, un paciente puede cumplir
los criterios de sepsis y tener frecuencia cardíaca y respira-
toria anormales como hechos dominantes, mientras que
otro puede sufrir de hipotermia y leucopenia, en tanto un
tercero podrá denir su pronóstico por una disfunción
renal aislada grave, en tanto que un cuarto fallece por
hipotensión refractaria a todo tratamiento más trombo-
citopenia. Si bien algunas de estas diferencias se asocian
al agente infeccioso, la variabilidad getica individual
está detrás de ellas.
Actualmente, conocer los GWAS en sepsis, representa
un desafío cienco; y tal vez un futuro promisorio en
el manejo de pacientes infectados. Saber sobre el efecto
genético acumulativo podrá eventualmente ser utili-
zado para crear un perl de riesgo séptico individual,
que permita mejorar el pronóstico a través del diagnósti-
co oportuno y ecaces tratamientos; como ya ocurre con
ciertos tipos de canceres. En dicho escenario, la medici-
na genéticamente individualizada o de precisión; como
también se le llama ahora; podutilizarse para adaptar
la terapia a las variantes genéticas particulares de cada in-
dividuo séptico.
17
De un modo similar a como está ocu-
rriendo con la quimioterapia contra ciertos cánceres, en
donde se tiene en cuenta la variedad de mutaciones de los
pacientes.
Los GWAS deberían poder ayudar a identicar los
puntos de control de la sepsis; así como lo han hecho con
el cáncer de mama. En dicha patología; los estudios uti-
lizando GWAS, ponen de maniesto una alta asociación
de ciertos genes en mujeres portadoras de los mismos,
con un riesgo de por vida de padecer cáncer de mama.
17
Los GWAS podrán crear puntuaciones de riesgo poli-
génico de sepsis, brindándole así a la medicina más herra-
mientas para enfrentarla; y a los pacientes umbrales sen-
sibles para reconocerla a tiempo y mejorar su pronóstico.
Sabemos; sin dudas, por Adolfo Bioy Casares (“Bor-
ges”. Destino, 2006) y hasta por su propia autobiografía
publicada en 1970, de que Borges sufrió una septice-
mia después de la navidad de 1938.
18
Tal vez, su deter-
minación genética le permitsobrellevarla, en época de
escasos antimicrobianos. En cambio, no conocemos con
certeza sobre la suerte que nalmente corrió el bibliote-
cario Dahlmann en su cuento. El autor de “El Sur”, lo-
gra inducirnos una incógnita magistral: Quizás; el duelo
gauchesco en El Sur no ocurrió realmente, y se tradel
nal soñado por Dahlmann durante su letargo séptico
fatal. Un párrafo de la genial obra da pistas al respecto,
diciendo: …morir en una pelea a cuchillo, a cielo abierto
y acometiendo, hubiera sido una liberación para él, una
felicidad y una esta, en la primera noche del sanato-
rio, cuando le clavaron la aguja. Sintió que si él, en-
tonces, hubiera podido elegir o soñar su muerte, ésta es
la muerte que hubiera elegido o soñado.
2
Si bien la cción fue el principal métier de Borges,
también plasmo declaraciones estentóreas sobre la reali-
dad. Por ejemplo en su ensayo “El tamaño de espe-
ranza (1926); se lee: “Nuestra realidá vital es grandiosa
y nuestra realidá pensada es mendiga”. Este Editorial in-
tentó evocar la realidad del episodio séptico vivido por el
inuyente escritor y verter alguna luz sobre el substrato
genético de la sepsis, a la vez que procuró recrear una de
las cciones borgianass notorias; su cuento “El Sur”.
EDITORIAL
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 9
BIBLIOGRAFIA
1. Zunini Patricio. “Las dos muertes de Jorge Luis
Borges”. Infobae cultura: https://www.infobae.com/
cultura/2021/06/14/las-dos-muertes-de-jorge-luis-
borges/
2. Jorge Luis Borges. “El Sur”. Ficciones-Articios (2da.
parte). ISBN: 9788420633121
3. Marti Manuel Luis. La diabetes de Borges. Revista de la
Sociedad Argentina de Diabetes. Vol 58 num, 2: 56-88,
may0- agosto 2024.
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M. Lorenzo-Salazar y col. A genome-wide association
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Carevolume26, Articlenumber:341(2022).
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ventana-losa-y-un-golpe-en-la-cabeza-la-nochebuena-
que-borges-casi-se-mata/
REV. MÉD. ROSARIO 92: 10-15, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO10
¿UN TRATADO INTERNACIONAL SOBRE PANDEMIAS? UN ANÁLISIS
BIBLIOMÉTRICO
MIGUEL GALLEGOS
1
*, MAURICIO CERVIGNI
2,3
, PEDRO SOTOMAYOR
4
, TOMÁS CAYCHO-RODRÍGUEZ
5
,
MARLON ELÍAS LOBOS-RIVERA
6
, PABLO MARTINO
7,2,3
, ANASTASIA RAZUMOVSKIY
8
, WALTER L. ARIAS
GALLEGOS
9
1. Universidad Continental, Lima, Perú.
2. Consejo Nacional de Investigaciones Cientícas y Técnicas, Buenos Aires, Argentina.
3. Universidad Nacional de Rosario, Santa Fe, Argentina.
4. Universidad de Atacama, Copiapó, Chile.
5. Universidad Cientíca del Sur, Lima, Perú.
6. Universidad Tecnológica de El Salvador, SanSalvador, ElSalvador.
7. Universidad Abierta interamericana, Rosario, Argentina.
8. Arizona College of Nursing, Florida, Estados Unidos.
9. Universidad Católica San Pablo, Arequipa, Perú.
* Dirección de correo electrónico: maypsi@yahoo.com.ar
Resumen
Se ha abierto una discusn internacional para elaborar un tratado sobre pandemias que permita mejorar la capacidad de
prevención, preparacn y respuesta a una futura crisis de salud internacional. Se realizó una squeda de documentos
en la base de datos Scopus por medio de la palabra clave pandemic treatyy se apli un análisis bibliotrico sobre
la informacn recuperada. Se recuperaron 29 documentos, la mayoría son notas de opinión y editoriales, y en menor
grado, artículos. La mayoría de los trabajos se concentra en el área de medicina, y los autores proceden mayoritariamente
de Estados Unidos, Reino Unido y Suiza. BMJ y Lancet son las editoriales con más publicaciones. El debate por el nuevo
tratado se encuentra concentrado en algunos autores, países, instituciones, revistas y áreas temáticas, lo que limitaría la
representatividad del nuevo instrumento de coordinación internacional de pandemias.
Palabras clave: tratado de pandemias; cooperación internacional, salud pública; gobernanza de salud internacional.
AN INTERNATIONAL TREATY ON PANDEMICS? A BIBLIOMETRIC ANALYSIS
Abstract
Aninternational discussionhas initiated the purpose of establishinga pandemic treaty that will enhance the ability to
avoid, prepare for, and respond to a future global health crisis. A search for documents was carried out in the Scopus
database using the keyword “pandemic treaty,and a bibliometric analysis was applied to the information retrieved. 29
papers were retrieved; the majority are editorial and opinion notes, with a smaller number of articles. Most of the works
are focused on the eld of medicine, and the authors are primarily from the United States, the United Kingdom, and
Switzerland. BMJ and Lancet are the publications with the most articles. e new instrument for international pandemic
coordination is not as diverse as it could be because the debate about it is focused on a small number of authors, countries,
institutions, journals, and subject areas.
Keywords: pandemic treaty; international cooperation; public health; international health governance.
¿UN TRATADO INTERNACIONAL SOBRE PANDEMIAS? UN ANÁLISIS BIBLIOMÉTRICO
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 11
INTRODUCCIÓN
Durante el año 2021 se inició un debate mundial
para consensuar un nuevo instrumento de política in-
ternacional sobre emergencias de salud global o futuras
pandemias.
1-4
Este debate se deriva de las complejidades
impuesta por la pandemia COVID-19, y la insucien-
cia de los instrumentos de coordinación preexistentes,
como el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
1-3
Tal reglamento constituye una herramienta de gestión
de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual
se encuentra vigente y sirve para coordinar la respuesta
ante una contingencia de salud pública internacional.
1
Desde entonces se ha planteado un debate público so-
bre el contenido y los aspectos formales que debería con-
templar el nuevo tratado, y hasta el momento se reconocen
algunos acuerdos centrales (Tabla 1). Si bien varios autores
plantearon algunas opiniones críticas,
5-9
todavía falta que la
discusión alcance mayor globalidad y diversidad de pers-
pectivas. Este trabajo presenta un análisis bibliométrico
de las publicaciones realizadas hasta el momento sobre el
nuevo tratado de pandemias, con el objetivo de identicar
hasta qué punto se trata de un debate representativo de di-
ferentes perspectivas y países del mundo.
MÉTODO
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus,
mediante la palabra clave “pandemic treaty”, el 6 de oc-
tubre de 2022. La información recuperada fue organiza-
da en una tabla construida ha hoc de acuerdo a ciertos
indicadores bibliométricos. Posteriormente se hizo una
lectura de los trabajos por parte de los autores de este
estudio, para identicar los temas del debate sobre el
nuevo tratado de pandemia. Como se sabe, los estudios
bibliométricos permiten un análisis de la literatura cien-
ca en función de su cuanticación, áreas de solapa-
miento, tendencias de investigación, autores más pro-
ductivos, revistas protagónicas, entre otros.
10
RESULTADOS
Se obtuvieron 29 documentos, de los cuales, 14 fue-
ron publicados en el 2021, y 15 durante el 2022, to-
dos en inglés (Tabla 2). Cabe mencionar que la misma
búsqueda en PubMed logró recuperar 27 documentos,
lo que indica una escasa productividad de trabajo so-
bre esta temática. Entre los documentos recuperados de
PubMed y Scopus se cotejó una gran coincidencia, por
lo que el análisis se concentró en los datos de Scopus.
A pesar de que todavía es muy temprano para juzgar el
impacto de estos documentos, algunos trabajos ya han
sido citados. Sin embargo, el número de citas todavía es
muy bajo, máxime si se considera la pertinencia y actua-
lidad del debate sobre el nuevo tratado de pandemias.
Extender la perspectiva de los derechos humanos y de salud pública
Promover una perspectiva de “Salud Global” o “Una Salud”
Ampliar consensos y compromisos globales por parte de los gobiernos
Garantizar equidad en el acceso y distribución de los recursos sanitarios
Fomentar mayor intercambio de información cientíca
Establecer compromisos jurídicamente vinculantes para los gobiernos
Exención de los derechos de propiedad intelectual para la producción de tecnología sanitaria
Fortalecer los sistemas de salud y el namiento especíco para crisis sanitarias
Mejorar el sistema de información y comunicación de riesgos de salud pública
Revisar el sistema de alarma de emergencia internacional
Promover una mayor coordinación y gobernanza internacional en salud
Enfatizar en las acciones de prevención de las pandemias
Favorecer la coordinación con otros organismos internacionales
Proporcionar mayor autoridad a la Organización Mundial de la Salud
Tabla 1. Temas de consenso para abordar el tratado sobre pandemias
Fuente: Gallegos
1
REV. MÉD. ROSARIO 92: 10-15, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO12
Tabla 2. Documentos sobre el tratado de pandemias recuperados de Scopus
Título Revista/DOI Citas
e case for an international pandemic treaty
e BMJ
doi:10.1136/bmj.n527
9
A global pandemic treaty should aim for deep prevention
e Lancet
doi:10.1016/S0140-6736(21)00948-X
8
A pandemic treaty for equitable global access to medical countermeasures: Seven
recommendations for sharing intellectual property, know-how and technology
BMJ Global Health
doi:10.1136/bmjgh-2022-009709
6
e world must learn from COVID before diving into a pandemic treaty
Nature
doi:10.1038/d41586-021-00866-7
5
Youth versus pandemics: e role of future generations in the pandemic
treaty
e Lancet Global Health
doi:10.1016/S2214-109X(21)00307-7
4
Can geopolitics derail the pandemic treaty?
e BMJ
doi:10.1136/bmj-2021-069129
4
A pandemic treaty, revised international health regulations, or both?
Globalization and Health
doi:10.1186/s12992-021-00779-0
4
e futility of the pandemic treaty: Caught between globalism and statism
International Aairs
doi:10.1093/ia/iiac023
4
Pandemic treaty needs to start with rethinking the paradigm of global
health security
BMJ Global Health
doi:10.1136/bmjgh-2021-006392
3
World health organization to begin negotiating international pandemic
treaty
BMJ (Clinical Research Ed.)
doi:10.1136/bmj.n2991
2
Developing an innovative pandemic treaty to advance global health security
e Journal of Law, Medicine & Ethics
doi:10.1017/jme.2021.72
1
Pandemic treaty: A chance to level up on equity
e BMJ
doi:10.1136/bmj.o1279
1
A global pandemic treaty must address antimicrobial resistance
e Journal of Law, Medicine & Ethics
doi:10.1017/jme.2021.94
1
International law reform for one health notications
e Lancet
doi:10.1016/S0140-6736(22)00942-4
Why we need a global pandemic treaty
e BMJ
doi:10.1136/bmj.n2963
e race for COVID-19 vaccines: Accelerating innovation, fair allocation
and distribution
Vaccines
doi:10.3390/vaccines10091450
Its time to end the cycle of panic and neglect-why we need a pandemic
treaty and investment in vaccine research
Australian Health Review
doi:10.1071/AHv45n6_ED
An eective pandemic treaty requires accountability
e Lancet Public Health
doi:10.1016/S2468-2667(22)00192-X
Why we still need a pandemic treaty
e Lancet Global Health
doi:10.1016/S2214-109X(22)00278-9
States cannot negotiate a pandemic treaty alone
e BMJ
doi:10.1136/bmj.o1281
Achieving global vaccine equity: e case for an international pandemic treaty Yale Journal of Biology and Medicine
Pandemic treaty should include reporting in prisons Health and Human Rights
From security to solidarity: e normative foundation of a global pandemic
treaty
Journal of Global Health
doi:10.7189/jogh.12.03025
A pandemic treaty for a fragmented global polity
e Lancet Public Health
doi:10.1016/S2468-2667(21)00103-1
New international pandemic treaty: Potential implications for clinicians
worldwide
Postgraduate Medical Journal
doi:10.1136/postgradmedj-2021-141090
One health and pathogen sharing: Filling the gap in the international health
regulations to strengthen global pandemic preparedness and response
International Organizations Law Review
doi:10.1163/15723747-19010006
Triggers for treaty negotiations: Could lessons from environmental
protection inform a prospective pandemic treaty?
e BMJ
doi:10.1136/bmj-2021-068903
Governing global antimicrobial resistance: 6 key lessons from the Paris
climate agreement
American Journal of Public Health
doi:10.2105/AJPH.2021.306695
Countries prepare for pandemic treaty decision
Lancet (London, England)
doi:10.1016/S0140-6736(21)02651-9
¿UN TRATADO INTERNACIONAL SOBRE PANDEMIAS? UN ANÁLISIS BIBLIOMÉTRICO
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 13
Como se observa en la Tabla 3, la mayoría de los
trabajos son notas de opinión y editoriales, mientras que
los artículos son inferiores en cantidad. De 114 autores,
un grupo de 6 autores ya ha publicado dos trabajos, y
otros 3 lograron difundir tres publicaciones. Según la -
liación institucional y el país de los autores, se evidencia
un predominio de autores e instituciones procedentes
de Europa y Estados Unidos. Además, los resultados
indican que la discusión transita principalmente en re-
vistas biomédicas, y particularmente en dos grupos edi-
toriales: BMJ y Lancet.
DISCUSIÓN
Hasta el momento, el debate por el nuevo tratado no
se ha reejado en una gran productividad cientíca, tal
como se ha visualizado con las temáticas COVID-19.
11,12
No obstante, existen grandes consensos acerca de que el
nuevo tratado debería garantizar el acceso y distribución
equitativa de los recursos sanitarios, y particularmente
de vacunas, el establecimiento de normativas jurídica-
mente vinculantes para los gobiernos, mecanismos de
seguimiento, evaluación y rendición de cuentas, mayor
cooperación cientíca e intercambio de datos, transfe-
rencia de tecnología, exibilización de los acuerdos so-
bre los derechos de propiedad intelectual, mejor sistema
de vigilancia de enfermedades, mayor gobernanza de sa-
lud y autoridad de la OMS, énfasis en la perspectiva de
derechos y One Health, entre otros.
1-9
A pesar de estos consensos, se ha señalado que el tra-
tado tiene una visión reduccionista sobre las pandemias,
ya que no contempla otros eventos convergentes ni tam-
poco representas las necesidades de todos los países.
6,7
Este enfoque reduccionista puede correlacionarse con el
hecho de que la mayoría de los trabajos se concentran en
el área de medicina, y evidentemente la gestión de una
pandemia requiere de un abordaje mucho más amplio,
tal como lo han indicado estudios previos sobre la go-
bernanza de la salud pública.
13
Lo mismo se encuentra
con respecto a la escasa diversidad de países interlocuto-
res en este debate, lo que podría conducir a la elabora-
ción de un tratado bastante limitado.
Esto es coincidente con estudios previos, donde se
ha observado que los autores de países de altos ingre-
sos están sobre representados en las revistas de mayor
impacto en salud pública.
14
Además, se ha encontrado
un gran desequilibrio en la representación de los estu-
dios sobre gestión de emergencias en salud pública, ya
que sólo cuatro países (Estados Unidos, Reino Unido,
Tabla 3. Indicadores de los documentos recuperados de
Scopus
Tipo de documento
Artículo
Nota
Editorial
Encuesta breve
Revisión
11
8
8
1
1
Autores más productivos
Wenham, C.
Kickbusch, I.
Homan, S.J.
Weldon, I.
Van Katwyk, S.R.
Moon, S.
Gostin, L.O.
Eccleston-Turner, M.
Burci, G.L.
3
3
3
2
2
2
2
2
2
Filiaciones institucionales
Institut de Hautes Études Internationales et du Développement
Georgetown University
York University
Universiteit van Amsterdam
London School of Economics and Political Science
Georgetown Law
King’s College London
University of Cambridge
Dahdaleh Institute for Global Health Research
5
4
3
2
2
2
2
2
2
Áreas temáticas
Medicina
Ciencias Sociales
Enfermería
Farmacología, Toxicología y Farmacéutica
Multidisciplinario
Inmunología y Microbiología
Economía, Econometría y Finanzas
25
3
2
1
1
1
1
Revistas
BMJ
Lancet Public Health
Lancet Global Health
Lancet
Journal of Law Medicine Ethics
BMJ Global Health
6
2
2
2
2
2
Países
Estados Unidos
Reino Unido
Suiza
Sudáfrica
Noruega
Países Bajos
Canadá
España
Malasia
Ghana
Francia
Chile
Brasil
Bélgica
9
6
6
3
3
3
3
2
2
2
2
2
2
2
Idioma
Inglés 29
Nota: Se consideran los ítems con más de dos citas, excepto en el tipo de
documento y áreas temáticas.
REV. MÉD. ROSARIO 92: 10-15, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO14
Australia y China) concentran la mayoría de las produc-
ciones, cubriendo el 73,7% de la literatura total
15
. Otro
estudio también reejó un predominio de Estados Uni-
dos, Inglaterra y China respecto de los estudios sobre
gobernanza de salud pública.
13
Por tal motivo, se ha insistido en promover un trata-
do que incluya las necesidades y perspectivas de los países
de ingresos medios y bajos, así como del Sur Global.
2,8
Por su parte, las revistas cientícas de prestigio deberían
promover mayor pluralidad de autores y diversidad de
puntos de vistas, para no reforzar el monopolio de la
verdad cientíca. También se ha enfatizado la necesidad
de contemplar un abordaje intersectorial y una mayor
participación de la sociedad civil.
5,6,9
Las discusiones
sobre este nuevo tratado parecen estar organizadas de
forma vertical, sin demasiada discusión horizontal y sin
mayor participación de la sociedad civil, incluso aparta-
da de las jóvenes generaciones
8
y la equidad de género.
5
La experiencia indica que el involucramiento de la po-
blación en temas de salud pública resulta crucial para la
prevención y el control de las enfermedades,
16,17
por lo
que se ha sugerido mayor participación de la ciudadanía
en la discusión por el nuevo tratado.
8
Entretanto, las
asimetrías y el sesgo de género en la profesión sanitaria
ya han sido destacadas en estudios previos,
18,19
y en esa
dirección se ha manifestado la importancia de incorpo-
rar un asesor de género en el proceso de negociación
del tratado, cuyo objetivo sería garantizar la paridad de
género en la composición del órgano de gobierno y la
toma de decisiones, así como una mayor representati-
vidad de las trabajadoras sanitarias, quienes representan
más del 70% de la fuerza laboral sanitaria.
5
Este breve análisis bibliométrico visualiza una impor-
tante concentración del debate en ciertas revistas cien-
cas, autores, países e instituciones, con un enfoque
claramente biomédico. Aun cuando esto puede estar
condicionado por la recuperación de la información
procedente de Scopus, igualmente, los indicadores ob-
tenidos deben llamar la atención de la comunidad cien-
ca internacional. En consecuencia, resulta necesario
estimular un debate con mayor alcance internacional y
diversidad de perspectivas, para que el producto nal
sea un verdadero instrumento de gobernanza de salud
pública global que permita enfrentar adecuadamente
una próxima pandemia. El nuevo tratado debería ser
un instrumento de política internacional superador de
los instrumentos preexistentes, y para ello se requiere la
integración de múltiples actores, sectores sociales y go-
biernos. Si esto no ocurre, se corre el riesgo de elaborar
un tratado desigual y poco representativo de las reales
necesidades que se ponen en juego durante una contin-
gencia de salud internacional.
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Chile. Rev Med Chil.;149(12):1765–72. 2021. http://
dx.doi.org/10.4067/s0034-98872021001201765
REV. MÉD. ROSARIO 92: 16-24, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO16
PRONÓSTICO DEL CÁNCER COLON SEGÚN LA DEFICIENCIA EN LA
REPARACIÓN DE LA INCOMPATIBILIDAD DE ADN E INESTABILIDAD
MICROSATELITAL EN ADULTOS. REVISIÓN SISTEMÁTICA
JOE KELLER SÁNCHEZ-SALGADO
1,2
, NYCOLE ALEXANDRA AMANCHA VARGAS
1,2
, JOSÉ SEBASTIAN
JIMÉNEZ CALDERÓN
1,2
, JORGE SEBASTIAN CORONEL MONTERO
1,3
, FABRICIO GUERRERO ORTIZ
1,4
1
Universidad Católica de Cuenca. Facultad de Medicina. Cuenca, Ecuador.
2
Asociación Cientíca de Estudiantes de Medicina de la Universidad Católica de Cuenca. Cuenca, Ecuador.
3
Jefe de la Unidad Técnica de Anatomía Patalógica del Hospital de Especialidades José Carrasco Arteaga,
Cuenca, Ecuador.
4
Universidad Católica de Cuenca, Departamento de Investigación de la Facultad de Medicina Matriz. Cuenca,
Ecuador.
* Dirección de correo electrónico: joe.sanchez.93@hotmail.com
Resumen
Introducción: El cáncer de colon (CC) sigue siendo una preocupación global de salud pública, plantea desafíos
signicativos en el manejo clínico. Existe una gran variabilidad en el pronóstico, también inuenciada por factores
moleculares como la dMMR y la MSI. Se busca explorar la relación entre el estado de dMMR y MSI y el pronóstico
del CC en adultos, a base de la literatura cientíca dentro del periodo de enero 2018 y enero 2024.
Métodos: Se realizó una revisión sistemática, usando las bases de datos de PubMed, Web of Science y Scopus. Se
seleccionaron 19 estudios publicados en revistas Q1-Q4 reconocidas en Scimago Journal & Country Rank, reali-
zados entre 2018 y 2024. Se incluyó criterios rigurosos de inclusión y exclusión, con revisión independiente de los
estudios por parte de los autores.
Resultados: Fue una exploración de 18,079 pacientes que reveló convergencias y divergencias en la literatura.
Conclusiones: Se respalda la asociación positiva entre dMMR/MSI y un pronóstico mejorado, sugiriendo su utili-
dad en la estraticación del riesgo y la toma de decisiones terapéuticas.
Palabras clave: adultos, cáncer colorrectal, cáncer de colon, inestabilidad de microsatélites.
COLON CANCER PROGNOSIS BASED ON DNA MISMATCH REPAIR DEFICIENCY AND
MICROSATELLITE INSTABILITY IN ADULTS. SYSTEMATIC REVIEW
Abstract
Introduction: Colon cancer (CC) remains a global public health concern and poses signicant challenges in clinical
management. ere is considerable variability in prognosis, which is also inuenced by molecular factors such as dMMR
and MSI. We sought to explore the relationship between dMMR and MSI status and CC prognosis in adults, based on
scientic literature published between January 2018 and January 2024.
Methods: A systematic review was conducted using the PubMed, Web of Science, and Scopus databases. Nineteen studies
published in Q1-Q4 journals recognized in Scimago Journal & Country Rank between 2018 and 2024 were selected.
Rigorous inclusion and exclusion criteria were applied, with independent review of the studies by the authors.
Results: An exploration of 18,079 patients revealed convergences and divergences in the literature.
Conclusions: e positive association between dMMR/MSI and improved prognosis is supported, suggesting its usefulness
in risk stratication and therapeutic decision-making.
Keywords: adults, colorectal cancer, colon cancer, microsatellite instability.
PRONÓSTICO DEL CÁNCER COLON EN ADULTOS
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 17
INTRODUCCIÓN
El cáncer de colon (CC), una neoplasia que se origina
en la porción terminal del aparato digestivo o en el intesti-
no grueso, constituye una preocupación de salud pública.
Con una incidencia anual de alrededor de 106,970 nuevos
casos solo en los Estados Unidos (EE.UU.)
1
su impacto en
la población es innegable.
A nivel mundial, el cáncer colorrectal (CCR) ocu-
pa una posición destacada en las estasticas de cánceres
s diagnosticados, ubicándose en el tercer lugar entre los
hombres y el segundo entre las mujeres, según los datos de
la Organización Mundial de la Salud (OMS) recopilados
en la base de datos GLOBOCAN.
2
En los EE.UU., 623,405 individuos padecen de dife-
rentes tipos dencer, incluyendo CCR.
3
Este grupo abar-
ca a aproximadamente 1.4 millones (8%) de supervivientes
actuales de CCR.
4
Además, la mediana de edad al diagnós-
tico se sitúa en 69 años.
5
El pronóstico de supervivencia de los pacientes que
sufren de CC está inuenciada por diversos factores, por
ejemplo: alteraciones moleculares como la deciencia en
la reparación de errores de emparejamiento (dMMR) del
ADN y la inestabilidad de microsatélites (MSI). La MSI es
la manifestación biológica de la incapacidad para corregir el
emparejamiento incorrecto. Existe una creciente aplicación
de pruebas para identicar la MSI o la pérdida de expre-
sión del sistema de reparacn de apareamientos erneos
(MMR) mediante cnicas como la inmunohistoquímica
(IHC) que es respaldada por las directrices de la Sociedad
Americana de Oncología Clínica (ASCO), la Sociedad Eu-
ropea de Oncología Médica (ESMO) y el Grupo de Traba-
jo Multisociedades sobre Cáncer Colorrectal de EE.UU.
6
En este sentido, el objetivo principal del estudio es explorar
la relación entre el estado de la dMMR y la MSI en adultos
y su impacto en el pronóstico de supervivencia del CC.
MÉTODOS
Se realizó una revisión sistemática utilizando las bases
de datos de PubMed, Web of Science y Scopus, abarcando
el período entre enero 2018 y enero 2024, con el objetivo
de recopilar artículos en inglés y que estudien o traten sobre
la relación entre la dMMR de ADN y la MSI y el pronós-
tico de supervivencia del CC en adultos. Adicionalmente
a ello se realizó una búsqueda manual en las revistas selec-
cionadas, clasicadas de Q1-Q4 sen Scimago Journal &
Country Rank (SJR).
La metodoloa para la revisión sistemática sigue las
directrices de Preferred Reporting Items for Systematic
Reviews and Meta-Analyses (PRISMA). La estrategia de
búsqueda se implementó con precisión utilizando térmi-
nos especícos, basados en palabras clave extraídas de los
Descriptores en Ciencias de la Salud y los Medical Subject
Headings (DeCS/MeSH). Los términos fueron: adulto”,
“adulto joven”, “anciano”, “reparación de la incompatibi-
lidad de ADN”, “inestabilidad de microsatélites”, neo-
plasias colorrectales”, neoplasias del colon, pronóstico
y repeticiones de microsatélite”. Finalmente, la ecuacn
desqueda se formuló de la siguiente manera: Adult OR
Adult Young OR Aged AND Colonic Neoplasms OR
Colorectal Neoplasms AND Microsatellite Instability OR
Microsatellite Repeats OR DNA Mismatch Repair AND
Prognosis.
Se establecieron criterios de inclusión que abarcan
informes de casos, estudios clínicos, ensayos clínicos, en-
sayos clínicos controlados, metaanálisis y ensayos contro-
lados aleatorizados, centrados en pacientes de 18 os o
s, adultos o ancianos con diagstico de CC o CCR en
cualquier estadio con o sin tratamiento. Se seleccionaron
artículos publicados en los últimos 5 años, desde enero de
2018 hasta enero de 2024, con acceso gratuito, en inglés y
todos ellos de revistas clasicadas de Q1 a Q4 según SJR.
En la base de datos Web of Science, se renó la búsque-
da por Web of Science Categories, incluyendo oncoloa,
medicina general interna, cirugía, gastroenterología hepa-
tología, medicina experimental de investigación, genética
herencia, bioquímica bioloa molecular, inmunología y
patoloa. Además, se aplicaron rminos en Citation To-
pics Micro, especícamente “inestabilidad de microsatéli-
tesy microsatélites”. En Scopus, los resultados se ajusta-
ron sen el Área de Conocimiento, abarcando Medicina,
Bioquímica, Getica y Biología Molecular.
Los criterios de exclusión fueron aplicados rigurosa-
mente para garantizar la calidad y relevancia de los estudios
seleccionados. Se excluyeron revisiones bibliográcas, revi-
siones sistemáticas, tesis de grado, cartas al editor, guías de
práctica clínica y estudios relacionados con otros tipos de
cáncer que no fueran de colon o colorrectal. Asimismo, se
descartaron investigaciones realizadas en animales, estudios
centrados en vegetacn, y artículos que abordaran este
tipo de ncer o relacionados en niños y adolescentes o que
no especicaran claramente la edad de los participantes en
su metodología o resultados.
Adicionalmente, se excluyeron arculos que se centra-
ran en estudiar algún efecto farmacológico y/o tratamiento
especo para el CC o CCR, diferente a la relación entre
la dMMR de ADN y la MSI en adultos, y su impacto en el
REV. MÉD. ROSARIO 92: 16-24, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO18
pronóstico o supervivencia del CC en adultos. A pesar de
incluir el CCR, se decidió no considerar especícamente
elncer de recto en esta revisión sistetica. Se aplicaron
estos criterios con el objetivo de mantener la coherencia y
la relevancia en relación con los objetivos planteados.
En el diagrama (Figura 1) consta un proceso de selec-
ción donde se identicaron inicialmente 429 registros a
través de las bases de datos. La eliminación de duplicados
redujo este número a 411. Los autores llevaron a cabo una
revisn de tulos, remenes, objetivos y metodologías, en
los criterios de inclusión y exclusión descritos. Se descarta-
ron 385 artículos.
Se evaluaron los 26 registros restantes y, de estos, siete
fueron excluidos. Los artículos elegibles fueron 19. Poste-
riormente, estos artículos fueron recuperados y añadidos
al conjunto de datos nal para incluir en la síntesis cuali-
tativa. Cualquier desacuerdo entre los autores durante este
Figura 1. Diagrama de ujo del proceso de búsqueda.
proceso fue resuelto mediante consenso, bajo la supervi-
sión del autor principal.
RESULTADOS
La metodología adoptada para esta revisión sistemáti-
ca comenzó con una exhaustiva búsqueda bibliogca. Se
llevó a cabo un minucioso proceso de cribado para selec-
cionar los artículos según lo descrito en la metodología. Se
identicaron y seleccionaron un total de 19 artículos que
cumpan con los criterios establecidos.
Los resultados de la Tabla I esbozan la relación entre
el estado de dMMR y MSI y el pronóstico del CC en
adultos. Se obserque los autores de esos estudios, tras
la aplicación de análisis estadísticos, se llegó a la conclu-
sión de que no se evidenció una relación signicativa en
el pronóstico de supervivencia en el contexto del CC o
CCR en adultos.
Registros identicados a través de las
bases de datos:
PubMed (n = 85)
Web of Science (n = 329)
Scopus (n = 15)
Registros tras eliminar duplicados
(n = 411)
Registros seleccionados
(n = 26)
Registros excluidos según los criterios
de exclusion (n = 385)
Artículos a texto completo
evaluados elegibles
(n = 19)
Artículos a texto completo excluidos
(n = 7)
Artículos incluidos para la revisión
sistemática (n = 19)
IdenticaciónIdoneidadInclusión Cribado
PRONÓSTICO DEL CÁNCER COLON EN ADULTOS
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 19
Autores (año) Diseño Muestra Resultados Conclusiones
Huang Q et
al.
7
(2023)
Estudio
de cohorte
retrospectivo
183 pacientes entre
21 a 74 años
Pacientes con pMMR exhibieron
una SG similar a aquellos con
deciencia de dMMR
Expresión heterogénea de
proteínas MMR, ya sea presente
o ausente en tumores primarios
y metastásicos, no afectó
signicativamente el pronóstico
Tan E et al.
8
(2022)
Estudio
de cohorte
retrospectivo
1.101 pacientes, el
79,9% eran mayores
de 50 años
Pérdida de la proteína MLH1/
PMS2 demostró una tendencia
hacia una peor SG en comparación
con la pérdida de MSH2/MSH6
Alteraciones especícas de
la MMR no parecen estar
asociadas con los resultados de
supervivencia
Sfakianaki M
et al.
9
(2019)
Estudio
de cohorte
retrospectivo
262 pacientes con
una mediana de
edad de 67 años
Pacientes que presentaron pérdida
de la expresión de la proteína
LKB1 en CC en estadios II-III
mostraron una disminución
signicativa en SSE y en SG en
comparación con aquellos con
tumores positivos para LKB1.
Pérdida de la expresión de
la proteína LKB1 se asocia
claramente con malos resultados
de los pacientes con CC en
estadio III o estadio II de alto
riesgo
Taieb J et al.
10
(2019)
Estudio
de cohorte
retrospectivo
2.630 pacientes con
una media de edad
de 58,5 años (RIQ
19–85)
Estado MSI/dMMR se asociaba
con un mejor SAR
Estado MSI/dMMR se asocia a
una mayor supervivencia
Baek D et al.
11
(2019)
Estudio
observacional
de cohorte
237 pacientes con
una mediana de
edad de 70 años
(RIQ=25-88)
No hay evidencia de que el
estado de la MMR tenga un valor
pronóstico denido en pacientes
con CC en estadio II de alto riesgo,
ni respecto a la SG y la SSE
Estado MMR no resultó ser
pronóstico ni predictivo en
pacientes con CC en estadio II
de alto riesgo
Agy F et al.
12
(2019)
Ensayo
clínico
330 pacientes con
una edad media
de 54,62 años
(RIC=16-90)
Mejor pronóstico con MSI
MSI no fue predictivo de una
mejora de la SG
Hou JT et al.
13
(2018)
Meta-análisis
5.340 pacientes,
identicados como
mayores de 18 años
Subgrupo de IHQ demostró que
la dMMR era un factor protector
para el pronóstico del CCR, lo que
podría predecir una SG y una SSE
más prolongadas
dMMR se relacionó con una
mejor SG y SSE en los pacientes
con CCR
Pirini F et al.
14
(2020)
Ensayo
clínico
141 pacientes con
una mediana de
edad de 68 años
(RIQ 34-85 años)
Inestabilidad de MYCL1 se
relacionó con un peor pronóstico
en la serie general de casos,
con SSP más corta y SG. La
inestabilidad D20S85 se relacionó
con una SG más corta
MSI y EMAST se asoció con un
peor pronóstico en los pacientes
con TC + B, mientras que la
MSI VEGF-B se relacionó
con un peor pronóstico en los
tratados con TC sola
Ueno H et al.
15
(2020)
Ensayo
controlado
aleatorizado
991 pacientes entre
66-65
Estado de MSI se correlaciona con
la SSR
Estado de MSI se asocia al
tiempo que pasa después
de terminar un tratamiento
primario
Son IT et al.
16
(2021)
Estudio
observacional
retrospectivo
77 pacientes con SL
y 96 pacientes con
CCR esporádico
con MSI-H (edad
media 51,0 años
y 60,0 años,
respectivamente)
SG y SSE más alto en pacientes
CCR esporádicos con MSI-H. El
CCR del SL se relacionó de forma
independiente con una SG más
precaria, pero no la SSE
CCR del SL se asocia con peores
resultados en comparación con
el CCR esporádico con MSI-H
Tabla I. Artículos utilizados para explorar la relación entre la dMMR y/o MSI en adultos y su impacto en el pro-
nóstico de supervivencia del CC o CCR.
REV. MÉD. ROSARIO 92: 16-24, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO20
Lian SY et al.
17
(2023)
Estudio
observacional
retrospectivo
369 pacientes con
edad media de 61
años
Estado de la dMMR predijo una
SG más prolongada en todos los
pacientes con CCR.
dMMR asociada a una SG más
prolongada
Luo H et al.
18
(2021)
Estudio
observacional
retrospectivo
522 pacientes entre
25-89 años
Reducción de la expresión
de MLH1 y PMS2 se asoció
con varios indicadores de mal
pronóstico.
Expresiones de MLH1 y
PMS2 se correlacionan con la
metástasis ganglionar y el estadio
pTNM, pero no se correlacionan
con el pronóstico
Williams DS
et al.
19
(2020)
Estudio
observacional
retrospectivo
1.643 pacientes con
mediada de edad
de 72 años (RIQ
22-99)
Estado de la MMR tumoral es un
factor pronóstico en los tumores
mucinosos
Supervivencia de los tumores
mucinosos se estraticó según
el estado de la MMR tumoral,
pero ni el grado histológico ni
dicho estado fueron variables
pronósticas independientes para
estos tumores.
Zhang CZ et
al.
20
(2022)
Estudio
observacional
retrospectivo
1.365 pacientes con
mediana de edad
de 64,0 años (RIQ
21-89)
dMMR fue un factor signicativo
asociado con un mejor pronóstico
en pacientes en estadio II
Benecio de la dMMR
para el pronóstico se pudo
observar desde el segundo año
postoperatorio hasta el nal del
seguimiento.
Chung Y et al.
21
(2020)
Estudio
observacional
retrospectivo
391 pacientes, entre
27-82 años
Expresión de SSBP2 se relacionó
signicativamente con factores de
pronóstico precario, como una SG
más corta
Expresión reducida de SSBP2 en
los tejidos de adenocarcinoma
colorrectal y carcinoma
metastásico se correlacionó
signicativamente con factores
pronósticos desfavorables.
Mohamed A
et al.
22
(2021)
Estudio
observacional
retrospectivo
2.293 con mediana
de edad de 69 años
(RIQ 21-90)
dMMR/MSI-H de alto riesgo
tuvieron una peor SG
Las características de riesgo alto
son pronósticas en el entorno
de dMMR/MSI-H en estadio
II CC
Cabral LKD
et al.
23
(2021)
Ensayo
clínico
54 pacientes con
edad media de 56,9
años
Supervivencia media fue más
breve en pacientes con metilación
del hMLH1 en comparación
con aquellos con hMLH1 no
metilada. En relación con el estado
de MSI en tejidos normales, se
observó nuevamente una menor
supervivencia en casos de MSI-H.
Datos indicaron que la
metilación de hMLH1 y el
estado alto de MSI podrían
tener un valor pronóstico.
Li CQ et al.
24
(2022)
Estudio
de cohorte
retrospectivo
13 pacientes entre
18-80 años de edad
Pacientes con una disminución en
la expresión de DMD presentaron
un pronóstico notablemente
desfavorable en términos de SG,
supervivencia especíca del cáncer
y SAR.
DMD emerge como un
factor regulador novedoso
en el desarrollo tumoral,
posicionándose como un
indicador pronóstico para la
progresión y supervivencia del
tumor, a pesar de la falta de
claridad en cuanto al mecanismo
subyacente del trastorno de la
DMD en el cáncer.
Kunac N et
al.
25
(2023)
Ensayo
clínico
41 pacientes con
mediada de edad
de 66 años (RIQ
34-83)
Posible capacidad predictiva del
éxito de la inmunoterapia en
pacientes con CCR MSI-H en
etapa IV podría asociarse a la
expresión de cGAS y STING en las
células tumorales.
Mutaciones identicadas en
MMR en neoplasias malignas
colorrectales esporádicas inducen
la MSI y el fenotipo MSI-H,
correlacionado con una mejora
en la SG.
RIQ, rango intercuartil; pMMR, proteínas de reparación de errores de emparejamiento; SG, supervivencia general; SSE, supervivencia libre de
enfermedad; SAR, supervivencia después de la recurrencia; SSR, supervivencia sin recaída; EMAST, microsatélites en repeticiones de tetranucleótidos
seleccionados; TC, quimioterapia; B, bevacizumab; VEGF-B, factor de crecimiento endotelial vascular B; SL, Síndrome de Lynch; MSI-H, inestabilidad
de microsatélites alta; DMD, distrona; STING, estimulador de genes de interferón
PRONÓSTICO DEL CÁNCER COLON EN ADULTOS
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 21
En la Tabla II se exhiben los 19 artículos elegidos,
los cuales fueron identicados en SJR. Se proporcionan
detalles como el año de publicación, abarcando desde
enero 2018 hasta enero 2024, y el nombre de la revista
correspondiente.
DISCUSIÓN
La heterogeneidad de los resultados se amplica
al considerar estudios que vinculan la presencia de la
MSI-H y, especialmente, la presencia de CCR del SL,
con peores pronósticos de supervivencia.
16
Otros estu-
dios sugieren que la metilación de hMLH1 y el estado
elevado de la MSI-H pueden tener un valor pronóstico
desfavorable,
23
y la reducción de la expresión de MLH1
y PMS2 se asocia con varios indicadores de mal pronós-
tico.
8,18
En contraste, se identican expresiones como
SSBP2 y la baja expresión de DMD, relacionadas con
la dMMR o la MSI, que representan pronósticos de su-
pervivencia desfavorables.
21,24
Asimismo, la pérdida de
la expresión de la proteína LKB1 en CC en estadios II-
III muestra una disminución signicativa en la supervi-
vencia.
9
Además, la inestabilidad de MYCL1, EMAST
y la MSI VEGF-B se vincula con peor pronóstico.
9,14
Por otro lado, Kang et al.
26
midió la supervivencia
de pacientes tratados quirúrgicamente con carcinoma
colorrectal en estadios II y III y descubrió que la MSI-
H es un factor establecido en la patogénesis del CCR,
que afecta a la mayoría de los casos de CCR hereditario
sin poliposis y aproximadamente al 15% de los CCR
esporádicos. El papel de la MSI como factor pronóstico
en la curación y la supervivencia es contradictorio, ya
que algunos estudios muestran que la MSI es un factor
pronóstico benecioso, mientras que otros muestran re-
sultados contradictorios.
Mei et al.
27
ilustró la importancia de la determina-
ción de la MSI en el CCR. Se evidencia una variabili-
dad notable en la frecuencia de alteraciones genéticas
entre los tumores de MSI-H. La presencia de metila-
ción en el promotor del gen MLH1, detectada en la
mayoría de los tumores con dMMR, podría utilizarse
para distinguir entre tumores esporádicos y aquellos
Autores Año Revista Cuartil
Huang Q et al.
7
2023 Applied Immunohistochemistry and Molecular Morphology Q2
Tan E et al.
8
2022 Oncologist Q1
Sfakianaki M et al.
9
2019 Cancer Research and Treatment Q1
Taieb J et al.
10
2019 Annals of Oncology Q1
Baek D et al.
11
2019 In Vivo Q2
Agy F et al.
12
2019 Disease Markers Q2
Hou JT et al.
13
2018 Technology in Cancer Research and Treatment Q2
Pirini F et al.
14
2020 International Journal of Molecular Sciences Q1
Ueno H et al.
15
2020 American Journal of Surgical Pathology Q1
Son IT et al.
16
2021 Annals of Surgical Treatment and Research Q2
Lian SY et al.
17
2023 Medicine (United States) Q3
Luo H et al.
18
2021 Cancer Management and Research Q2
Williams DS et al.
19
2020 Modern Pathology Q1
Zhang CZ et al.
20
2022 BMC Cancer Q1
Chung Y et al.
21
2020 Diagnostics Q2
Mohamed A et al.
22
2021 Frontiers in Oncology Q2
Cabral LKD et al.
23
2021 World Journal of Gastrointestinal Oncology Q2
Li CQ et al.
24
2022 Oncology Letters Q3
Kunac N et al.
25
2023 Cancers Q1
Tabla II. Impacto de los artículos utilizados en la revisión sistemática según el SJR
REV. MÉD. ROSARIO 92: 16-24, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO22
vinculados al SL, particularmente en pacientes sin mu-
taciones en BRAF.
Otro estudio midió la supervivencia de pacientes
tratados quirúrgicamente con CCR en estadios II y III
y descubrió que la MSI-H es un factor establecido en la
patogénesis del CCR, que afecta a la mayoría de los ca-
sos de CCR hereditario sin poliposis y aproximadamen-
te al 15% de los CCR esporádicos. El papel de la MSI
como factor pronóstico en la curación y la supervivencia
es contradictorio, ya que algunos estudios muestran que
la MSI es un factor pronóstico benecioso, mientras
que otros muestran resultados contradictorios.
28
Según Taieb et al.
10
el tema plantea preguntas funda-
mentales sobre cómo abordar la recurrencia del CCR en
pacientes con la MSI y dMMR. Al encontrar una gran
cantidad de evidencia relacionada se debería considerar
enfoques terapéuticos distintos, siempre y cuando se or-
ganice la optimización y la detección acompañada de
la vigilancia, por lo que, se resalta la necesidad de futu-
ras investigaciones y colaboraciones multidisciplinarias
para mejorar la gestión clínica de estos casos orientán-
dose en el análisis de variaciones micro satelitales y de
expresión de genes relacionados.
Los hallazgos signicativos subrayan la conexión en-
tre la MSI y la dMMR con el pronóstico del CC en
adultos, la acumulación de evidencia respalda consisten-
temente que la presencia de la MSI o dMMR se asocia
con un pronóstico desfavorable.
29
La inactivación de
genes clave como MLH1, MSH2, MSH6 y PMS2, res-
ponsables de la integridad genómica, se correlaciona con
un mayor riesgo de desarrollo y progresión del CC, esta
asociación se destaca por su robustez a través de diversos
estudios incluidos en la revisión, que emplearon meto-
dologías diversas para evaluar la inestabilidad genética.
Aquellos estudios que consistentemente respaldan
la asociación positiva entre el estado de MMR/MSI y
una mejor supervivencia en pacientes con CC o CCR
aportan evidencias robustas y coherentes a favor de la
inuencia beneciosa de estas variables en el pronóstico.
Los hallazgos encontrados tienen una relevancia signi-
cativa; se sugiere que la evaluación del estado de dMMR
y la MSI podría ser una herramienta valiosa en la estra-
ticación del riesgo y la toma de decisiones terapéuticas.
Existe una discrepancia en estudios que no en-
cuentran un impacto signicativo en la supervivencia
al considerar las variables de estado de MMR y MSI
en conjunto indica la necesidad de una interpretación
meticulosa. De todas formas, se plantean interrogantes
sobre la universalidad de la inuencia pronóstica de es-
tas variables y destacan la complejidad inherente en la
determinación de los factores predictivos.
CONCLUSIONES
La presente revisión sistemática de la literatura
cientíca proporciona una visión integral de cómo los
genes, proteínas y/o vías moleculares relacionadas con
la dMMR y MSI que impactan en la progresión y el
pronóstico del CC. Los estudios revelan una asociación
entre dMMR y MSI y que han sido identicados como
cruciales en la regulación de la estabilidad genómica y
su pronóstico de supervivencia. Existe la necesidad de
realizar investigaciones para ampliar la comprensión de
los mecanismos subyacentes del estado de dMMR y la
MSI en el CC en adultos.
FINANCIACIÓN
Los autores no recibieron nanciación para el desarrollo
de la presente investigación.
CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaran que no existe conicto de intereses.
CONTRIBUCIÓN DE AUTORÍA
Conceptualización: Joe Keller Sánchez-Salgado, Nyco-
le Alexandra Amancha Vargas, José Sebastian Jiménez
Calderón, Jorge Sebastian Coronel Montero, Fabricio
Guerrero Ortiz.
Curación de datos: Joe Keller Sánchez-Salgado, Nycole
Alexandra Amancha Vargas, José Sebastian Jiménez Cal-
derón, Joge Sebastian Coronel Montero.
Análisis formal: Joe Keller Sánchez-Salgado, Jorge Se-
bastian Coronel Montero.
Investigación: Joe Keller Sánchez-Salgado, Nycole
Alexandra Amancha Vargas, José Sebastian Jiménez
Calderón, Jorge Sebastian Coronel Montero, Fabricio
Guerrero Ortiz.
Metodología: Joe Keller Sánchez-Salgado, Nycole
Alexandra Amancha Vargas, José Sebastian Jiménez
Calderón, Jorge Sebastian Coronel Montero, Fabricio
Guerrero Ortiz.
Administracn del proyecto: Joe Keller Sánchez-Salgado.
Recursos: Joe Keller Sánchez-Salgado, Nycole Alexan-
dra Amancha Vargas, José Sebastian Jiménez Calderón.
Supervisión: Joe Keller Sánchez-Salgado, Jorge Sebas-
tian Coronel Montero, Fabricio Guerrero Ortiz.
Validación: Joe Keller Sánchez-Salgado, Jorge Sebastian
PRONÓSTICO DEL CÁNCER COLON EN ADULTOS
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 23
Coronel Montero, Fabricio Guerrero Ortiz.
Visualización: Joe Keller Sánchez-Salgado, Nycole
Alexandra Amancha Vargas, José Sebastian Jiménez
Calderón.
Redacción borrador original: Joe Keller Sánchez-Sal-
gado, Nycole Alexandra Amancha Vargas, José Sebas-
tian Jiménez Calderón, Jorge Sebastian Coronel Monte-
ro, Fabricio Guerrero Ortiz.
Redacción – revisión y edición: Joe Keller Sánchez-Sal-
gado, Nycole Alexandra Amancha Vargas, José Sebas-
tian Jiménez Calderón, Jorge Sebastian Coronel Monte-
ro, Fabricio Guerrero Ortiz.
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REV. MÉD. ROSARIO 92: 25-42, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 25
AVANCES RECIENTES EN LA CARACTERIZACIÓN DE LA DIABETES
TIPO 1 Y LADA: HACIA UNA MEJOR COMPRENSIÓN DEL
ESPECTRO AUTOINMUNE
ANTONELLA PACINI
1
, JULIA I. SIDOR
1
, MARÍA BUREU
1,2
, ROCÍO STAMPONE
1
, JAVIER CHIARPENELLO
3
,
MELINA CASADO
4
, MARÍA ANA FINA
5
Y SILVINA R. VILLAR
1,2
1Instituto de Inmunología Clínica y Experimental Rosario (IDICER-CONICET-UNR), Rosario, Santa Fe,
Argentina. 2Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Santa Fe, Argen-
tina. 3 Jefe Servicio de endocrinología, Hospital Provincial del Centenario, Rosario, Santa Fe, Argentina
4Consultorio Privado CAMI, Rosario. 5Instituto de Diabetes, Rosario, Santa Fe, Argentina.
* Dirección de correo electrónico: villar@idicer-conicet.gob.ar o villar_silvina@hotmail.com
Resumen
La diabetes autoinmune es una enfermedad caracterizada por la destrucción progresiva de las células β pancreáticas,
lo que conlleva una deciencia absoluta o relativa de insulina. Esta respuesta es promovida principalmente por
linfocitos T autorreactivos, cuya activación y expansión están inuenciadas por factores genéticos, inmunológicos
y ambientales.
Dentro del espectro de la diabetes autoinmune se reconocen dos formas clínicas principales: la diabetes tipo 1
(DBT-1), de inicio predominantemente en la infancia y curso rápidamente progresivo, y la diabetes autoinmune
latente del adulto (LADA), que se maniesta en etapas más tardías de la vida y presenta una evolución más lenta. Si
bien ambas entidades comparten mecanismos patogénicos comunes, dieren en aspectos clínicos, inmunogenéticos
y en la cinética de la destrucción de las células β.
La activación temprana del sistema inmune innato genera un microambiente proinamatorio favoreciendo la rup-
tura de la tolerancia inmunológica y la activación de linfocitos T CD4
+
y CD8
+
autorreactivos. Diversos subtipos
de linfocitos T CD4
+
, participan de manera diferencial en la inmunopatogénesis de estas entidades, modulando
tanto la respuesta celular como humoral. Sin embargo, el papel especíco de estas poblaciones en LADA permanece
aún poco explorado, representando una brecha de conocimiento relevante. Desde el punto de vista genético, los
alelos del complejo mayor de histocompatibilidad (HLA), coneren la mayor parte del riesgo hereditario, aunque
variantes no-HLA también se asocian con la susceptibilidad y la progresión de la enfermedad. Por otro lado, factores
ambientales pueden actuar como desencadenantes en individuos genéticamente predispuestos. Pese a los avances en
la terapia con insulina exógena y en el monitoreo glucémico, una proporción considerable de pacientes no alcanza
los objetivos terapéuticos óptimos, incrementando el riesgo de complicaciones crónicas. En este escenario, la bús-
queda de inmunoterapias especícas que apunten a preservar la masa funcional de células β y a modular la respuesta
inmune representa una estrategia promisoria.
El objetivo de esta revisión es ofrecer una actualización integral sobre los mecanismos inmunológicos, genéticos
y ambientales implicados en la patogénesis de la DBT-1 y LADA, así como destacar las similitudes y diferencias
entre ambas formas clínicas, con énfasis en las brechas actuales de conocimiento y en las perspectivas terapéuticas
emergentes.
Palabras claves: Diabetes autoinmune, diabetes tipo 1, diabetes autoinmune latente de la edad adulta, inmunidad
innata, inmunidad adaptativa, linfocitos T autoreactivos, factores ambientales, factores genéticos.
REV. MÉD. ROSARIO 92: 25-42, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO26
INTRODUCCIÓN
La diabetes mellitus es un grupo heterogéneo de en-
fermedades caracterizadas por hiperglucemia crónica,
resultado de defectos en la secreción y/o acción de la
insulina, lo que conlleva alteraciones en el metabolismo
de los carbohidratos, lípidos y proteínas.
1,2
Si bien la hi-
perglucemia constituye el rasgo común a todas sus for-
mas, los mecanismos etiopatogénicos, la historia natural
y las estrategias terapéuticas varían ampliamente entre
los distintos subtipos. Estas diferencias han convertido
a la diabetes en una de las enfermedades más estudiadas
en la historia de la medicina.
El término “diabetes” fue introducido por Areteo de
Capadocia (129–199 d.C.) a partir de la palabra griega
διαβ
της, que signica pasar a través”, en referencia
a la poliuria característica. En Europa, la enfermedad
RECENT ADVANCES IN THE CHARACTERIZATION OF TYPE 1 DIABETES AND LADA: TOWARDS A
BETTER UNDERSTANDING OF THE AUTOIMMUNE SPECTRUM
Summary
Autoimmune diabetes is a disease characterized by progressive destruction of pancreatic
β
-cells, leading to a relative or
absolute deciency of insulin. is response is promoted by autoreactive T lymphocytes, whose activation and expansion are
inuenced by genetic, immunological and environmental factors.
Within the spectrum of autoimmune diabetes, two main clinical forms are recognized: Type 1 diabetes (DBT-1) has
predominantly childhood onset and rapid progression, while latent autoimmune diabetes in adults (LADA) manifests
in later stages of life and progresses slowly. Both entities share common pathogenic mechanisms but dier in clinical and
immunogenetic aspects and the kinetics of
β
-cell destruction.
Early activation of the innate immune system results in a proinammatory environment that promotes the breakdown of
immunological tolerance and the activation of autoreactive CD4
+
and CD8
+
T lymphocytes. Distinct subsets of CD4
+
T
lymphocytes dierentially participate in the immunopathogenesis of these entities, modulating both cellular and humoral
immune responses. However, the specic role of these populations in LADA remains unexplored, representing a signicant
knowledge gap.
From a genetic perspective, major histocompatibility complex alleles (MHC) constitute the main component of the
hereditary risk, while non-MHC variants have also been associated with susceptibility and disease progression. However,
environmental factors can act as triggers in genetically predisposed individuals.
Despite advances in exogenous insulin therapy and glycemic monitoring, most patients do not reach optimal treatment
goals, increasing the risk of chronic complications. In this scenario, specic immunotherapies aimed at preserving functional
β
-cell mass and modulating the immune response represent promising strategies.
e objective of this review is to provide a comprehensive update on the immunological, genetic and environmental
mechanisms involved in the pathogenesis of DBT-1 and LADA. It also highlights similarities and dierences between these
two clinical forms, emphasizing existing knowledge gaps and emerging therapeutic approaches.
Keywords: Autoimmune diabetes, type 1 diabetes, latent autoimmune diabetes in adults, innate immunity, adaptive
immunity, autoreactive T lymphocytes, environmental factors, genetic factors.
permaneció relativamente ignorada hasta el siglo XVII,
cuando omas Willis (1621–1675), destacado ana-
tomista y neurólogo inglés, propuso que el origen del
cuadro se encontraba en la sangre y no en los riñones,
como se creía entonces.
3
Fue él quien añadió el término
mellitus” —del latín mel, “miel”— al describir la orina
de los pacientes dulce como si estuviera impregnada
de miel o azúcar”: quasi melle aut saccharo imbuta, mire
dulcescebat.
4
En ese período, las estrategias terapéuticas
se centraban en el control dietético, bajo la idea de que
los pacientes diabéticos debían consumir porciones adi-
cionales de alimento para contrarrestar su deterioro me-
tabólico y endocrino.
Estas concepciones tempranas contrastan marca-
damente con la visión actual de la enfermedad, que se
consolidó a partir de hallazgos siológicos y patológicos
AVANCES RECIENTES EN LA CARACTERIZACIÓN DE LA DIABETES TIPO 1 Y LADA
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 27
fundamentales producidos entre nes del siglo XIX y
comienzos del XX. Entre los protagonistas de este avan-
ce se encuentran Paul Langerhans, Oskar Minkowski,
Frederick Banting y Charles Best, estos dos últimos ga-
lardonados con el Premio Nobel de Fisiología o Medi-
cina en 1923 por el descubrimiento de la insulina, un
hito que transformó radicalmente la comprensión y el
tratamiento de la diabetes.
5
En la actualidad, la diabetes se dene a partir de un
enfoque integrador que considera su fenotipo clínico,
antecedentes históricos, genotipo y factores ambienta-
les. Este marco permite su clasicación en diabetes tipo
1 (DBT-1), diabetes tipo 2 (DBT-2), diabetes monogé-
nica, diabetes gestacional (GDM) y otras formas especí-
cas de la enfermedad (Tabla 1).
6
Adaptado de American Diabetes Association Professional
Practice Committee 2023.
El objetivo de esta revisión es ofrecer una actuali-
zación integral y crítica del conocimiento actual sobre
DBT-1 y la diabetes autoinmune latente del adulto
(LADA), a partir de los hallazgos más signicativos de
los últimos años. Se busca así contribuir a una caracte-
rización más precisa y una diferenciación más clara de
estas entidades dentro del espectro de la diabetes autoin-
mune (DBT), lo que resulta fundamental para mejorar
el diagnóstico, el enfoque terapéutico y el pronóstico de
los pacientes que presentan estas patologías.
DIABETES AUTOINMUNE
La DBT es un trastorno autoinmunitario mediado
por células del sistema inmune (SI), especícamente
los linfocitos T (LT), que atacan y destruyen los islo-
tes β pancreáticos provocando disminución o ausencia
de la producción de insulina.
7
La interacción entre el
SI y las células endocrinas del páncreas es crítica tanto
en el inicio como en la progresión de la enfermedad. Si
bien la función principal del SI es proporcionar pro-
tección contra los microorganismos patógenos, en de-
terminadas circunstancias, también se desencadena su
reactividad ante el propio tejido. En situaciones dónde
esta respuesta se desregula con pérdida de tolerancia, la
autorreactividad pasa a ser una amenaza dando lugar al
inicio de procesos patológicos autoinmunes.
Dentro del espectro de la DBT, ésta comprende dos
formas distintas: una diagnosticada con predominio en
la infancia, caracterizada por una progresión rápida y
con un fuerte componente de riesgo genético, llama-
da DBT-1; la otra, que se maniesta en un rango eta-
rio mayor, con una progresión lenta, conocida como
LADA.
7
Tanto la Asociación Americana de Diabetes
(ADA) como la Organización Mundial de la Salud
(OMS) consideran al LADA como parte de la DBT-1
y no la clasican como una entidad independiente. Una
característica distintiva de LADA es la lenta progresión
de la pérdida de células β, lo que permite un período
de independencia de insulina más prolongado en com-
Tabla 1. Clasicación de la diabetes mellitus
Tipo de diabetes Subtipos/Descripción
1. Diabetes tipo 1
a. Mediada por mecanismos inmunes.
b. idiopática
2. Diabetes tipo 2 -
3. Diabetes gestacional (GDM) -
4. Otros tipos especícos de diabetes
a. Defectos genéticos en la función de la célula β.
b. Defectos genéticos en la acción de la insulina.
c. Enfermedades del páncreas exocrino.
d. Endocrinopatías.
e. Diabetes inducida por fármacos o sustancias químicas.
f. Infecciones.
g. Formas infrecuentes de diabetes inmunomediada.
h. Síndromes genéticos asociados a diabetes
REV. MÉD. ROSARIO 92: 25-42, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO28
paración con la DBT-1 clásica, donde la necesidad de
insulina suele surgir dentro de los primeros seis meses
posteriores al diagnóstico.
7,8
A su vez, LADA suele ser erróneamente diagnostica-
da como DBT-2 debido a que ambas pueden presentar-
se en adultos y sin requerimiento inmediato de insulina.
Sin embargo, a diferencia de la DBT-2, que es una en-
fermedad metabólica caracterizada por resistencia a la
insulina y disfunción progresiva de las células β en un
contexto no autoinmune, la LADA tiene un componen-
te autoinmune evidenciado por la presencia de autoan-
ticuerpos contra antígenos de los islotes pancreáticos.
Esta superposición clínica puede retrasar el diagnóstico
correcto y, en consecuencia, impactar negativamente en
el abordaje terapéutico y la evolución de la enfermedad.
9
EPIDEMIOLOGÍA
La diabetes está experimentando un aumento sig-
nicativo a nivel global, alcanzando proporciones alar-
mantes. Según los estudios disponibles, la prevalencia
mundial de la enfermedad está en camino de llegar a
niveles epidémicos, con una proyección global del
10,4% para 2040 y 5 millones de muertes reportadas
hasta 2015 (10). Por su parte, el Atlas de la Federación
Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés)
estima que alrededor del 10% de la población adulta
mundial (entre 20 y 79 años) vive con diabetes, y más
del 75% de los casos se concentran en países de ingresos
bajos y medianos. En 2021, esta entidad reportó apro-
ximadamente 6,7 millones de muertes relacionadas con
la diabetes, lo que equivale a una persona fallecida cada
cinco segundos.
Aunque la DBT-1 constituye únicamente entre el
4% y el 10% del total de pacientes con diabetes se
caracteriza por una etiología genética más marcada
11
y una notable variación en su prevalencia entre distin-
tas regiones del mundo.
12
En 2013, las estimaciones
globales indicaban la presencia de aproximadamente
500.000 niños menores de 15 os con DBT-1, con-
centrándose las mayores poblaciones en Europa, Amé-
rica del Norte y Australia.
12,13
Además, la IDF estima
que para este año habrá 9,15 millones de adultos vi-
viendo con esta enfermedad, de los cuales 1,1 millo-
nes tendrán más de 60 años. Esta cifra incluye apro-
ximadamente 655.000 personas entre 60 y 69 años,
325.000 entre 70 y 79 años, y 81.000 mayores de 80
años.
14
Para el año 2040, se proyecta que la prevalencia
global de DBT-1 aumente a entre 13,5 y 17,4 millones
de casos, lo que representaría un incremento del 60%
al 107% respecto a 2021, con el mayor crecimiento
relativo observado en países de ingresos bajos y me-
dianos.
15
Por otro lado, LADA representa el 10% del to-
tal de casos de diabetes.
16,17
Durante las últimas dos
décadas, varios estudios multicéntricos de gran esca-
la han evaluado la prevalencia global de LADA. Esta
entidad constituye la forma más frecuente de diabetes
autoinmune diagnosticada en adultos, con una preva-
lencia entre 3,3 y 12,2 veces mayor que la DBT-1 de
inicio en la adultez. Su frecuencia varía notablemente
entre distintos grupos étnicos, con un rango que va
del 1,5% al 14,2% en individuos con un fenotipo
clínico compatible con DBT-2.
18
A pesar de la hete-
rogeneidad en los criterios diagnósticos y en los tipos
de autoanticuerpos empleados, se ha observado una
mayor prevalencia de autoanticuerpos en pacientes
de origen caucásico en comparación con poblaciones
asiáticas.
19
Un metaanálisis que incluyó un total de
51.725 personas con diabetes estiuna prevalencia
global agrupada de LADA del 8,9%, con valores que
oscilaron entre el 2,3% en Emiratos Árabes Unidos y
el 18,9% en Bahréin. El alisis por subgrupos geográ-
cos, según las regiones denidas por la IDF, mostró
una mayor prevalencia en América del Norte (13,5%),
seguida por Medio Oriente y África del Norte (9,5%),
África subsahariana (9,4%), Asia Sudoriental (9,2%),
Paco Occidental (8,3%) y Europa, que presentó la
prevalencia más baja (7,0%).
20
Por otra parte, la preva-
lencia de LADA en China es del 5,7%,
21
mientras que
Corea varía entre 4,4%- 5,3%.
22
En India, algunos es-
tudios reportaron unas cifras tan bajas como 2,6%.
23,24
Además, otro metaanálisis reveló que la prevalencia de
LADA varía entre distintas poblaciones, siendo las ta-
sas más altas observadas en América del Norte (15%) y
en el sudeste asiático (12%).
25
Hasta la fecha, no se han identicado estudios que
evalúen la prevalencia de DBT-1 y LADA en América
Latina, y en particular en Argentina. Esta ausencia de
datos epidemiológicos representa una brecha signica-
tiva en el conocimiento actual, resaltando la necesidad
urgente de investigaciones que aborden esta temática.
La realización de estudios regionales permitiría una me-
jor caracterización de la LADA en nuestras poblaciones,
facilitando el desarrollo de estrategias de diagnóstico y
tratamiento más efectivas y adaptadas a las realidades
locales.
AVANCES RECIENTES EN LA CARACTERIZACIÓN DE LA DIABETES TIPO 1 Y LADA
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 29
CRITERIOS DIAGNÓSTICO
El fenotipo clínico del LADA presenta característi-
cas superpuestas con las de la DBT-1 y DBT-2, lo que
ha dicultado su reconocimiento como una entidad
diferenciada. En este contexto, resulta fundamental es-
tablecer criterios diagnósticos especícos que permitan
distinguir adecuadamente al LADA de la DBT-2, ya que
históricamente ha sido subdiagnosticado o erróneamen-
te clasicado como tal, con implicancias directas en el
abordaje terapéutico y en la evolución de la enfermedad.
El diagnóstico de la DBT se basa en los criterios es-
tablecidos por la ADA,
7
que incluyen:
1. Presencia de al menos un autoanticuerpo dirigido
contra los islotes pancreáticos.
2. Hemoglobina glicosilada (HbA1c) 6,5% (48
mmol/mol).
3. Glucemia en ayunas 126 mg/dL (7,0 mmol/L).
4. Glucemia plasmática a las 2 horas 200 mg/dL
(11,1 mmol/L) durante una prueba de tolerancia
oral a la glucosa (OGTT).
5. En individuos con síntomas clásicos de hipergluce-
mia o crisis hiperglucémica, una glucemia plasmáti-
ca al azar 200 mg/dL (11,1 mmol/L).
La principal diferencia entre la DBT-1 y LADA radica
en la edad de presentación y en el intervalo hasta la ne-
cesidad de insulinoterapia. La DBT-1 suele diagnosticarse
predominantemente en la infancia, y los pacientes requie-
Característica DBT-1 LADA
Edad al diagnóstico
Infancia a la adolescencia y rara vez en la
edad adulta
> 30 años
Comienzo Agudo Rara vez aguado
Número de autoanticuerpos Considerablemente aumentado Aumentado
Cetosis Frecuente Raro
Insulino resistencia Ningún cambio Aumentada o ningún cambio
Función de la célula β Severamente disminuida Disminuida
Péptido - C Muy bajo Bajo
Insulino dependencia Al inicio >6 meses después del inicio
Índice de masa corporal De bajo peso a normal Normal a sobrepeso
Riesgo de síndrome metabólico Ningún riesgo Aumentado
Susceptibilidad HLA (antígeno
leucocitario humano)
Severamente aumentado Aumentado
Tabla 2. Diferencias en características clínicas y genéticas entre DBT-1 y LADA. Adaptado de Buzzetti R. et al. 2017.
ren insulinoterapia desde el momento del diagnóstico. En
contraste, la LADA se maniesta en la edad adulta, y el
peodo libre de insulina suele ser considerablemente más
prolongado.
7
Una denicn más amplia de LADA incluye
a aquellos pacientes adultos que no requieren tratamiento
con insulina durante los primeros seis meses posteriores
al diagstico y que presentan positividad para al menos
un autoanticuerpo dirigido contra los islotes pancreáticos,
independientemente de su título, número o especicidad
epítopica. Esta denición reeja la marcada heterogenei-
dad clínica e inmunológica que caracteriza a esta entidad.
En la Tabla 2 se resumen las principales caracterís-
ticas clínicas diferenciales entre la LADA y la DBT-1.
PATOGÉNESIS
La DBT es una enfermedad mediada por células del
SI que culmina en la destrucción progresiva de las célu-
las β pancreáticas productoras de insulina, con la con-
siguiente pérdida de la homeostasis glucémica. Su pa-
togenia implica una interacción compleja entre predis-
posición genética, factores ambientales y una respuesta
inmunológica disfuncional que involucra tanto a la
inmunidad innata como a la adaptativa (Figura N°1).
26
Factores inmunológicos
Inmunidad Innata
La inmunidad innata constituye la primera línea de
defensa del organismo frente a agresiones externas o al-
REV. MÉD. ROSARIO 92: 25-42, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO30
teraciones internas. Se basa en mecanismos no especí-
cos, de respuesta rápida, mediados por células como
monocitos, macrófagos, células dendríticas, neutrólos
y células Natural Killer (NK). Estas células reconocen
patrones moleculares asociados a patógenos (PAMPs) o
a daño celular (DAMPs) a través de receptores de re-
conocimiento de patrones (PRRs), como los receptores
tipo Toll (TLRs). En la DBT-1, diversos estímulos am-
bientales, como infecciones virales o daño tisular, pue-
den activar estas vías, promoviendo un entorno proin-
amatorio en el islote pancreático, generado por la pro-
ducción de citoquinas proinamatorias como interleu-
cina (IL)-1β, factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α)
e interferón (IFN) tipo I.
27,28
Este microambiente in-
amatorio facilita la activación de células presentadoras
de antígenos (CPA), lo que resulta fundamental para la
subsiguiente activación de la inmunidad adaptativa.
Esta activación innata ha sido estudiada en DBT-1,
mientras que, en LADA, aunque la progresión es más
lenta y menos inamatoria que en DBT-1, estudios re-
cientes sugieren un rol similar pero menos intenso del
sistema inmune innato en las etapas iniciales. Esto po-
dría explicar la producción de autoanticuerpos y la des-
trucción gradual de células β.
9
Inmunidad adaptativa
La inmunidad adaptativa es especíca y posee memo-
ria inmunológica. En la DBT-1, se ha demostrado que
LT autorreactivos, reconocen antígenos derivados de las
células β y desencadenan una respuesta citotóxica que lle-
va a su destrucción progresiva. Los LT CD8
+
inltrantes
del islote tienen un papel central en el ataque directo a las
células β, mientras que los LT CD4
+
colaboran a través
de la producción de citocinas proinamatorias y la acti-
vación de otras células efectoras. Además, los linfocitos
B (LB) también participan como CPA y productoras de
autoanticuerpos, los cuales representan marcadores diag-
nósticos y pronósticos en la enfermedad.
29
Figura 1. Mecanismos involucrados en el desarrollo de la diabetes autoinmune. La progresión hacia la diabetes
autoinmune implica múltiples factores interrelacionados. (A) La predisposición genética establece una base de sus-
ceptibilidad. (B) Factores ambientales, como la dieta, infecciones virales o alteraciones en la microbiota intestinal,
pueden actuar como desencadenantes. (C) Estos factores contribuyen a una disrupción en la regulación del sistema
inmune, favoreciendo la activación de células inmunes autorreactivas. (D) Como consecuencia, se produce la des-
trucción progresiva de las células β pancreáticas productoras de insulina. (E) Esta pérdida funcional conduce a una
alteración en la homeostasis glucémica, manifestada por hiperglucemia persistente.
AVANCES RECIENTES EN LA CARACTERIZACIÓN DE LA DIABETES TIPO 1 Y LADA
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 31
La interacción entre la inmunidad innata y adapta-
tiva es crítica en las fases iniciales del desarrollo de la
DBT. La activación sostenida de ambas ramas inmu-
nológicas promueve un proceso inamatorio crónico y
dirigido contra las células β, comprometiendo de forma
irreversible la homeostasis glucémica. Comprender los
mecanismos celulares y moleculares implicados en esta
interacción es esencial para el diseño de estrategias tera-
péuticas dirigidas a frenar o revertir la autoinmunidad
en la DBT.
28,29
Respuesta humoral
En el diagnóstico y pronóstico de la DBT, la apari-
ción de autoanticuerpos contra los islotes β es de rele-
vancia, siendo los de mayor importancia los: anticuer-
pos anti-islotes (ICA), anti-glutamato descarboxilasa
65 (GADA), anti-insulina (IAA), anti-tirosina fosfatasa
IA-2 (IA-2A) y anti-proteína transportadora de zinc iso-
forma 8 (ZnT8A).
30
Tanto en LADA como en DBT-1,
la presencia de autoanticuerpos dirigidos contra la célu-
la β y la actividad de LT autorreactivos, son marcadores
distintivos del componente autoinmune de estos tras-
tornos. LADA, al ser una forma autoinmune de diabe-
tes, comparte los mismos autoanticuerpos que se iden-
tican en la DBT-1. Varias investigaciones sugieren que
el GADA es el anticuerpo más especíco para LADA,
además, con la presencia de otros autoanticuerpos adi-
cionales al anterior, el diagnóstico es más certero.
31.
La formación de anticuerpos es un proceso mediado
por los LB, que se activan tras reconocer un antígeno
especíco y recibir señales de colaboración por parte
de LT helpers o cooperadoras (), en particular de la
subpoblación T folicular helper (Tfh). Esta interacción
tiene lugar en los centros germinales de los órganos lin-
foides secundarios, donde los LB experimentan proce-
sos de maduración por anidad y cambio de isotipo,
que culminan en su diferenciación a células plasmáticas
productoras de anticuerpos de alta especicidad.
Cuando este mismo mecanismo se dirige errónea-
mente contra antígenos propios, debido a fallas en los
mecanismos de tolerancia central o periférica, se gene-
ran autoanticuerpos. Este fenómeno contribuye a la pa-
togenia de diversas enfermedades autoinmunes, inclu-
yendo la DBT-1 y LADA.
32
Las células Tfh constituyen una subpoblación espe-
cializada de LT CD4
+
, esenciales para el desarrollo de la
respuesta humoral. Además de promover la diferencia-
ción de LB en células plasmáticas, son fundamentales
para la formación y mantenimiento de los centros ger-
minales. Allí, regulan procesos clave como la selección
clonal, el cambio de isotipo y la generación de LB de
memoria.
33-35
Una activación anómala o sostenida de las células
Tfh puede favorecer la producción de autoanticuerpos,
contribuyendo así al desarrollo de autoinmunidad. En
la DBT1 y en LADA, las Tfh desempeñan un rol re-
levante en la generación de autoanticuerpos dirigidos
contra antígenos de las células β pancreáticas, como
anticuerpos ICA, GADA, IAA, IA-2A y ZnT8A
(30).
Diversos estudios han demostrado un aumento en la
frecuencia y/o activación de Tfh circulantes en pacientes
con DBT-1, lo que se correlaciona con niveles elevados
de autoanticuerpos.
36,37
Esto sugiere que una alteración
la colaboración T-B puede contribuir a la ruptura de
la tolerancia inmunológica y al establecimiento de una
respuesta autoinmune sostenida. Aunque en LADA este
mecanismo se encuentra menos caracterizado, se postu-
la un funcionamiento similar, dado su perl inmunoló-
gico intermedio entre la DBT-1 clásica y DBT-2.
La producción de anticuerpos en el entorno del cen-
tro germinal requiere una regulación precisa para evitar
efectos indeseados como la generación de autoanticuer-
pos, la inamación crónica, enfermedades autoinmunes
sistémicas, respuestas alérgicas o neoplasias de LB. En
este contexto, se ha identicado un subgrupo de LT
reguladoras especializadas, denominadas células T fo-
liculares reguladoras (Tfr). Estas células comparten ca-
racterísticas fenotípicas y funcionales tanto con las Tfh
como con las LT reguladoras (Treg) convencionales, y
se localizan en los centros germinales donde modulan la
intensidad y duración de la respuesta humoral.
Las células Tfr ejercen su función inmunorregula-
dora controlando tanto la actividad de las Tfh como la
expansión de clones B autorreactivos. Alteraciones en
la frecuencia o función de estas células podrían facili-
tar respuestas autoinmunes inadecuadas. Por ello, se ha
propuesto que las Tfr estarían implicadas en la patoge-
nia de diversas enfermedades autoinmunes, incluida la
DBT-1, al fallar en su capacidad de suprimir activamen-
te las respuestas aberrantes en los centros germinales.
38
Si bien son menos conocidas, también se encuen-
tran las células T citotóxicas foliculares (Tfc), las cuales,
constituyen un subgrupo de LT CD8
+
que fue descrito
por primera vez por Quigley et al. en 2007.
39
Las alte-
raciones en la frecuencia, fenotipo y funciones de las
células Tfc afectan la homeostasis inmune local, lo que
REV. MÉD. ROSARIO 92: 25-42, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO32
puede mediar la siopatología e inuir en la gravedad
de diversas enfermedades.
40
Las funciones de las células
Tfc pueden agruparse en cuatro categorías principales:
citotoxicidad, generación de memoria, facilitación del
cambio de isotipo en LB, y potenciación de la función
de LB.
40
En el contexto de enfermedades autoinmunes,
se ha observado que las células Tfc pueden promover
directamente el cambio de isotipo en LB y la produc-
ción de anticuerpos, o bien potenciar estas funciones de
forma indirecta mediante la activación de células Tfh a
través de citocinas. El aumento en la frecuencia de célu-
las Tfc en estas patologías se asocia con la ruptura de la
tolerancia de los LB y con una producción exacerbada
de autoanticuerpos.
40,41
En su conjunto, los LT foliculares descriptos (Tfc,
Tfh y Tfr) son componentes fundamentales de la inmu-
nidad humoral. Estas poblaciones celulares comparten
ciertas similitudes y presentan diferencias importantes
en términos de factores de transcripción, marcadores
de supercie, producción de citocinas y actividad fun-
cional. Mientras que las células Tfc derivan del linaje
CD8
+
, las células Tfh y Tfr pertenecen al linaje CD4
+
.
Tanto las Tfc como las Tfr participan en la regulación
de las células Tfh y de los LB, aunque mediante meca-
nismos distintos. Las células Tfc ejercen su efecto regu-
lador no solo a través de la eliminación de células Tfh
y LB, sino también mediante la secreción de citocinas.
Por otro lado, las células Tfr suprimen directamente a
las Tfh y a los LB.
40,41
En la mayoría de los estudios en humanos sobre
células Tfh, se ha observado un aumento de estas en
individuos con DBT-1 establecida. El grupo de Tyyne
Viisanen demostró que la frecuencia de células Tfh cir-
culantes activadas se encuentra aumentada tanto en ni-
ños con diagnóstico reciente de DBT-1 como en niños
positivos para autoanticuerpos y con intolerancia a la
glucosa.
42
De manera concordante, el grupo de Ferreira
también reportó un incremento en la frecuencia de cé-
lulas Tfh en pacientes con DBT-1 (niños y adultos) en
comparación con controles sano.
37
Resultados similares
fueron reportados en otro estudio que incluyó única-
mente individuos con diagnóstico reciente (menos de
dos años de evolución, edad media de 23 años).
43
En contraste, se ha evidenciado una disminución
signicativa en la frecuencia de células Tfr en pacien-
tes con DBT-1. El grupo de Xinyu Xu reportó una re-
ducción marcada de estas células en sangre periférica,
44
mientras que el grupo de Vecchione observó una dismi-
nución signicativa de células Tfr tanto en bazo como
en ganglios linfáticos pancreáticos (PLN) de pacientes
con DBT-1, en comparación con sujetos no diabéticos.
45
Sin embargo, hasta la fecha, son escasos los estu-
dios que han abordado el análisis de estas poblaciones
celulares en pacientes con LADA. Esto representa una
importante brecha de conocimiento, considerando las
similitudes inmunológicas entre LADA y DBT-1, y des-
taca la necesidad de futuras investigaciones dirigidas a
caracterizar el papel de las células Tfh, Tfr y Tfc en este
subtipo de diabetes autoinmune de inicio en desarrollo
en la edad adulta.
Respuesta celular
Los LT CD4
+
reconocen antígenos presentados
por células presentadoras de antígeno (como las células
dendríticas) a través de moléculas del complejo mayor
de histocompatibilidad (MHC) de clase II. Esta inte-
racción desencadena su activación, tras lo cual liberan
citocinas y otras moléculas de señalización y quimiotaxis
que estimulan la proliferación y diferenciación de di-
versas células inmunitarias, coordinando así la respues-
ta inmune adaptativa. Cuando los LT CD4
+
reconocen
autoantígenos, es posible el desarrollo de enfermedades
autoinmunes, como la DBT-1 y LADA. En este contex-
to, su relevancia radica en su capacidad para orquestar la
respuesta inmune dirigida contra las células β pancreá-
ticas productoras de insulina. Estos linfocitos no solo
colaboran con los LB en la producción de anticuerpos,
sino que también regulan la actividad de los LT CD8
+
y
de los macrófagos mediante la secreción de citoquinas,
lo que potencia la respuesta efectora frente a una amplia
gama de patógenos.
Los LT CD4
+
vírgenes pueden diferenciarse en dis-
tintos subtipos funcionales, incluyendo linfocitos 1,
2, 9, 17, 22, Tfh y Treg, en respuesta a an-
tígenos y señales especícas del microambiente. Esta
plasticidad funcional resulta fundamental para la modu-
lación de las respuestas inmunes y sugiere un papel espe-
co de cada subtipo en la patogénesis de la DBT.
46–48
Perl 1: La subpoblación 1 representa el subcon-
junto más frecuente de LT. Su diferenciación depende
de señales provenientes de CPA y de citoquinas secreta-
das en respuesta a patógenos, que activan distintas vías
de señalización especícas. Las células 1 son respon-
sables tanto de la activación de fagocitos como de la pro-
ducción de factores del complemento, desempeñando
AVANCES RECIENTES EN LA CARACTERIZACIÓN DE LA DIABETES TIPO 1 Y LADA
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 33
así un papel fundamental en la defensa frente a patóge-
nos intracelulares. Además de sus funciones protectoras
frente a patógenos invasores, las células 1 también
participan en el desarrollo de enfermedades autoinmu-
nes órgano-especícas y trastornos inamatorios cróni-
cos.
46–48
Perl 2: Las respuestas 2 se inducen principal-
mente frente a helmintos y coneren protección contra
estos parásitos. Tradicionalmente, se han asociado con
enfermedades alérgicas y defensa contra patógenos ex-
tracelulares. Sin embargo, su papel en las enfermeda-
des autoinmunes es más ambiguo y en muchos casos,
dual. En algunas patologías autoinmunes clásicamente
mediadas por células 1 (como la DBT-1 o la esclero-
sis múltiple), las respuestas 2 han sido consideradas
protectoras debido a su capacidad para contrarregular
la inamación mediada por 1 y promover toleran-
cia inmunológica. No obstante, en otras enfermedades
autoinmunes, particularmente aquellas con una fuerte
componente humoral, como el lupus eritematoso sisté-
mico (LES), las respuestas 2 pueden contribuir a la
patogenia favoreciendo la activación policlonal de LB y
la producción de autoanticuerpos.
46–48
Perl 17: La función principal del perl 17 es la
eliminación de bacterias extracelulares y hongos. Más
allá de su rol protector en la eliminación de patógenos
extracelulares, las células 17 también están implicadas
en la patogenia de diversas enfermedades autoinmunes
e inamatorias.
46–48
En los últimos quince años, se ha
identicado un subgrupo particular de linfocitos 17,
denominados 17.1. Diversos estudios sugieren que
las células 17.1 promueven inamación neutrofílica,
formación de granulomas y resistencia a tratamientos
con corticosteroides. Además, esta subpoblación se en-
cuentra aumentada en sitios donde hay inamación, es
resistente a la supresión mediada por células Treg y está
presente tanto en otras patologías autoinmunes, contri-
buyendo al proceso inamatorio.
46–49
Perl 9 y 22: En los últimos años, se han caracte-
rizado nuevas subpoblaciones de LT CD4
+
que amplían
el espectro funcional de estas células en la inmunidad
adaptativa, particularmente en el contexto de enferme-
dades autoinmunes. Entre ellas, las células 9 y 22
han despertado creciente interés debido a sus roles dua-
les en la inamación y la regulación inmunológica. Los
linfocitos 9 como subgrupo funcional de LT CD4
+
,
fueron identicados por primera vez en 2008. Este
perl suele ejercer funciones proinamatorias, aunque
también pueden tener efectos antiinamatorios. Estas
funciones contrapuestas generan una regulación precisa
y compleja en diversos trastornos autoinmunes.
50–52
Las células 22 fueron descritas por Trifari y col. en
2009. Son abundantes en la piel y cumplen funciones
importantes en la reparación del epitelio tras daño ti-
sular. Además, expresan moléculas que favorecen su
migración hacia tejidos periféricos y presentan activi-
dades antiinamatorias, antibacterianas y antivirales.
Recientes estudios han demostrado el papel crítico de
las células 22 en enfermedades alérgicas, trastornos
autoinmunes, enfermedades intestinales y tumores.
52–54
Perl Treg: Las células Tregs constituyen una población
heterogénea de linfocitos con funciones inhibitorias
sobre LT efectoras, modulando su actividad. Son fun-
damentales para el mantenimiento de la tolerancia in-
munológica frente a antígenos propios. Las Tregs tienen
la capacidad de suprimir respuestas inmunes, reducir la
inamación y evitar el daño tisular, inhibiendo funcio-
nes de diversos tipos celulares: LT CD4
+
colaborado-
res, producción de anticuerpos por LB y su maduración
por anidad, liberación de gránulos por LT citotóxicos
CD8
+
, así como la función y maduración de CPA. Ade-
más, contribuyen a la tolerancia inmune al suprimir LT
autorreactivas y favorecen la resolución de la inama-
ción tisular. Su disfunción se ha vinculado con el desa-
rrollo de enfermedades autoinmunes.
55–59
Diversos estudios en DBT-1 y de LADA, han reve-
lado alteraciones en la frecuencia y el fenotipo de estas
células inmunes, tanto en estadios iniciales como avan-
zados de la enfermedad.
Varios estudios han analizado alteraciones inmuno-
lógicas en LADA y DBT-1, con resultados heterogé-
neos. Ryba-Stanisławowska et al. reportaron una reduc-
ción signicativa en la frecuencia y número absoluto de
Tregs en pacientes con DBT-1.
60
Yang et al. observaron
un aumento de LT CD8
+
, disminución de la relación
CD4
+
/CD8
+
y menor expresión de FOXP3, sugiriendo
disfunción del eje regulador.
61
De forma concordante,
Teniente-Serra et al. encontraron, al debut de DBT-1,
una menor proporción de Tregs y un aumento de LT
CD8
+
.
62
Sin embargo, otros estudios no hallaron diferencias.
Singh et al. no observaron variaciones signicativas en
REV. MÉD. ROSARIO 92: 25-42, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO34
Tregs entre LADA, DBT-1 y controles, y Radenkovic et
al. reportaron frecuencias conservadas de Tregs altamen-
te supresoras en LADA, posiblemente debido a diferen-
cias metodológicas.
63,64
Desde otro enfoque, Tan et al. describieron una re-
ducción de células con perl 1, 2 y CD8 en LADA
y DBT-1, sin diferencias relevantes entre ellas (65). Va-
seghi et al. también hallaron una disminución de T-bet
e IFN-γ y un aumento de IL-4, indicando un posible
sesgo hacia 2.
66
El perl 17 ha sido igualmente implicado. Ryba-
Stanisławowska y Honkanen reportaron un incremento
de células CD4
+
IL-17A
+
y mayor producción de IL-17
en DBT-1, evidenciando un entorno proinamato-
rio.
60,67
En conjunto, la evidencia disponible sugiere una par-
ticipación relevante de los distintos subtipos de LT CD4
+
(incluyendo Tregs, 1, 2 y 17) en la patogénesis de
la DBT-1 y LADA. No obstante, los hallazgos obtenidos
hasta la fecha presentan una notable heterogeneidad entre
estudios, posiblemente atribuible a diferencias metodoló-
gicas, características clínicas de las cohortes analizadas y/o
variabilidad en los criterios diagnósticos. En este contex-
to, se hace necesario el desarrollo de estudios longitudina-
les y comparativos más robustos que permitan claricar el
rol dinámico de estas poblaciones celulares a lo largo de la
evolución de la enfermedad.
Factores genéticos
Los factores genéticos son las variaciones o alteracio-
nes en el ADN que pueden aumentar la susceptibilidad
de una persona a desarrollar una enfermedad, inuir en
su gravedad o afectar cómo responde al tratamiento.
Tener un factor genético de riesgo no garantiza que
se desarrolle la enfermedad; solo aumenta la probabili-
dad, interactuando a menudo con factores ambientales
(como infecciones, dieta, etc.).
La DBT representa un grupo heterogéneo de enfer-
medades con diferencias en la edad de inicio, las tasas
de progresión y las tasas de complicaciones. La suscepti-
bilidad genética y los factores ambientales contribuyen
al desarrollo de la misma. Desde este punto de vista,
LADA presenta una menor carga genética y se carac-
teriza por una menor cantidad de autoanticuerpos en
comparación con la DBT-1. Estas diferencias genéticas,
ambientales e inmunológicas son consistentes con un
deterioro funcional menos severo de las células β al mo-
mento del diagnóstico, en comparación con la DBT-1.
8
Hasta la fecha, se han utilizado diversos enfoques ge-
néticos para ayudar a distinguir las distintas formas de
DBT. La predisposición genética a la misma involucra
principalmente variantes en la región del HLA de clase
II, y de loci no HLA.
68,69
Asociación con HLA
El sistema HLA (antígeno leucocitario humano) es
la versión humana del MHC y cumple funciones esen-
ciales en la defensa inmunológica. Su principal rol es
presentar péptidos antigénicos a los LT, lo que permite
al sistema inmune distinguir entre componentes pro-
pios y extraños, como virus, bacterias o células tumo-
rales. La diversidad genética de los genes HLA es extre-
madamente alta, lo que permite al SI de una población
reconocer una amplia variedad de antígenos. Sin em-
bargo, esta misma diversidad también está implicada en
la predisposición a enfermedades autoinmunes, ya que
ciertos alelos pueden presentar de manera más eciente
autoantígenos al SI, favoreciendo la activación de LT
autorreactivos.
El HLA se encuentra ubicado en el cromosoma 6,
abarca aproximadamente 4.000 kb y contiene más de
200 genes. Los genes que codican las moléculas de
clase I (A, B y C) y clase II (DP, DQ y DR) son im-
portantes en el reconocimiento inmune de lo propio
y no propio. Por tanto, el HLA no solo constituye un
marcador genético de susceptibilidad, sino que también
interviene activamente en la modulación de la respuesta
inmunitaria patológica.
70,71
En la actualidad, se han reportado más de 9.500 po-
limorsmos en la región del HLA. Combinaciones espe-
cas de alelos, genotipos y haplotipos de los genes de
clase II pueden contribuir al riesgo de desarrollar DBT.
Las moléculas de HLA se heredan de forma codominan-
te, es decir, cada individuo recibe un conjunto de alelos
de clase I y clase II de cada uno de sus progenitores,
expresando ambos de manera simultánea. Esto genera
una gran diversidad de combinaciones posibles en la
población, lo que se traduce en una notable variabilidad
polimórca del HLA, y lo convierte en una herramienta
invaluable para los estudios de asociación genética con
la DBT.
71
Diversas investigaciones demuestran que la
unión de péptidos derivados de la proinsulina, IA-2,
GAD y ZnT8 a moléculas HLA de clase II desempeñan
un papel importante en la activación de células inmunes
capaces de reaccionar con células β de los islotes pan-
creáticos.
70
AVANCES RECIENTES EN LA CARACTERIZACIÓN DE LA DIABETES TIPO 1 Y LADA
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 35
Se ha demostrado que existen alelos tanto suscepti-
bles como protectores en los loci DRB1, DQA1 y DQB1
en la DBT-1. Por ejemplo, DQB1*0602, DQB1*0302,
DRB1*0301, DRB1*0401 y DRB1*0405 se han aso-
ciado con susceptibilidad, mientras que DRB10403 y
DRB10406 se consideran protectores. Estos patrones
varían según la población. En japoneses con DBT-1, los
alelos relevantes incluyen DQB1*0301, DQB1*0602,
DRB1*1501 y DRB1*1502; en la población co-
reana, DQB1*0301, DQB1*0503, DQB1*0601,
DQB1*0602, DRB1*0803, DRB1*1202 y DRB1*1405;
y en la población china, DQB1*0301, DQB1*0402,
DQB1*0501, DQB1*0503, DQB1*0601,
DQB1*0602, DRB1*0403 y DRB1*0406.
70
Por otro lado, dentro del haplotipo HLA-DQ8,
los alelos DRB1*04:01 y DRB1*04:05 están asociados
con una mayor susceptibilidad a la DBT-1 que el ale-
lo DRB1*04:04, mientras que DRB1*04:03 parece ser
protector. Estos haplotipos suelen estar asociados con au-
toanticuerpos contra insulina, pero el haplotipo extendi-
do DRB1*03:01-DQ2 (DQA1*05:01-DQB1*02:01) se
ha asociado con autoanticuerpos contra GADA.
68
Los genes de susceptibilidad no solo actúan como
predictores, sino que también participan directamente
en la patogenia de la enfermedad, desempeñando un
papel clave en la disfunción de las células β. Estudios re-
cientes han conrmado el solapamiento genético entre
DBT-1 y LADA.
72
Los haplotipos DRB1*04-DQB1*0302 y
DRB1*0301-DQB1*0201, que coneren la mayor sus-
ceptibilidad a la DBT-1 y cuya frecuencia disminuye
progresivamente con la edad de inicio, son menos fre-
cuentes en pacientes con LADA.
8
Por otro lado, en po-
blación china, el genotipo DR9/DR9 se ha identicado
como un factor de riesgo especíco para LADA, mien-
tras que en caucásicos predomina el genotipo DR3/
DR4. Un estudio en esta última población indicó que
el genotipo DRB1/DQB1 en LADA se asoció con la
edad de inicio: los pacientes con HLA-DRB1 y DQB1
desarrollaron la enfermedad a una edad más temprana
y con mayor deterioro de la función de los islotes pan-
creáticos. En Japón, en pacientes con LADA insulino-
dependientes, se identicaron con mayor frecuencia los
haplotipos DRB1*04:05-DQB1*04:01, DRB1*08:02-
DQB1*03:02 y DRB1*09:01-DQB1*03:03, mientras
que solo el haplotipo DRB1*04:05-DQB1*04:01 se
observó con mayor frecuencia en aquellos no insulino-
dependientes.
72
Asociación no relacionada con HLA
Aunque los estudios de asociación han demostrado
que la región HLA es el factor genético más importante
que conere riesgo o protección frente al desarrollo de
DBT, también se han descrito otros genes de suscep-
tibilidad. Estas variantes, asociadas predominantemen-
te al sistema inmunológico, incluyen a INS (insulina),
PTPN22 (fosfatasa no receptora de tipo tirosina proteí-
na 22), CTLA4 (antígeno 4 asociado a linfocitos T ci-
totóxicos), IFIH1 (helicasa inductora de interferón con
dominio C tipo helicasa 1), CLEC16A (receptor tipo
lectina C tipo 16) y PTPN2 (fosfatasa no receptora de
tipo tirosina proteína 2).
72
Estos loci están asociados con
el desarrollo de DBT-1 y LADA.
1
En conclusión, la base genética de la DBT es com-
pleja y multifactorial, con un predominante protagonis-
mo de los genes del sistema HLA. Si bien los loci HLA-
DR y HLA-DQ explican una proporción signicativa
del riesgo hereditario, múltiples variantes no HLA
también modulan la susceptibilidad y progresión de la
enfermedad, afectando funciones inmunológicas claves.
Las diferencias en la carga genética, los haplotipos aso-
ciados y su distribución poblacional reejan la heteroge-
neidad clínica y patogénica entre LADA y la DBT-1, y
refuerzan la idea de que LADA representa una entidad
intermedia con características tanto de autoinmunidad
como de disfunción metabólica.
Factores ambientales
Si bien la predisposición genética es necesaria para
la aparición de la autoinmunidad, los factores ambien-
tales podrían actuar como desencadenantes que inicien
o aceleren el proceso autoinmune contra las células β
pancreáticas. La exposición a determinadas sustancias
químicas, toxinas ambientales y patrones dietarios espe-
cos puede alterar la respuesta inmunológica o inducir
una activación autoinmune en individuos genéticamen-
te susceptibles. En este contexto, diversos factores am-
bientales han sido implicados como posibles iniciadores
o moduladores de la autoinmunidad contra las células
β, especialmente en individuos genéticamente predis-
puestos, y se describen a continuación con base en la
evidencia actual.
Infecciones virales: Diversos estudios han implicado a
virus como los enterovirus (especialmente el coxsackie-
virus B) en el desarrollo de DBT-1. Estas infecciones
podrían inducir la destrucción de las células β mediante
REV. MÉD. ROSARIO 92: 25-42, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO36
mecanismos como el mimetismo molecular, la activa-
ción de células presentadoras de antígeno o la inama-
ción local. Si bien la evidencia es más sólida en DBT-1,
algunos trabajos también han sugerido un rol en el ini-
cio de la autoinmunidad en LADA, aunque en forma
menos aguda.
73,74
Dieta en la infancia: La introducción temprana de cier-
tos alimentos, como la leche de vaca, el gluten o proteí-
nas complejas antes de los 3-4 meses de vida, se ha aso-
ciado con mayor riesgo de autoinmunidad. La hipótesis
es que estas exposiciones tempranas pueden alterar la
tolerancia inmunológica intestinal. Aunque esta asocia-
ción es más clara en DBT-1 infantil, podría inuir en la
predisposición inmunológica general.
75,76
Estrés psicosocial y factores perinatales: Una amplia
variedad de evidencia, que abarca desde estudios epide-
miológicos hasta modelos animales, apunta al papel de
los estresores psicológicos en la patogénesis de la DBT-
1. Se han propuesto diversos mecanismos, incluyendo
el eje hipotálamo-hipósis-adrenal (HPA), la inuencia
del sistema nervioso sobre las células inmunitarias y la
resistencia a la insulina.
77
Además, diversos estudios han
demostrado, que los factores emocionales se asocian al
desarrollo de LADA.
78
Estilo de vida: Factores del estilo de vida como el ta-
baquismo y la obesidad adquieren particular relevancia,
ya que se ha demostrado que interactúan con alelos del
sistema HLA asociados a la autoinmunidad, potencian-
do signicativamente el riesgo de enfermedad cuando
coinciden ambos factores. En el caso de LADA, se ha
observado que múltiples inuencias ambientales, inclu-
yendo el nivel de actividad física, el consumo de alcohol,
bebidas azucaradas y café, están asociadas a alteraciones
del metabolismo glucídico, resistencia a la insulina y
destrucción autoinmune de las células β.
72,79,80
Tóxicos ambientales y vitamina D: La exposición a
compuestos como nitratos, pesticidas y disruptores en-
docrinos se ha asociado con un mayor riesgo de DBT.
Asimismo, niveles bajos de vitamina D, especialmente
en zonas geográcas con baja exposición solar, han sido
vinculados a mayor susceptibilidad a DBT-1 y posible-
mente a LADA.
81
Microbiota intestinal: En los últimos años, la mi-
crobiota intestinal ha emergido como un componen-
te relevante en la patogenia de la DBT. En particu-
lar, en los pacientes con LADA se ha postulado que
presentan una composición y estructura de la mi-
crobiota intestinal que diere signicativamente de
las observadas en individuos sanos y muestran una
gran similitud con las de pacientes DBT-1 positivos
para autoanticuerpos anti-GAD. Estas modicacio-
nes incluyen una marcada disminución de bacterias
productoras de ácidos grasos de cadena corta (SCFA),
cuya presencia se asocia con efectos antiin amatorios,
regulación del metabolismo gludico y preservación
de la función de las células β pancreáticas. Ades,
los perles microbianos y metabólicos característi-
cos de los pacientes con LADA se relacionan con la
presencia de autoanticuerpos, el metabolismo de la
glucosa, la funcionalidad de los islotes pancrticos
y diversos mediadores inamatorios, lo que sugiere
que la disbiosis intestinal podría contribuir de ma-
nera activa a los procesos autoinmunes y metabólicos
involucrados en el desarrollo de esta forma brida
de diabetes.
82,83
Por otro lado, en la DBT-1, tambn
se ha documentado ampliamente la asociacn entre
la progresn de la enfermedad y la disminucn de
la diversidad microbiana intestinal o la alteración
en la abundancia relativa de ciertos grupos bacteria-
nos.
84
Especícamente, en individuos positivos para
autoanticuerpos se ha observado un aumento en la
proporción de bacterias del lo Bacteroidetes, mien-
tras que en sujetos sanos predomina Firmicutes. Asi-
mismo, se ha reportado una disminución de bacterias
productoras de SCFAs,
83
reforzando la hitesis de
que los cambios en la composición microbiana in-
testinal pueden contribuir al desequilibrio inmuno-
lógico y a la destrucción autoinmune de las células β.
En conclusión, los factores ambientales no deben
considerarse de manera aislada, sino como parte de
una red compleja de inuencias que, en interaccn
con la susceptibilidad genética del individuo, pueden
desencadenar la respuesta autoinmune y la destruc-
ción progresiva de las células β. La DBT-1 y LADA,
si bien comparten muchos de estos factores, la inten-
sidad y el momento de exposición pueden determinar
el fenotipo clínico resultante. En LADA, caracteriza-
do por un inicio más tardío y una progresión más len-
ta de la autoinmunidad, estos factores podrían actuar
de manera s sutil o en combinación con menor
carga genética.
AVANCES RECIENTES EN LA CARACTERIZACIÓN DE LA DIABETES TIPO 1 Y LADA
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 37
Tratamiento
En 1922, Frederick Banting y Charles Best lograron
por primera vez la extracción y puricación de insulina en
células pancreáticas canina y bovina, lo que permitió su
uso terapéutico en humanos. En 1926, John Jacob Abel
consiguió cristalizar la insulina en su forma pura. Déca-
das más tarde, Frederick Sanger y colaboradores deter-
minaron su secuencia de aminoácidos, identicando por
primera vez la estructura primaria de una proteína. Estos
avances permitieron el desarrollo de insulina recombi-
nante, altamente similar a la humana, lo que facilisu
producción a gran escala para el tratamiento de la dia-
betes, considerada una de las epidemias del siglo XXI.
85
Fisiogicamente, la secreción de insulina engena
ocurre en dos fases: 1) un aumento rápido de la insulina sé-
rica, que alcanza su punto máximo entre 30 y 45 minutos
desps del inicio de una comida (bolo/prandial), y regresa
a los niveles basales desps de 1 a 3 horas; y 2) la secrecn
constante de insulina a un ritmo menor, también llama-
da secreción basal de insulina. Esta última se libera conti-
nuamente a niveles bajos (concentraciones de 15µU/mL)
en respuesta a la producción hepática de glucosa, lo que
facilita el mantenimiento de su concentracn plasmática
en personas sin diabetes de 70 a 100 mg/dL.
86
En pacientes con DBT, el estudio Diabetes Control
and Complications Trial (DCCT) respalda la imple-
mentación de un tratamiento intensivo, que incluye la
administración de insulina (ya sea mediante múltiples
dosis diarias o infusión subcutánea continua), el auto-
monitoreo frecuente de la glucemia capilar y el auto-
control, todo ello fundamentado en una adecuada edu-
cación diabetológica.
Las primeras formulaciones de insulina utilizadas en
el tratamiento incluían insulina porcina o humana com-
binada con zinc o protamina, con el objetivo de retardar
su absorción y prolongar su acción. Ejemplos de esta
última son la insulina Hagedorn con protamina neutra
de acción intermedia (NPH), que consiste en insulina
combinada con protamina (una proteína aislada de es-
perma de trucha) en suspensión con zinc, que prolon-
ga el tiempo de absorción, brindando una duración de
acción intermedia (10-16 hs), con pico de acción a las
4-6 hs, aunque presenta un perl de actividad menos
predecible que los análogos de acción prolongada más
nuevos. De esta manera las insulinas se pueden clasicar
como de acción rápida, corta, intermedia y prolongada
según sus efectos farmacológicos (p. ej., inicio, pico y
duración).
Dentro de las insulinas de acción prolongada, la in-
sulina Detemir se caracteriza por ser neutra, no crista-
lina, transparente y soluble. Está compuesta por cuatro
moléculas de insulina en una unidad asimétrica, ade-
más de iones de zinc y cloruro, moléculas de fenol y
cadenas laterales de ácidos grasos. Las moléculas forman
dímeros, y el zinc y el fenol facilitan la formación de
hexámeros similares a la insulina regular. La adición de
una cadena de ácido graso permite la unión reversible
de insulina-albúmina. Por lo tanto, dos mecanismos dis-
tintos de amortiguaciónprobablemente contribuyan
tanto a una duración prolongada de la acción como a
una menor variabilidad de una inyección a otra. La in-
sulina Glargina diere en su estructura con la insulina
humana debido a dos modicaciones: 1) se añaden dos
residuos de arginina al extremo C de la cadena B, lo que
eleva el punto isoeléctrico de pH 5,4 a 6,7, generando
que la molécula sea menos soluble a pH siológico del
tejido subcutáneo, favoreciendo la formación de micro-
cristales, encargados de liberar la insulina lentamente al
torrente sanguíneo; y 2) el residuo de asparagina en la
posición 21 de la cadena A se sustituye por un residuo
de glicina neutro, que estabiliza la molécula y limita la
dimerización a pH ácido (4.0).
Por último, en las insulinas de acción rápida o ultra-
rrápida, enunciamos a la insulina aspart, la cual presenta
2 excipientes: niacinamida y L-arginina. La niacinamida
tiene una absorción inicial más rápida después de la ad-
ministración subcutánea, mientras que la L-arginina es
un agente estabilizante. Con una vida media de 1-3 hs
y un pico de acción de 15-20 min, este tipo de insulina
es utilizada junto con las comidas para controlar el pico
postprandial de glucemia.
Terapias actuales
El descubrimiento de la insulina revolucionó el ma-
nejo de esta enfermedad autoinmune crónica. Las per-
sonas que viven con DBT siguen dependiendo de insu-
linas exógenas como la opción terapéutica fundamental,
ya sea en forma de múltiples inyecciones subcutáneas
diarias o infusión subcutánea continua. Junto con una
mejora signicativa en el monitoreo de la glucosa, estos
avances han contribuido al aumento de la supervivencia
y la esperanza de vida de las personas con DBT.
Sin embargo, solo una minoría de estas personas al-
canza los objetivos recomendados de control glucémi-
co y de tiempo en rango, y la hiperglucemia continúa
siendo un factor de riesgo tanto para complicaciones
REV. MÉD. ROSARIO 92: 25-42, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO38
metabólicas agudas como para complicaciones macro y
microvasculares a largo plazo. Por lo tanto, se requieren
nuevas intervenciones para mejorar el pronóstico del
creciente número de personas diagnosticadas cada año
con DBT.
Existe un gran interés en el desarrollo de inmunote-
rapias dirigidas a la destrucción de las células β, con el
objetivo de prevenir o retrasar la pérdida de masa fun-
cional de las mismas. Según su mecanismo, los agentes
inmunoterapéuticos utilizados pueden clasicarse de la
siguiente manera:
Agentes dirigidos a citoquinas especícas:
Se han evaluado compuestos antiinamatorios di-
rigidos a citoquinas especícas, ya utilizados con éxito
en enfermedades reumáticas, como una alternativa a las
terapias inmunológicas que actúan directamente sobre
LT o LB en la DBT-1.
Entre las citoquinas estudiadas se encuentran
TNF-α, IL-12/23, IL-6, IL-1 e IL-21. Algunos inhibi-
dores han mostrado resultados prometedores en etapas
tempranas de la enfermedad o en estudios piloto, mien-
tras que otros no lograron demostrar benecios signi-
cativos en la preservación de la célula β.
87,88
Agentes dirigidos a células inmunes especícas en
diabetes tipo 1:
Diversos enfoques terapéuticos han sido desarrolla-
dos con el objetivo de modular la actividad de LT efec-
tores implicados en la destrucción de la célula β. Anti-
cuerpos monoclonales dirigidos contra moléculas clave
como CD3 y CD2 han demostrado un efecto parcial en
la preservación de la masa funcional de células β, con
benecios clínicos limitados pero sostenidos en ciertos
casos. Asimismo, la administración de globulina anti-
timocítica (ATG) en dosis bajas ha evidenciado capaci-
dad para preservar la secreción de péptido C y mejorar
el control glucémico en pacientes con enfermedad de
reciente comienzo, aunque su ecacia parece estar mo-
dulada por variables como la edad y el régimen de dosi-
cación. Si bien estos abordajes representan estrategias
prometedoras de inmunomodulación especíca, su apli-
cación clínica requiere aún mayor validación en estudios
de largo plazo y en diferentes estadios evolutivos de la
enfermedad.
87,88
Agentes dirigidos a linfocitos B en diabetes tipo 1:
Dado el rol de los LB en la presentación de antíge-
nos y la producción de autoanticuerpos en la DBT-1,
se han explorado estrategias terapéuticas orientadas a su
depleción o modulación. El anticuerpo monoclonal an-
ti-CD20 rituximab ha sido el principal agente evaluado
en este contexto, mostrando una preservación transito-
ria de la función de células β en estadios avanzados de la
enfermedad. No obstante, los efectos fueron limitados
en el tiempo y no lograron revertir de manera sostenida
la autoinmunidad ni inducir independencia de insulina.
La ecacia potencial de estas terapias en etapas más tem-
pranas de la enfermedad aún no ha sido adecuadamente
explorada, y podrían requerirse enfoques combinados
con otras estrategias inmunorregulatorias para alcanzar
un benecio clínico más duradero.
87,88
A pesar de los avances en el tratamiento convencio-
nal de la DBT, centrado en el reemplazo exógeno de
insulina, persisten importantes desafíos en el control
metabólico y la prevención de complicaciones. Si bien
se han desarrollado estrategias dirigidas a citoquinas es-
pecícas, LT y LB, los resultados obtenidos hasta el mo-
mento han sido parciales y, en muchos casos, transito-
rios. En consecuencia, se requiere continuar evaluando
estos enfoques en estudios a largo plazo.
Trasplante de células madre
El trasplante de células madre representa una estra-
tegia terapéutica prometedora para la DBT-1, basada en
la regeneración o reemplazo de las células β destruidas
por el SI. Diversos enfoques han explorado el uso de
células madre pluripotentes (embrionarias o inducidas)
diferenciadas hacia un fenotipo productor de insulina,
capaces de restaurar parcialmente la función endocrina
pancreática. Además del desafío de lograr una diferen-
ciación eciente y funcional, uno de los principales obs-
táculos sigue siendo la prevención del rechazo inmuno-
lógico y la recurrencia de la autoinmunidad, por lo que
se están desarrollando dispositivos de encapsulación y
protocolos de inmunomodulación para proteger las cé-
lulas trasplantadas.
88–90
CONCLUSIÓN
En síntesis, la DBT, que engloba tanto la DBT-1
como LADA, es una entidad compleja que surge de la
interacción entre predisposición genética, alteraciones
inmunológicas y factores ambientales. Su siopatología
se centra en la destrucción progresiva de las células β
pancreáticas, mediada fundamentalmente por linfocitos
T autorreactivos. Tanto la inmunidad innata como la
AVANCES RECIENTES EN LA CARACTERIZACIÓN DE LA DIABETES TIPO 1 Y LADA
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 39
adaptativa participan desde fases tempranas del proceso
autoinmune, con patrones celulares y funcionales que
dieren según el fenotipo clínico.
La LADA se posiciona como una forma intermedia
entre la DBT-1 clásica y la DBT-2, caracterizada por
una progresión más lenta, heterogeneidad inmunológi-
ca y menor dependencia inicial de insulina, aunque aún
requiere una denición más precisa de sus mecanismos
patogénicos. Si bien los alelos HLA de riesgo represen-
tan un componente genético clave, diversos factores am-
bientales y psicosociales actúan como desencadenantes
o moduladores de la enfermedad, particularmente en
individuos genéticamente susceptibles.
A pesar de los avances en el manejo clínico y en las
tecnologías de monitoreo glucémico, persisten impor-
tantes desafíos, especialmente en lo que respecta a la
prevención de la pérdida funcional de células β. Pro-
fundizar en la comprensión de los mecanismos inmu-
nopatogénicos subyacentes permitirá no solo una mejor
estraticación de los pacientes, sino también el desarro-
llo de estrategias inmunoterapéuticas más especícas,
orientadas a preservar la función pancreática, retrasar
la progresión hacia la insulinodependencia y mejorar
el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes con
DBT.
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REV. MÉD. ROSARIO 92: 44-52, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO44
SALUD ORAL Y EMBARAZO: EVALUACIÓN DE LA RELACIÓN ENTRE
LA SALUD BUCAL Y LA CALIDAD DE VIDA EN GESTANTES EN UN
CENTRO DE ATENCIÓN PRIMARIA DE TRUJILLO – PERÚ
NICOLE KIMBERLY MEDINA VALERA
1
, MARISEL ROXANA VALENZUELA RAMOS
2
, WILFREDO TERRONES
CAMPOS
3
, FREDDY EMILIO TATAJE NAPURI
4
, DARÍO EMILIANO MEDINA CASTRO
5
, PEDRO MIGUEL DIAS
MONTEIRO
6
* Dirección de correo electrónico: villar@idicer-conicet.gob.ar o villar_silvina@hotmail.com
RESUMEN
El objetivo del estudio fue evaluar la relación entre la calidad de vida relacionada con la salud oral y variables asocia-
das. Se trata de un estudio con un diseño observacional y correlacional de corte transversal. Tuvo como muestra un
total de 222 embarazadas, a quienes se les invito a participar del estudio y se les distribuyó el cuestionario OHIP-14
para medir el nivel de la calidad de vida relacionada con la salud oral, además se les evaluó el estado de salud bucal
mediante el CPO-D (dientes cariados, perdidos y obturados) y el IHOS (índice de higiene oral simplicado). Los
resultados obtenidos en el estudio revelaron que el 32.9% de las embarazadas presentaban una calidad de vida rela-
cionada con la salud oral y un CPO-D medio, seguido de un CPO-D alto-representada por un 26.1%, nalmente
se demostró que un 13.1% con CPO-D bajo. Así, se concluye que existe una relación estadísticamente signicativa
entre CPO-D y calidad de vida relacionada con la salud oral (p=0.003). También se evidencia una relación entre
CPO-D y las dimensiones de la calidad de vida relacionada con la salud oral excepto con la dimensión limitación
funcional (p<0.05).
Palabras claves: Calidad de vida relacionada con la salud oral; Percepción de la salud oral; Embarazadas; Índice
CPO-D (Caries, Pérdidas y Obtenciones Dentales); IHOS (Índice de Salud Oral); OHIP-14 (Perl de Impacto de
la Salud Oral - 14 ítems).
ORAL HEALTH AND PREGNANCY: EVALUATION OF THE RELATIONSHIP BETWEEN ORAL HEALTH
AND QUALITY OF LIFE IN PREGNANT WOMEN IN A PRIMARY CARE CENTER IN TRUJILLO PERU
ABSTRACT
e objective of this study was to evaluate the relationship between oral health-related quality of life and associated vari-
ables. is study used a cross-sectional, observational, correlational design. A total of 222 pregnant women were invited
to participate and distributed the OHIP-14 questionnaire to measure their oral health-related quality of life. eir oral
health status was also assessed using the DMFT (decayed, missing, and lled teeth) and the OHI (Simplied Oral Hygiene
Index). e results of the study revealed that 32.9% of pregnant women had a moderate oral health-related quality of life
and DMFT, followed by a high DMFT (26.1%), and nally, 13.1% had a low DMFT. us, it is concluded that there
RELACIÓN ENTRE LA SALUD BUCAL Y LA CALIDAD DE VIDA EN GESTANTES. PERÚ
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 45
INTRODUCCIÓN
La gestación es una etapa donde se evidencian signi-
cativos cambios físicos, hormonales y psicológicos.
1
La
mujer experimenta diversos cambios que se relacionan
con la progesterona y estrógeno, estas inuyen muchas
veces en la cavidad oral. Se ha demostrado que las ma-
nifestaciones orales más prevalentes son la caries dental,
periodontitis, gingivitis, granuloma piógeno y candidia-
sis. No obstante, pueden surgir lesiones menos comunes
en esta etapa.
2
Las afecciones a la cavidad oral durante el embarazo
pueden provocar efectos perjudiciales para la paciente
y el feto, relacionándose con el bajo peso al nacer o un
parto prematuro.
3
Los estudios han demostrado que
más del 43% de las gestantes tienen algún problema de
salud bucodental, incluyendo a las infecciones odonto-
génicas y dolor.
1
Estas infecciones pueden complicarse, poniendo en
peligro las vías respiratorias de la orofaringe. La ina-
mación, edema y la sensibilidad aunada a la sensibilidad
propia de la gestación, puede llegar a poner en peligro
la oxigenación de la madre y del feto.
4
Algunos estudios,
han demostrado que las complicaciones de infección
durante el embarazo se asocian a un mayor riesgo de
hospitalización por infecciones severas, al mismo tiem-
po se asocian con los partos prematuros o el bajo peso al
nacer, esto probablemente se deba al estrés siológico y
a una respuesta inamatoria sistémica.
5
En este sentido, se hace evidente la necesidad que las
gestantes reciban atención odontológica durante el em-
barazo. Sin embargo, existen estudios que han demos-
trado que las mujeres embarazadas carecen de informa-
ción sobre la relevancia de la visita odontológica durante
la etapa prenatal, por ello, muchas veces temen realizar
algún tratamiento porque piensan que puede implicar
riesgos para su salud como para la salud del bebe.
6
Al-
gunos profesionales de la salud bucal consideran retrasar
o incluso no realizar procedimientos clínicos durante la
is a statistically signicant relationship between CPO-D and oral health-related quality of life (p=0.003). A relationship
is also evident between CPO-D and the dimensions of oral health-related quality of life, except for the functional limita-
tion dimension (p<0.05).
Keywords: Oral health-related quality of life; Perception of oral health; Pregnant women; CPOD index (Decayed, Miss-
ing, and Filled Teeth); IHOS (Oral Health Status Index); OHIP-14 (Oral Health Impact Prole - 14 items).
gestación por desconocimiento o temor a perjudicar la
salud del binomio madre-bebé.
7
MATERIAL Y MÉTODOS
La investigación deriva de la tesis de posgrado para
obtener el grado de Maestría en la Universidad de Tru-
jillo, por lo tanto, tuvo la autorización para la aplicación
del proyecto del director ejecutivo de la Red de Servicios
de Salud Trujillo y la jefe de la Unidad de Docencia e In-
vestigación. Así también, se obtuvo el consentimiento in-
formado de las gestantes que intervinieron en el estudio.
Se trata de un estudio transversal, descriptivo y ob-
servacional. La población estuvo formada por mujeres
embarazadas que asistieron al Hospital La Noria del
Distrito de Trujillo en el año 2024 entre los meses de
noviembre del 2024 a enero del 2025. La población de
embarazadas fue de 520 que indica el total de gestantes
atendidas en este periodo. El cual se verien base a
los registros históricos de atención prenatal que reeja
la población de embarazadas durante el tiempo de reco-
lección de datos. El tamaño de la muestra fue calculado
en base a un nivel de conanza del 95% y un margen
del 5% lo que garantiza un margen de error del 5% ga-
rantizando una precisión adecuada de los resultados. La
muestra estuvo conformada por 222 embarazadas se-
leccionadas que cumplieron con los criterios como no
presentar enfermedades crónicas, sus controles no evi-
denciaban complicaciones, y aceptaron formar parte del
estudio formalizándolo con la rma del consentimiento
informado. Se excluyó del estudio, aquellos cuestiona-
rios que no fueron completados en su totalidad. Fue uti-
lizado un muestreo aleatorio estraticado con el n de
garantizar los diferentes rangos de edad, los tres trimes-
tres de embarazo y los grados de instrucción. Los rangos
de edad fueron estraticados como embarazo adolescen-
te (13 a 17 años), embarazo adulto joven (18 a 24 años),
embarazo adulto madura (25 a 34 años) y embarazo de
edad avanzada (35 a 44 años).
REV. MÉD. ROSARIO 92: 44-52, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO46
Para la recolección de los datos se informó y se soli-
citó el consentimiento de cada una de las participantes.
Así, se evaluaron dos variables, la calidad de vida rela-
cionada con la salud oral y el estado de salud bucal. Para
evaluar la calidad de vida relacionada con la salud oral
fue administrado el cuestionario OHIP-14 en su ver-
sión validada en español y en su forma resumida de 14
preguntas, es decir dos preguntas por cada dimensión:
limitación funcional, dolor físico, malestar psicológico,
incapacidad física, incapacidad psicológica, incapacidad
social y minusvalía. Las respuestas fueron codicadas se-
gún la escala Likert con valores que van de 0 a 4 puntos,
estableciéndose como 0 nunca, 1 casi nunca, 2 a veces,
3 frecuentemente y 4 muy frecuentemente. Para calcu-
lar los resultados se sumaron los puntajes obtenidos en
todas las respuestas, catalogándolo de con puntajes infe-
riores a 14 como calidad de vida oral muy buena, de 15
a 28 calidad de vida oral moderada, de 29 a 42 calidad
de vida oral deciente y de 43 a 56 calidad de vida oral
muy deciente.
8
Posteriormente, se midió el estado de salud bucal
mediante el índice CPDO (dientes cariados, perdidos
y obturados) y el IHO-S (índice de higiene oral). Estos
índices fueron realizados por un cirujano dentista cer-
ticado. El CPO-D se obtuvo sumando la totalidad de
dientes permanentes cariados, obturados y perdidos, los
puntajes obtenidos se establecieron como bajo de 0 a 2,
medio cuando los puntajes fueron de 3 a 6 y alto cuando
los puntajes fueron mayores a 6.
El índice de IHO-S se calcula midiendo los niveles
de placa dental de dientes incisivos y molares. Los valo-
res son 0 sin placa visible, 1 placa visible en la super-
cie, 3 placa moderada y 3 placa densa. La sumatoria de
los puntajes dividido entre el número de dientes fueron
bueno a valores menores a 1.2, regular entre 1.3 a 3 y
malo 3.1 a 6.
RESULTADOS
Fueron encuestadas un total de 222 gestantes, de las
cuales el 16.2% estaban en el primer trimestre, el 27.5%
el segundo trimestre y 56.3% en el tercer trimestre. El
CPOD bajo estaba representado por un 6.3%, medio
10.4% y alto 27.9%. El IHOS fue bueno en el 24.8%,
regular para el 56.3% y 18.9% para una mala higiene
oral. Un embarazo adolescente representó el 9.9% de
las participantes, un embarazo adulto joven el 46.4%,
embarazo maduro se representa con un 37.8% y un
embarazo en edad avanzada por un 5.9%. El nivel de
instrucción primaria en un 10.4%, secundaria un 55%
y superior un 34.7%.
Posteriormente, se evaluó la calidad de vida rela-
cionada con la salud oral con las diferentes variables
estudiadas. Para ello, primero se realizó el supuesto de
normalidad con el estadístico Kolmogorov Smirnov el
cual se obtuvo p menor 0.05, evidenciado que no existe
una distribución normal. Por ello, se optó por elegir una
prueba no paramétrica como la prueba de Prueba de
Krustal-Wallis para muestras independientes.
Cuando se relacionó con los trimestres de embara-
y se verique no existe una relación signicativa
siendo p = 0,697. Cuando se relacionó con el CPOD se
evidencia que el valor p fue menor a 0.05 siendo estadís-
ticamente signicativo. No se encontró relación con el
IHOS, con la edad y el nivel de instrucción los valores
de p fueron mayor a 0.05 (Tabla 1).
En la tabla II se observa la relación entre CPO-D y
las dimensiones de la calidad de vida relacionada con la
salud oral, donde se evidencia que existe una relación
entre el CPO-D y las dimensiones dolor físico, malestar
psicológico, incapacidad física, incapacidad psicológi-
ca y minusvalía (p<0.05). No se observa una relación
signicativa entre el CPO-D y limitación funcional
(p>0.05).
DISCUSIÓN
Durante el embarazo es inevitable los cambios hor-
monales y siológicos, estos afectan directamente a la
salud bucal, teniendo un impacto tanto en el bienestar
físico y mental. Así, las enfermedades de la cavidad bu-
cal pueden repercutir signicativamente en el bienestar
general, físico o psicológico.
En el presente estudio se obtuvo que la mayor canti-
dad de embarazadas se centraba en un CPO-D medio y
una calidad de vida relacionada con la salud oral buena
en un 32.9%. La calidad de vida relacionada con la sa-
lud oral no solo involucra a dientes encías sino también
incluye a los problemas bucales, pues inuyen en la per-
cepción del bienestar de la persona.
9
El CPO-D es considerable y la calidad de la vida
relacionada con la salud oral es buena, esto demuestra la
capacidad de adaptación de las embarazadas a las condi-
ciones bucales que presentan. Esta capacidad de adapta-
ción puede deberse a el nivel de conocimiento sobre su
salud bucal, al acceso a los servicios de salud bucodental
y el buen manejo de los síntomas. Probablemente, al
presentar un CPOD medio las gestantes pueden expe-
RELACIÓN ENTRE LA SALUD BUCAL Y LA CALIDAD DE VIDA EN GESTANTES. PERÚ
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 47
rimentar molestias relacionadas con la salud bucal, sin
embargo, no son tan severos como aquellas que tienen
un CPO-D severo, esto explica su relación positiva.
10,11
Por otro lado, un CPO-D medio podría conllevar a
un mayor riesgo de sufrir de enfermedades bucodenta-
les, si no hay una intervención inmediata. A largo plazo,
esta situación se podría agravar y afectar negativamente
la calidad de vida relacionada con la salud oral.
12
Por
ello, se hace necesario la implementación de una inter-
vención educativa para fomentar la importancia del cui-
dado de la salud bucodental de las embarazadas, aunque
la calidad de vida relacionada con la salud oral sea posi-
tiva, se hace necesario fortalecer la educación y promo-
ción de la salud oral, unido al accesos a los servicios de
salud oral, fundamentales para mejorar la percepción de
bienestar de las gestantes.
11
El estudio también encuentra una relación estadística-
mente signicativa entre el CPO-D y las dimensiones de
Calidad de vida relacionada con la salud oral
Calidad de vida oral
muy buena
Calidad de vida oral
moderada
Calidad de vida oral
deciente
Calidad de vida oral
muy deciente
Total
Frecuencia
Absoluta
Porcentaje
(%)
Frecuencia
Absoluta
Porcentaje
(%)
Frecuencia
Absoluta
Porcentaje
(%)
Frecuencia
Absoluta
Porcentaje
(%)
Frecuencia
Absoluta
Porcentaje
(%)
TRIMESTRE
DE
EMBARAZO
Primer
trimestre
25 11.3% 10 4.5% 1 0.5% 0 0.0% 36 16.2%
p= 0.697
Segundo
trimestre
44 19.8% 13 5.9% 3 1.4% 1 0.5% 61 27.5%
Tercer
trimestre
91 41.0% 33 14.9% 1 0.5% 0 0.0% 125 56.3%
Total 160 72.1% 56 25.2% 5 2.3% 1 0.5% 222 100.0%
CPOD
Bajo 29 13.1% 8 3.6% 1 0.5% 0 0.0% 14 6.3%
* p= 0.003
Medio 73 32.9% 22 9.9% 2 0.9% 0 0.0% 23 10.4%
Alto 58 26.1% 26 14.0% 2 0.9% 1 0.0% 62 27.9%
Total 160 72.1% 56 25.2% 5 2.3% 1 0.5% 222 100.0%
IHOS
Bueno 41 18.5% 12 5.4% 2 0.9% 0 0.0% 55 24.8%
p= 0.26
Regular 91 41.0% 31 14.0% 2 0.9% 0 0.0% 125 56.3%
Malo 28 12.6% 13 5.9% 1 0.5% 0 0.0% 42 18.9%
Total 160 72.1% 56 25.2% 5 2.3% 1 0.5% 222 100.0%
EDAD
Embarazo
adolescente
13 5.9% 8 3.6% 1 0.5% 0 0.0% 22 9.9%
p= 0.13
Embarazo
adulto joven
75 33.8% 25 11.3% 2 0.9% 1 0.5% 103 46.4%
Embarazo
adulto
madura
62 27.9% 20 9.0% 2 0.9% 0 0.0% 84 37.8%
Embarazo
edad avanzada
10 4.5% 3 1.4% 0 0.0% 0 0.0% 13 5.9%
Total 160 72.1% 56 25.2% 5 2.3% 1 0.5% 222 100.0%
NIVEL DE
INSTRUCCIÓN
Primaria 18 8.1% 5 2.3% 0 0.0% 0 0.0% 23 10.4%
p= 0.468
Secundaria 90 40.5% 28 12.6% 4 1.8% 0 0.0% 122 55.0%
Superior 52 23.4% 23 10.4% 1 0.5% 1 0.5% 77 34.7%
Total 160 72.1% 56 25.2% 5 2.3% 1 0.5% 222 100.0%
Tabla I. Relación entre calidad de vida relacionada con la salud oral y variables asociadas
Nota: Se realizó la Prueba de Krustal-Wallis para muestras independientes para el análisis de los datos. El CPO-D presentó diferencia estadísticamente
signicativa con un valor p < 0.05*.
REV. MÉD. ROSARIO 92: 44-52, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO48
Nota: Se realizó la Prueba de Krustal-Wallis para muestras independientes para el análisis de los datos. La dimensión limitación funcional tuvo un
p>0.05. El resto de las dimensiones obtuvieron un valor p<0.05 lo que es signicativo*.
Mínima afectación Moderada afectación Afectación severa Total
Frecuencia
absoluta
Porcentaje
(%)
Frecuencia
absoluta
Porcentaje
(%)
Frecuencia
absoluta
Porcentaje
(%)
Frecuencia
absoluta
Porcentaje
(%)
CPO-D
Limitación Funcional
Bajo 34 15% 3 1% 0 0% 37 16.7%
Medio 90 41% 5 2% 0 0% 95 42.8%
Alto 84 38% 5 2% 1 0% 90 40.5% 0,734
Total 208 94% 13 6% 1 0% 222 100.0%
Dolor Físico
Bajo 21 9.5% 15 6.8% 1 0.5% 37 16.7%
Medio 56 25.2% 39 17.6% 0 0.0% 95 42.8%
Alto 37 16.7% 50 22.5% 3 1.4% 90 40.5% 0,008*
Total 114 51.4% 104 46.8% 4 1.8% 222 100.0%
Malestar psicológico
Bajo 21 9.5% 13 5.9% 3 1.4% 37 16.7%
0,037*
Medio 45 20.3% 47 21.2% 3 1.4% 95 42.8%
Alto 31 14.0% 57 25.7% 2 0.9% 90 40.5%
Total 97 43.7% 117 52.7% 8 3.6% 222 100.0%
Incapacidad Física
Bajo 31 14.0% 5 2.3% 1 0.5% 37 16.7%
0,022*
Medio 74 33.3% 21 9.5% 0 0.0% 95 42.8%
Alto 63 28.4% 25 11.3% 2 0.9% 90 40.5%
Total 168 75.7% 51 23.0% 3 1.4% 222 100.0%
Incapacidad Psicológica 0.0%
Bajo 31 14.0% 5 2.3% 1 0.5% 37 16.7%
0,018*
Medio 81 36.5% 13 5.9% 1 0.5% 95 42.8%
Alto 62 27.9% 26 11.7% 2 0.9% 90 40.5%
Total 174 78.4% 44 19.8% 4 1.8% 222 100.0%
Incapacidad Social
Bajo 33 14.9% 3 1.4% 1 0.5% 37 16.7%
0,018*
Medio 81 36.5% 14 6.3% 0 0.0% 95 42.8%
Alto 66 29.7% 22 9.9% 2 0.9% 90 40.5%
Total 180 81.1% 39 17.6% 3 1.4% 222 100.0%
Minusvalía
Bajo 36 16.2% 1 0.5% 0 0.0% 37 16.7%
0,015*
Medio 88 39.6% 7 3.2% 0 0.0% 95 42.8%
Alto 72 32.4% 16 7.2% 2 0.9% 90 40.5%
Total 196 88.3% 24 10.8% 2 0.9% 222 100.0%
Tabla II. Relación entre CPO-D y las dimensiones de la calidad de vida
las variables de la calidad de vida relacionada con la salud
oral con excepción de la dimensión limitación funcional.
Así, se evidencia que el CPO-D puede inuir en todas
las dimensiones excluyendo a la dimensión de limitación
funcional. Lo que signica que no afecta a las embaraza-
das para realizar actividades como el comer o hablar.
Algunos estudios han demostrado que las afecciones
bucales pueden impactar negativamente en el bienestar
psicológico y emocional. Por ejemplo: Kumar et al
13
en-
contró que la presencia de enfermedades como la gingivi-
tis y caries dental estaba asociada a un malestar emocional
y una percepción negativa de su salud bucal, a su vez tenía
un impacto negativo en la dimensión psicológica. Moi-
maz et al.
9
también encontró relación entre caries dental,
perdida dental y estética dental, observando que las ges-
tantes con estas características se mostraban insatisfechas
con su sonrisa y presentaban ansiedad social. En el pre-
sente estudio, se observa que las dimensiones psicológica
RELACIÓN ENTRE LA SALUD BUCAL Y LA CALIDAD DE VIDA EN GESTANTES. PERÚ
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 49
y social están relacionadas con el CPO-D, esto refuerza la
afectación del autoestima, bienestar emocional y la inte-
racción social de las embarazadas.
10
El estudio demuestra que no existe relación entre
CPO-D y la dimensión limitación funcional. Esto quiere
decir, que las gestantes a pesar de tener un CPO-D medio
no tienen un impacto severo en la capacidad funcional,
lo que signica que han desarrollado una adaptación a
los problemas dentales, es decir, son capaces de manejar
el dolor o la incomodidad. En este sentido, Montoya et
al
10
reere que poblaciones con CPO-D medio tienden
a tener molestias y dolores temporales, lo que lleva a una
percepción menor de la limitación funcional.
El hecho, que la dimensión limitación funcional no se
encuentre relacionada con el CPO-D, es curioso, puesto
que se espera que funcionabilidades como el habla se vean
perjudicadas. En este sentido, es necesario saber cómo es
que las embarazadas se adaptan para disminuir el impacto
de los problemas bucales en sus actividades diarias. Esto
podría deberse al acceso a los servicios de salud bucal o
un conocimiento adecuado sobre los cuidados de salud
bucodental. Con ello, las embarazadas pueden manejar y
percibir los problemas bucodentales , sin que estos afec-
ten su funcionalidad.
13
Es importante seguir investigando la relación entre
CPO-D y la limitación funcional en gestantes, a su vez se
debe incorporar factores como la gravedad del dolor y la
respuesta al tratamiento dental. También se debe realizar
investigaciones enfocadas en intervenciones educativas,
preventivas y promocionales sobre salud bucal.
11,14,15
CONCLUSIONES
El estudio demuestra que existe una relación estadís-
ticamente signicativa entre CPO-D y calidad de vida
relacionada con la salud oral. As mismo, se demostró la
relación entre CPO-D y las dimensiones de la calidad de
vida relacionada con la salud oral excepto con la dimen-
sión limitación funcional.
Aplicación del cuestionario OHIP-14 a las gestantes del Hospital de La Noria
REGISTRO FOTOGRÁFICO
REV. MÉD. ROSARIO 92: 44-52, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO50
RELACIÓN ENTRE LA SALUD BUCAL Y LA CALIDAD DE VIDA EN GESTANTES. PERÚ
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 51
Revisión del estados de salud bucal CPOD y el IHOS gestantes del Hospital de La Noria
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2021.
REV. MÉD. ROSARIO 92: 53-59, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 53
* Dirección de correo electrónico: villar@idicer-conicet.gob.ar o villar_silvina@hotmail.com
RESUMEN
La lipodistroa parcial familiar tipo 3 (LPF3) es una entidad genética infrecuente asociada a mutaciones heterocigo-
tas en el gen PPARG, que provocan un defecto en la adipogénesis y en la función del tejido adiposo, condicionando
una marcada insulinorresistencia y un fenotipo cardiometabólico severo. Se presenta el caso de una paciente de sexo
femenino, con antecedentes de pubertad precoz e historia familiar de hipertrigliceridemia severa, evaluada desde la
infancia por alteraciones metabólicas. Durante la adolescencia desarrolló disglucemia progresiva y debut de diabetes
mellitus (DM) con descompensación metabólica signicativa, con niveles de péptido C conservados y negatividad
de autoanticuerpos pancreáticos, descartándose un origen autoinmune. La evolución clínica se caracterizó por un
control glucémico inestable, con requerimientos variables y posteriormente elevados de insulinoterapia, hipertri-
gliceridemia persistente y respuesta terapéutica limitada. El estudio genético permitió identicar una variante pa-
togénica heterocigota en PPARG, conrmando el diagnóstico de LPF3. La evaluación de la composición corporal
mediante absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) evidenció una distribución anómala del tejido adiposo
compatible con lipodistroa parcial. Este caso pone de maniesto la importancia de considerar la LPF3 como cau-
sa de insulinorresistencia severa y resalta el valor del diagnóstico etiológico precoz para optimizar el seguimiento
multidisciplinario, orientar el tratamiento y realizar asesoramiento genético familiar, con el objetivo de reducir la
progresión de las complicaciones cardiometabólicas a largo plazo.
Palabras claves: Lipodistroa parcial familiar; PPARG; insulinorresistencia severa; diabetes mellitus; hipertriglice-
ridemia.
FAMILIAL PARTIAL LIPODYSTROPHY TYPE 3 ASSOCIATED WITH PPARG MUTATION: DIAGNOSTIC
CHALLENGE IN AN ADOLESCENT WITH SEVERE INSULIN RESISTANCE
ABSTRACT
Familial partial lipodystrophy type 3 (FPLD3) is a rare genetic disorder associated with heterozygous mutations in the
PPARG gene, leading to impaired adipogenesis and adipose tissue dysfunction, which result in marked insulin resistance
and a severe cardiometabolic phenotype. We report the case of a female patient with a history of precocious puberty and
a family history of severe hypertriglyceridemia, who was followed since childhood for metabolic abnormalities. During
adolescence, she developed progressive dysglycemia and diabetes mellitus (DM) with signicant metabolic decompensation,
LIPODISTROFIA PARCIAL FAMILIAR TIPO 3 ASOCIADA A MUTACIÓN
EN PPARG: DESAFÍO DIAGNÓSTICO EN UNA ADOLESCENTE CON
INSULINORRESISTENCIA SEVERA
DR. JAVIER CHIARPENELLO
1
; DRA. CAROLINA MARÍA BARBOSA
2
; DRA. ANA LAURA BAELLA
3
; DRA.
BRENDA FANELLI
4
; DRA. FLORENCIA PASSET
5
(1) Jefe de servicio de endocrinología. Hospital Provincial del Centenario, Rosario.
(2) (5) Concurrente del servicio de endocrinología. Hospital Provincial del Centenario, Rosario.
(3) (4) Médica endocrinóloga del servicio de endocrinología. Hospital Provincial del Centenario, Rosario.
REV. MÉD. ROSARIO 92: 53-59, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO54
preserved C-peptide levels, and negative pancreatic autoantibodies, ruling out an autoimmune etiology. e clinical course
was characterized by unstable glycemic control, with variable and subsequently high insulin requirements, persistent
hypertriglyceridemia, and limited therapeutic response. Genetic testing identied a pathogenic heterozygous variant in
PPARG, conrming the diagnosis of FPLD3. Body composition assessment by dual-energy X-ray absorptiometry (DXA)
demonstrated abnormal adipose tissue distribution consistent with partial lipodystrophy. is case highlights the importance
of considering FPLD3 as a cause of severe insulin resistance and underscores the value of early etiological diagnosis to
optimize multidisciplinary follow-up, guide therapeutic strategies, and provide family genetic counseling, aiming to reduce
the progression of long-term cardiometabolic complications.
Keywords: Familial partial lipodystrophy; PPARG; severe insulin resistance; diabetes mellitus; hypertriglyceridemia.
INTRODUCCIÓN
Los síndromes de lipodistroa constituyen un grupo
heterogéneo de enfermedades raras del tejido adiposo
caracterizadas por una deciencia completa o selectiva
de la masa grasa. Estos trastornos están asociados con
una importante resistencia a la insulina y comorbilida-
des cardiometabólicas que impactan en la calidad de
vida de los pacientes.
Desde el punto de vista clínico y etiopatogénico, las
lipodistroas pueden clasicarse según su origen en for-
mas genéticas o adquiridas, y de acuerdo con la exten-
sión de la pérdida grasa en generalizadas o parciales. En
este contexto se reconocen cuatro subtipos principales:
lipodistroa generalizada congénita (LGC), lipodistro-
a generalizada adquirida (LGA), lipodistroa parcial
familiar (LPF) y lipodistroa parcial adquirida (LPA).
2-3
Dentro del grupo de las lipodistroas parciales fa-
miliares, la variante tipo 3 se asocia a mutaciones he-
terocigotas en el gen PPARG, que codica el receptor
activado por proliferadores de peroxisomas gamma
(PPARγ). Este receptor nuclear actúa como un factor de
transcripción clave en la adipogénesis, la diferenciación
y el mantenimiento del adipocito maduro, así como en
la regulación del metabolismo de la glucosa y los lípidos.
Las alteraciones funcionales de PPARγ condicionan un
desarrollo defectuoso del tejido adiposo subcutáneo y
explican, en gran medida, la severidad del compromiso
metabólico observado en estos pacientes.
3
CASO CLÍNICO
Paciente de sexo femenino, derivada al Servicio de
Endocrinología a los 10 años de edad para evaluación y
control metabólico. Presentaba antecedentes personales
de pubertad precoz y antecedentes familiares de primer
grado con hipertrigliceridemia severa y esteatosis he-
pática moderada. Al momento de la evaluación inicial
se constató peso y talla superiores al percentil 97 para
la edad, junto con alteraciones metabólicas consisten-
tes en hipertrigliceridemia y disglucemia (triglicéridos
238 mg/dl, glucemia plasmática en ayunas 100 mg/dl,
hemoglobina glicosilada (HbA1c) 6,2%). Se indicó tra-
tamiento con antidiabéticos orales e hipolipemiantes,
además de recomendaciones higiénico-dietéticas.
A los 14 años presentó debut de diabetes mellitus
con descompensación metabólica signicativa (HbA1c
11,5%), péptido C 1,09 ng/ml y negatividad para au-
toanticuerpos pancreáticos [anti- glutámico decarboxi-
lasa (anti-GAD), anti-islote pancreático y anti-insulina],
lo que permitió descartar un origen autoinmune. Se ini-
ció insulinoterapia con adecuada respuesta inicial. Pos-
teriormente, se observaron episodios reiterados de hipo-
glucemia en los controles de glucosa capilar, asociados
a una HbA1c de 5,6%, lo que motivó una reducción
progresiva de las dosis de insulina hasta su suspensión,
manteniéndose con medidas no farmacológicas. Descar-
tandose además alteración de las hormonas contrarregu-
ladoras como cortisol y hormona de crecimiento.
Dado el antecedente familiar y la persistencia de hi-
pertrigliceridemia severa, se planteó la sospecha de dis-
lipidemia de origen genético, solicitándose estudio mo-
lecular. El análisis genético identiuna variante pato-
génica heterocigota en el gen PPARG, compatible con el
diagnóstico de lipodistroa parcial familiar tipo 3.
A los 16 años, la paciente presentó una nueva des-
compensación glucémica con valores de glucemia plas-
mática en ayunas de 298 mg/dl y HbA1c de 10,2%, re-
quiriendo reinicio de insulinoterapia. En la actualidad,
con 18 años de edad, se encuentra bajo tratamiento con
LIPODISTROFIA PARCIAL FAMILIAR TIPO 3 ASOCIADA A MUTACIÓN EN PPARG
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 55
fenobrato, ezetimibe e insulina en altas dosis, en es-
quema basal-bolo con análogos de acción prolongada
y ultrarrápida, persistiendo con un control metabólico
subóptimo. (ver tabla I)
Para la evaluación de su lipodistroa se solicitó, ade-
más, una densitometría de cuerpo entero con cuanti-
cación del contenido de tejido adiposo en los distintos
segmentos corporales (ver tablas II y III), complementa-
da con densitometría de columna lumbar y cadera (ver
tabla IV). En este estudio se observó que la paciente
presenta un porcentaje de masa grasa total de 27,8%,
valor que se encuentra por debajo de la media del por-
centaje considerado normal para su edad y sexo (34%)
(ver Tabla V). Asimismo, se evidenció una masa magra
ajustada por altura de 17,29 kg/m², valor superior a la
media de referencia para su edad y sexo (15.4 kg/m
2
)
(ver tabla VI), hallazgo consistente con el patrón descri-
to en pacientes con lipodistroa familiar parcial tipo 3.
En gráco N° 1 se puede observar esquemáticamente lo
antes descripto.
2017 2018 2019 2021 2022 2023 2024 2025
Glicemia (mg/dL) 100 95 98 104 161 298 353
Creatinina (mg/dl) 0.47 0.45 0.55 0.66 0.67 0.63 0.42 0.49
Hb1AC (%) 6.2 11.5 5.9 6.7 10.2
Colesterol Total (mg/dL) 105 142 116 167 128 179 119 132
LDL (mg/dL) 39 68 76 134 77 78 28 42
HDL (mg/dL) 19 16 24 23 23 21 18 20
Triglicéridos (mg/dL) 234 607 307 387 306 932 840 1172
TGO (UI/L) 21 65 25 37 31 104 57 14
TGP(UI/L) 26 105 35 48 49 180 115 22
Péptido C (ng/ml) 1.9
Ac. antiGAD neg.
Ac. anti islote neg.
Ac. transglutaminasa neg.
Ac. antiinsulina neg.
MODY 2 y 3 neg.
Tabla I. Evolución de los laboratorios solicitados a la paciente
Región Masa grasa (g) Masa magra (g) Masa total (g) % de masa grasa
Brazo Izquierdo 914 2001 2915 31.4
Brazo Derecho 947 2221 3168 29.9
Tronco 9642| 21381 31028 31.1
Pierna Izquierda 2263 7566 9830 23.0
Pierna Derecha 2309 7577 9885 23.4
Subtotal 16074 40746 56821 28.3
Cabeza 1204 4043 5247 23.0
Total 17279 44789 62068 27.8
Tabla II. Composición corporal total (Equipo Hologic)
REV. MÉD. ROSARIO 92: 53-59, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO56
Medida Resultado
Porcentaje de grasa corporal total 27.8
Masa grasa/ altura (kg/m
2
) 6.62
Relación androide/ginecoide 1.19
% grasa troncal / % grasa en piernas 1.34
Relación de masa grasa en tronco /
extremidades
1.50
Masa de tejido adiposo visceral estimada (g) 393
Volumen de tejido adiposo visceral
estimado (cm
3
)
425
Área de tejido adiposo visceral
estimada (cm
2
)
81.5
Tabla III. Índices adiposos de la paciente (Equipo Ho-
logic)
Columna
Lumbar
BMD
(g/cm
2
)
Z - Score
L1 0.981
L2 1.080
L3 1.053
L4 1.042
Total 1.042 0.2
Cadera derecha
Cuello femoral 0.923 0.7
Total 1.003 0.5
Tabla IV. Densitometría mineral y ósea (Equipo Ho-
logic)
Mujeres blancas Paciente
Edad Mediana
Desvío
Estándar
Asimetría
8 31.6 6.50 -0.041
10 31.7 6.52 -0.041
12 31.4 6.46 -0.041
14 31.5 6.49 -0.041
16 32.5 6.68 -0.041
18 34.3 7.10 0.118 27.8
20 35.1 7.22 0.361
Tabla V. Porcentaje de grasa vs Edad: valor de la pacien-
te 18 años: 27.8%
Mujeres Blancas Paciente
Edad Mediana
Desvío
Estándar
Asimetría
8 11.72 1.40 -0.670
10 12.83 1.54 -0.761
12 13.82 1.67 -0.855
14 14.58 1.75 -0.950
16 15.00 1.81 -1.045
18 15.40 1.93 -1.277 17.29
20 15.60 2.01 -1.404
Cálculo de masa magra
Paciente: masa magra (kg) / talla (m
2
)
44.789 / 2.59
= 17.29 valor de referencia 15.40 ± 1.93
Tabla VI. Masa magra/ talla (kg/m
2
)
DISCUSIÓN
Los síndromes de lipodistroa comprenden un gru-
po heterogéneo de enfermedades raras caracterizadas
por una pérdida total o parcial del tejido adiposo, ya
sea congénita o adquirida. Esta alteración primaria del
tejido adiposo conlleva una incapacidad para almacenar
lípidos de manera adecuada, lo que favorece su depósito
ectópico en órganos como hígado, músculo esqueléti-
co y páncreas, generando una marcada resistencia a la
insulina y un fenotipo cardiometabólico severo. Como
consecuencia, los pacientes presentan con alta frecuen-
cia diabetes mellitus de difícil control, hipertrigliceri-
demia grave, esteatosis hepática metabólica y aumento
del riesgo cardiovascular, con impacto signicativo en la
morbimortalidad y la calidad de vida.
1
La lipodistroa parcial se caracteriza por una pérdida
progresiva de tejido adiposo subcutáneo que compro-
mete predominantemente las extremidades superiores e
LIPODISTROFIA PARCIAL FAMILIAR TIPO 3 ASOCIADA A MUTACIÓN EN PPARG
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 57
inferiores, con una afectación variable del tronco, y en
algunos casos con acumulación relativa de grasa en re-
giones cervicales o faciales.
2-6
La mayoría de los subtipos
genéticos presentan un patrón de herencia autosómico
dominante.
2
Los individuos afectados suelen tener una distribu-
ción grasa normal al nacimiento y durante la infancia,
desarrollando la pérdida de tejido adiposo subcutáneo
de manera progresiva, habitualmente coincidente con
el inicio de la pubertad.
2-6
Este período parece actuar
como un desencadenante fenotípico, probablemente
mediado por cambios hormonales. Las mujeres presen-
tan con mayor frecuencia y severidad las complicaciones
metabólicas, incluyendo insulinorresistencia marcada,
diabetes mellitus de difícil manejo, hipertrigliceridemia
severa y enfermedad hepática grasa metabólica.
2
La lipodistroa parcial familiar tipo 3 constituye una
entidad de baja frecuencia. En la literatura se han re-
portado aproximadamente 1.000 pacientes con lipodis-
troas de causa genética, estimándose una prevalencia
global cercana a 1:10.000.000 en la población general.
4
Las mutaciones en PPARG coneren un fenotipo meta-
bólico particularmente severo, con elevada resistencia a
la insulina y necesidad frecuente de altas dosis de insuli-
na exógena, como se observa en el presente caso.
El diagnóstico se basa principalmente en los hallaz-
gos de pérdida de grasa corporal en el exámen físico (ver
g. 1) y puede respaldarse con análisis de la composición
corporal mediante pliegues cutáneos, absorciometría de
rayos X de energía dual (DXA) y resonancia magnética
de cuerpo entero.
2-5
Un método objetivo para cuanti-
car la lipoatroa es la proporción de masas grasas que
representa la proporción entre el porcentaje de grasa del
tronco y del miembro inferior.
8
Mientras que la medición de pliegues cutáneos pro-
porciona una medición sencilla e inmediata de la grasa
corporal, el DXA permite cuanticar no solo la grasa
corporal, sino también la masa magra a lo largo del
tiempo. Un método objetivo para cuanticar la lipoa-
troa es la proporción de masas grasas que representa la
proporción entre el porcentaje de grasa del tronco y del
miembro inferior.
8
Además, las imágenes de sombras de
Gco 1. Comparación de masa grasa y masa magra de la paciente vs valores de referencia para la población general
según edad y sexo.
REV. MÉD. ROSARIO 92: 53-59, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO58
Fig. 1. Representación esquemática de las cuatro variables de lipodistroa.
grasa, que son representaciones codicadas por colores
que resaltan solo el tejido graso, pueden generarse a par-
tir de imágenes DXA para facilitar la visualización de la
distribución de la grasa.
5-7
El abordaje terapéutico de estas patologías resulta
complejo y se basa fundamentalmente en modica-
ciones intensivas del estilo de vida y en el tratamiento
farmacológico dirigido a las comorbilidades metabóli-
cas asociadas.
2-5-7
No obstante, el diagnóstico etiológico
preciso reviste un valor central, ya que permite una ade-
cuada estraticación del riesgo cardiovascular, un segui-
miento multidisciplinario oportuno y el asesoramiento
genético familiar.
5
En relación con las terapias dirigidas, existe evidencia
clínica y experimental que respalda el uso de metreleptina
en pacientes con lipodistroa generalizada, con mejoría
signicativa del control glucémico y lipídico, además de
un perl de seguridad favorable.
1-4
Sin embargo, en las
lipodistroas parciales su ecacia ha demostrado ser varia-
ble y generalmente limitada, por lo que su indicación de-
bería reservarse a aquellos pacientes con hipoleptinemia
documentada y compromiso metabólico severo.
4-7
CONCLUSIÓN
El presente caso pone de maniesto la compleji-
dad diagnóstica y terapéutica de la lipodistroa parcial
familiar tipo 3, acomo el signicativo impacto que
estas entidades poco frecuentes ejercen sobre el con-
trol metabólico y el pronóstico a largo plazo. Entre las
limitaciones del caso, debe destacarse que el abordaje
diagnóstico y terapéutico se desarrolen un hospital
de referencia con recursos limitados, lo que implicó
desafíos adicionales en la disponibilidad de estudios
complementarios, acceso a terapias especícas y aplica-
ción de estrategias de manejo avanzadas para este tipo
de patologías.
A pesar de estas limitaciones, el reconocimiento
clínico temprano y la conrmación etiológica median-
te estudio genético resultan fundamentales, ya que un
diagnóstico oportuno permite optimizar el seguimien-
to multidisciplinario, orientar adecuadamente el trata-
miento y realizar asesoramiento genético familiar, con-
tribuyendo a reducir la progresión de las alteraciones
metabólicas y a prevenir futuras complicaciones cardio-
metabólicas.
LIPODISTROFIA PARCIAL FAMILIAR TIPO 3 ASOCIADA A MUTACIÓN EN PPARG
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 59
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REV. MÉD. ROSARIO 92: 60-64, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO60
FANTASÍAS CON EL CELLO
El maestro que partió sin diagnostico
-¿Se podrá saber de dónde obtuvo esa pieza que en
modo alguno fue escrita para el Cello? Perdón, per-
dón, buenos días, ante todo. Torpeza la mía por haber
irrumpido así.
-¡Tranquilidad, uno ya sabe con qué bueyes le toca
arar; con todo, retribuyo los buenos días! Y a propósito
de su pregunta, cuando me crucé con la partitura, me
decía para mis adentros, a un sgón que conozco bas-
tante bien se le van a poner los pelos de punta.
-La melena me abandonó hace bastante tiempo,
pero sigo desbordando en curiosidades.
-Doy fe. Le cuento que se trata de un arreglo escrito
por Mathieu Herzog para Cello y orquesta.
-¿Del aria de Casta Diva?
-Efectivamente, circula una versión muy bien logra-
da de la cellista Camille omas.
-¡Espero que la ejecute pronto!
-Me agradaría. Si hay algo que caracterizó al belcan-
tismo, es su fenomenal riqueza melódica.
-Un denitivo. Es cautivante ese modo de arti-
cular el registro y el tono de la voz con la dimensión
emocional del texto.
-Tampoco le van a la zaga, los varios tipos de legato,
staccato y la messa di voce.
-Igualmente… algo así como una plusvalía que el
público recibe jubilosamente y cuando el cantante sabe
recurrir a la gestualidad para fortalecer el efecto, nos
sentimos entre algodones.
-Sabe que mientras habla, su cara se transforma.
¡Qué fenómeno tan particular la Ópera!
-Al menos para mí. De paso le acerco otro dato,
cuando el vibrato encaja para exaltar la expresión de las
palabras y embellecer las notas más largas, la mesa está
servida.
-¿Hay algún compositor por quien tiene alguna pre-
dilección?
- ¡Vincenzo Bellini!
-Como dicen los propios italianos, “non c’è paragone”.
-Un superdotado, yo diría con un talento innato
para ese género musical.
-Me han dicho que murió bastante joven.
-Lo que se dice una verdadera desgracia para el mun-
do de nuestra amada Euterpe.
-Pero no fue el único caso.
-Por supuesto, aunque con Mozart tenemos una
suerte de bálsamo porque su inagotable veta creadora le
permitió ofrendarnos una plétora de tesoros musicales.
-Pero….
-En lo que hace a la ópera, especícamente, hay dos
hechos muy lamentables. Por un lado, Bizet.
-¿Y el amigo Vincenzo?
-Exacto, no llegó a cumplir 34 años.
-¿Era siciliano, verdad?
-De Catania para más detalles, aunque su partida se
produjo muy cerca de París.
-Cuestiones ligadas a su carrera, me imagino.
-Así es. Falleció en septiembre de 1835, dos años
después de establecerse en la gran urbe.
-Supongo que, para entonces, ya gozaba de fama eu-
ropea.
-Es que sus óperas orillan en una exquisitez resaltada
por esa expresividad dramática, lírica y poética.
-Lo que veníamos comentando.
-El mozo venía dando claras señales de su talento
y, a partir del estreno de Il Pirata en Milán en 1827, se
reveló como poseedor de una nueva concepción estética.
-Quien se consagraba allí tenía el camino allanado.
-Absolutamente. Le siguieron ofertas por directores
de los teatros veneciano y milanés.
Memento Vincentius!
-Un tanto agriado porque comienzan a aparecer di-
versos problemas de salud, en parte debido a un exceso
de trabajo
-¡El maldito estrés!
-Se hallaba rmemente dedicado a cumplir con sus
nuevos encargos: I Capuleti e i Montecchi, La Sonnam-
bula y, posteriormente, Norma.
-Como para no fatigarse con tales títulos.
-Se hicieron presentes trastornos digestivos, supues-
tamente inamatorios, mismo un tocamiento hepático
que requirió cuidados prolongados, sangrías y adminis-
tración de eméticos.
FANTASÍAS CON EL CELLO
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 61
-¿Pero habrá conseguido reponerse, con todas esas
extrañezas?
-Ya hablaremos de rarezas, cierto es que para nes de
1830 se sentía mucho mejor. Por suerte no faltaron esos
amigos generosos que lo albergaron en la apacible villa
de Moltrasio, a orillas del lago de Como.
-¡Un lugar que sanando inspira!
-Diría que sí, a tal punto que al año siguiente el ter-
ceto estaba concluido.
-¡Bravo por él!
-Sobrevino un viaje a Londres a principios de 1833,
donde pasó un período cuasi ideal, por denirlo de al-
guna manera.
-¿Por qué no se quedó allí?
-A comienzos del año siguiente el libretista italiano
Carlo Pepoli radicado en París lo convocó para trabajar
en I Puritani; la cual se terminó representando a princi-
pios de 1835 en el éâtre Italien, con un éxito rotundo.
-A Te o cara.
-A cargo de Alfredo Kraus, si se puede optar.
-¡Y a disfrutar de la Grand Cité!
-No tan así, al parecer se cansó bastante rápido de
la ruidosa vida cotidiana; encima vivía en un espacio
bastante reducido.
-¿Entonces?
-Vincenzo aceptó el ofrecimiento de un diplomático
inglés para habitar en su villa Le Gigan, en el pueblo
de Puteaux a orillas del Sena, probablemente fascinado
por el carácter rural y aristocrático a la vez de esos alre-
dedores.
¿Quién sería este señor?
-Salomón Lévy, aparentemente cónsul británico y
amigo del compositor, a partir de su visita a Londres el
año anterior.
-Un lugar muy vivible, convengamos.
-La zona gozaba de cierta nombradía.
-¡De parabienes!
-Atravesaba un tiempo muy prometedor, Puritani
había conquistado París, y era objeto de gran admira-
ción, e incluso se murmuraba un posible matrimonio
con Clelia Pasta.
-Los astros se estaban alineando convenientemente.
-Admitamos que sí. Por otro lado, era miembro del
animado y selecto círculo del matrimonio Belgiojoso,
en particular la señora Cristina, una aristócrata italiana,
quien luego tuvo un rol destacado en la independencia
de su país.
-Corrían los tiempos de los grandes salones.
-Exacto, veladas musicales a las cuales asistían ar-
tistas de la talla de Liszt y Chopin, Delacroix, Heine,
Dumas, Hugo, Musset y Sand.
La crème de la crème!
-Caricias de uno y otro lado, pero vuelven los pro-
blemas intestinales.
-¡Qué cruz!
-Un inmenso pesar. En el momento en que su popu-
laridad ya era continental, falleció tras una enfermedad
de tres semanas.
-¡Sapos y culebras!
-Un paciente relativamente sano, cuyo inesperado
deceso dejó muy mal parado al sistema de salud pari-
sino.
-Tenga presente que no sólo Ud., adolece de curio-
sidad.
-Allá vamos, pues.
-La muerte de Vincenzo Bellini, ocurrida el 23 de
septiembre de 1835 en Puteaux, estuvo rodeada de mis-
terios.
-Pero entre tantas incógnitas, ¿habrá alguna pista
más o menos conable?
-Unos diez días después de incumplir con sus habi-
tuales reuniones, la Usina de rumores pone a circular:
“Bellini está enfermo”.
-¿De buenas a primeras?
-Existe una carta fechada el 4 de septiembre de
1835, dirigida a su amigo Francesco Florimo, en la cual
le comentaba que llevaba tres días con una ligera diarrea
sin hacer mención de tratamientos o visitas médicas.
-¿Ningún Galeno fue a examinarlo?
-Puteaux no era más que un poblado por aquel en-
tonces y no contaba con médico ni farmacéutico.
-A la buena de Dios.
-Según el testimonio del barón Aymé d’ Aquino, los
Levy habrían dispuesto el aislamiento de Bellini impi-
diendo el acceso a las visitas.
-¿Quién sería ese noble?
-Un integrante de una familia del Reino de Nápoles,
que consiguió visitarlo el 11 de septiembre, hallándolo
postrado en cama por la disentería.
-¿De qué estamos hablando?
-Una especie de diarrea.
-¿Solo de toda soledad?
-Estaba la dueña de casa Madame Levy, quien rega-
ñó duramente a Bellini, ordenándole descanso absoluto
y nada de visitas.
-¡Regente de profesión!
REV. MÉD. ROSARIO 92: 60-64, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO62
-Preocupado por el hecho, d’Aquino se lo rerió a su
tío, el compositor Carafa.
-Que vendría a ser .
-Michel Carafa de Colobrano, músico y ayudante
de campo, devenido en comandante de batallón tras la
campaña de Napoleón en Rusia.
-Como para que moviera alguna cha.
-Algo de eso, el punto es que el 12, d’Aquino regresó
a la Villa, pero el jardinero le impidió la entrada.
-¡Las órdenes son órdenes, Monsieur.
-Aunque dos días después, el propio Carafa fue a la
villa de Puteaux y encontró al maestro tendido en su
cama: "Bellini está muy débil".
-¿Y?
-Del 14 al 23 de septiembre, el maestro seguía como
recluso. Ningún dato.
-Más que en un enfermo allí habitaba un secreto.
-Hartos de esa situación, la noche del 22, un grupo
de amigos decide acudir al Procurador del Rey.
-Algún reejo, nalmente.
-En el mientras tanto, al día siguiente, D’Aquino re-
gresa a la Villa; la puerta entreabierta, en su interior un
silencio absoluto; y en el segundo piso, Bellini muerto
en su lecho.
-¡Qué horror!
-Cuando el jardinero apareció con velas en la mano,
le contó que los Levy estaban en París en tanto que el
maestro había fallecido, entre delirios y convulsiones.
-¡Pero algún médico debe haberlo visitado, por todos
los cielos!
-En realidad Cristina Belgiojoso envió el 11 de sep-
tiembre a Luigi Montallegri, un compatriota exiliado,
quien habría servido como médico en el ejército de Na-
poleón.
-¡Menos mal!
-El facultativo estaba ojo de papeles, puesto que el
título de médico supuestamente obtenido en 1802 le
fue reconocido ocialmente por la Facultad de Medici-
na de París en 1839.
-O sea que al momento de visitar a Bellini, ejercía la
medicina casi clandestinamente.
-Y sí. Lo cual podría haber jugado un papel impor-
tante, en esto del hermetismo.
-Eso de que el silencio es salud, aquí no se dio.
-Para nada.
-¿Por qué huyeron los Lévy?
-En el desván de los enigmas; en mi cabeza también
ronda otra pregunta.
-Cante la justa.
-Si bien Montallegri tenía una limitada experiencia,
mantenía un estrecho contacto con Severini del éâtre
Italien a quien supo informar sobre el estado de salud
del maestro vía notas dejadas en su despacho.
-¿Y?
¿Por qué el director del teatro, conocedor de un par
de médicos muy reputados, no les solicitó que fueran a
examinarlo?
-¡Lo que se dice un culebrón!
-En sus observaciones, el 20 de setiembre, Monta-
llegri consignaba el alarmante estado, con considerables
episodios de diarrea mucosa y sanguinolenta.
-Feo, feo.
-Al regresar al día siguiente le pareció que había me-
jorado un tanto gracias a unas ampollas administradas
en la visita previa.
- ¿Ampollas de qué cosa?
-Se supone que Bellini pudo haber recibido un tra-
tamiento con emetina y quinina por vía oral y rectal.
-Que traducido al castellano
-Enemas y supositorios de productos naturales ex-
traídos de plantas, gracias a una técnica desarrollada por
el farmacéutico Joseph Pelletier en 1822.
-¿Se las había procurado ese señor?
-No Montallegri las habría obtenido de Joseph
Bonnevin, farmacéutico con quien sostenía un vínculo
amistoso.
-¿Y los Levy?
-Algunos reeren que a menudo dejaban la villa por
compromisos en otros sitios.
-Se me hace que en estos casos, radio pasillo es muy
prolíco en versiones oscurantistas.
-¡No faltó quien elucubrara envenenamiento!
-Como había ocurrido con Mozart.
-Por suerte se cuenta con la autopsia que puso paños
fríos a tantos "perché mi piace".
-¿A cargo de Montallegri?
-Para nada. Convocaron al Dr. Adolphe Dalmas,
profesor de la Facultad de Medicina de París.
-Finalmente apareció alguien competente.
-A destiempo, pero es conveniente su ingreso a es-
cena. Había sido miembro del comité encargado de la
lucha contra el cólera en 1831 y 1832, habida cuenta de
su experiencia en epidemias previas en Rusia, Polonia,
Alemania y Gran Bretaña.
-¿Se trataba de cólera?
-No. La autopsia reveló que la mucosa del intestino
FANTASÍAS CON EL CELLO
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 63
grueso estaba cubierta de numerosas úlceras con un gran
absceso en el hígado, en tanto que los órganos restantes
estaban indemnes.
-Un intestino devastado.
-Lamentablemente. Dalmas poseía un amplio cono-
cimiento de la patología intestinal, y sus conclusiones
establecieron que el fallecimiento se debió a una severa
inamación a ese nivel, descartando claramente cual-
quier indicio de cólera o envenenamiento.
-Fin de la cuestión.
-Con el diario del lunes, es altamente probable que
este síndrome disentérico encaje con una amebiasis cró-
nica.
-¿Qué cosa sería doña ameba?
-Un parásito que ingresa a nuestros intestinos a tra-
vés del agua y alimentos contaminados.
-¿Algo de larga data?
-Difícil saber cómo habría llegado a infectarse.
-Entendible.
-No se excluye la posibilidad de contagio fuera de
Sicilia, en particular en Génova, donde Bellini se alojó
en 1829.
-Viajaba bastante el joven.
-Por supuesto. Lo más factible es que haya sido por
esa época. Durante 1830, la enfermedad volvió a irrum-
pir, requiriendo un largo periodo de convalecencia de-
bido a la anemia resultante y la debilidad general con
pérdida de peso.
-El periodo que pasó en la Villa de Moltrasio.
-Efectivamente. Incluso es razonable suponer que
allí se produjera el tocamiento hepático inicial.
-¿Pero consiguió recuperarse?
-Reposo y vida sana son muy buenas consejeras.
-Nada de lo que le aguardaba en París.
-El que quiere celeste que le cueste, reza el refrán.
-Precio muy alto desgraciadamente.
-El estilo de vida en la Gran Metrópoli, acarreaba
diversos excesos, y con un parásito bien aquerenciado el
escenario favoreció al visitante.
-Uno ha visto que el éxito trae consigo unos genieci-
llos muy proclives a lastimar.
-No le quepan dudas.
-Para mi gusto son momentos en que la VICTO-
RIA” debe ser puesta bajo vigilancia.
-Quienes mantenían contacto con el maestro, hicie-
ron mención de su irritabilidad e inestabilidad anímica,
sumado a las incertidumbres profesionales.
-Se empieza a transitar en el borde del cráter.
-Después sobreviene un círculo vicioso donde un
problema deriva en otro y viceversa.
-¿Por ejemplo?
-Avanzado el cuadro, la no ingesta de líquidos, su-
mada a la pérdida de agua y sal por la diarrea y la sudo-
ración inducidas, podría haber llevado a la aparición de
las convulsiones.
-Entiendo, pero la falta de una atención médica
acorde también podría haber acelerado el desenlace fa-
tal.
-Como solemos decir entre nosotros, no se pueden
formular suposiciones de experimentos no realizados.
-Aun así…
-Queda en el candelero de lo muy factible. Resulta
claro que la carencia de una consulta para obtener la
opinión calicada es inexplicable y hasta negligente.
-Subiría el tono de los adjetivos, pero dejémoslo ahí.
-Por fuera de la enseñanza bien académica de la gran
urbe, la naciente medicina tropical ya había tomado
nota de estos problemas.
-Pero lejos de los grandes centros de formación.
-Así es, un conocimiento más periférico por decirlo
de alguna manera.
-¿Y en qué momento se anotició la medicina euro-
pea?
-Un par de décadas después, cuando la enfermedad
amebiana adquirió su mayoría de edad y comenzó a
ocupar un sitio en la lista de padecimientos a ser tenidos
en cuenta.
-¡Lindo enredo!
-Existe un conocido aforismo se diagnostica lo que
se piensa y se piensa lo que se sabe”.
-¡Qué genialidad!
-Se tomó conciencia de lo nocivo y hasta imprede-
cible que podrían ser estas afecciones del aparato diges-
tivo, en individuos que hasta ese momento incluso im-
presionaban sanos.
-Pobre Bellini.
-Con tanta culpa escondida, de alguna manera debía
introducirse un elemento compensatorio.
-¡Un funeral de aquellos, mon ami!
-Con todas las solemnidades posibles.
-Nada que me sorprenda.
-Se celebró el viernes 2 de octubre de 1835 en la
iglesia de San Luis de los Inválidos, en presencia de
miembros de la familia real, numerosos estadistas, di-
plomáticos y artistas.
-No alcanza, hay que sumar más ingredientes.
FANTASÍAS CON EL CELLO
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO64
-Elemental Watson. Participaron los coros, orquestas
y solistas de la Ópera y el éâtre Italien quienes unieron
fuerzas para la ocasión en un majestuoso espectáculo
musical.
- ¿Y las fanfarrias?
-A la orden del día, una banda de 120 músicos y
percusionistas, que incluso acompañaron a la procesión
fúnebre en su trayecto hacia el cementerio del Père-La-
chaise.
-¿Está sepultado allí entonces?
-No, en 1876 se produjo el regreso con todas las glo-
rias a su Catania natal.
-Un acto de justicia.
-Coincido.
-¡La muerte de Vincenzo es un acontecimiento muy
difícil de digerir!
-Entre las limitaciones de la medicina y negruras de
la condición humana, su fallecimiento nos sigue abofe-
teando: a medio camino entre una suerte de obsecuen-
cia e insensatez.
-Y en parte hasta provocativa.
-Sobre todo, porque deja ese sentimiento, de resis-
tirnos a aceptar que un ser capaz de escribir una música
tan sentida haya muerto de una forma así indigna.
-Voy a volver al arreglo de Casta Diva.
-Celebro que así lo haga.
-Encima, ya tenía una atracción muy particular por
su obra.
-Es que sus partituras incurren de lleno en una mú-
sica capaz de despertar los sentimientos más profundos
del alma humana, sin necesidad de recurrir a efectos al-
tisonantes.
-Podríamos incluirlas entre esas que algunos directo-
res designan como piezas verosímiles y cercanas.
-Algo por el estilo. Desde una óptica muy personal,
el renamiento de Bellini es a la ópera lo que Chopin
fue al piano.
-¡Ambos sintonizaban muy bien!
-Se imagina si pudiésemos viajar a través de la luz,
para ver si quedó algún registro astral de sus diálogos.
-¡Resérveme un asiento!
-Dos coetáneos que encajaron a la perfección con ese
especial modo de sentir y concebir la existencia humana,
el Romanticismo.
-¿Qué fue mucho más allá de la música?
-Por supuesto, atravesó todas las formas del arte, en
clara confrontación con la Ilustración, al situar en el
centro a las emociones en lugar de la razón.
-Al nal un poco de aire fresco y vivicante.
-Es el gran objetivo del arte.
-¿Cómo sería eso?
-Su nalidad no es otra que la propia persona.
-¿O sea?
-En la alegría, el desasosiego, la pena, el desencanto;
alguien tomó lápiz y papel, otro paleta con pinceles e
così via.
-Pensándolo bien, debo decir que mis cuatro cuer-
das, del grave hacia el agudo, hacen mi existencia mu-
cho más llevadera y quizás hasta placentera.
-No me sorprende.
-¡Uy, en un rato tenemos ensayo!
-Gustoso me sentaría a escucharlos, pero me aguarda
una reunión virtual, nada de artístico, como verá.
-¡Póngale onda como dicen los jóvenes! Y no deje de
pegarse una vuelta de cuando en cuando, tenga presente
que los Cellos también estamos dotados de alma.
Fiat voluntas tua!
Oscar Bottasso
REV. MÉD. ROSARIO 92: 65-66, 2026
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 65
* Dirección de correo electrónico: aedottavio@hotmail.com
MISCELÁNEAS
EL MÉDICO DE ESTAGIRA
ALBERTO ENRIQUE D’OTTAVIO
1
1- Facultad de Ciencias Médicas y Consejo de Investigaciones, Universidad Nacional de Rosario
Resumen
En el marco geográco-histórico actual y antiguo en el que la Macedonia griega y la ciudad de Estagira adquieren
relevancia, este trabajo rescata a un médico destacado no sólo por su ligazón con los gobernantes con quienes inte-
ractuó durante su vida sino porque uno de sus descendientes marcó el pensamiento universal.
Palabras clave: Grecia; Macedonia; Estagira; médico
THE DOCTOR OF STAGIRA
Summary
In the current and ancient geographical and historical context in which Greek Macedonia and the city of Stagira acquire
relevance, this paper highlights a doctor who stood out not only for his relationship to the rulers with whom he interacted
during his life but also because one of his descendent shaped universal thinking.
Keywords: Greek; Macedonia; Stagira; physician
Contexto geográco-histórico actual y antiguo
1,2
En la actualidad, la Macedonia griega, conocida
también como Macedonia del Sur, comprende tres re-
giones: occidental (capital: Kozáni), central (capital:
Salónica) y oriental (capital: Kavala). El origen de su
nombre continúa siendo hipotético.
Limita al norte con la Macedonia septentrional, per-
teneciente tambn a la península balcánica, que pasó a
denominarse República de Macedonia, con capital en Sko-
pie, cuando se separó de la Yugoeslavia socialista en 1991.
Dado que este relato transcurre aproximadamente
entre 375 a.C. y 330 a.C., corresponde señalar que a
lo largo de tal período gobernaron la región sur (griega)
desde Amintas III hasta Alejandro III Magno inclusive.
A su vez, la región norte estaba ocupaba por el reino de
Peonia, habitado por distintas tribus, años antes con-
quistado y abandonado por Darío I el Grande, de la
dinastía aqueménida.
Durante 356 a.C., Filipo II ocupó su zona sur y su
hijo, Alejandro Magno la incorporó con posterioridad
por completo a la Macedonia griega.
Por su parte, Estagira, fundada en siglo VII a.C. en
la península de Calcídica, fue destruida y reconstruida
por Filipo II.
Hoy, sus restos, forticaciones, acueducto y santua-
rio en honor a Démeter, se hallan a 8 Km de Olympia-
da en la Macedonia Central mientras la actual Stagira,
se ubica a 7 Km al suroeste de tales ruinas.
MISCELÁNEAS
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO66
El médico de Estagira
3,4
Se llamó Nicómaco(de nike: victoria y máchē: ba-
talla), nació en Estagira, decía tener antecesores Ascle-
píades y vivió en el siglo IV a.C. alrededor de los años
arriba citados.
Contrajo enlace con Festis (también registrada como
Festias o Phaestias), nativa de Calcis en la isla de Eubea
y relacionada igualmente con los Asclepíades, con quien
engendró dos hijos varones y una hija llamada Arimnesta.
Fue un médico destacado, escribió media docena de
libros sobre medicina y otro, sobrefísica.
Eso lo vinculó
estrechamente hasta su deceso con los reyes macedóni-
cos que gobernaron coincidiendo con su ejercicio profe-
sional, llegando en alguna ocasión a residir en la corte y
hasta a trabar amistad con algunos de ellos.
En tal sentido, aunque se lo resalta en particular a
Amintas III no pueden descartarse a sus sucesores; vale
decir: Alejandro II, Amintas IV, Filipo II y Alejandro
III Magno.
Uno de sus hijos varones fue Arimnesto (nombre
que signica muy recordado) quien murió durante su
juventud.
El otro, empero, estaba destinado a revolucionar el
pensamiento universal: Aristóteles (de aristos: mejor; te-
los: nal y que se simplica como el mejor de todos).
Éste que, para ciertos autores, además de lósofo fue
médico como su padre y abuelo
,
4
era muy joven cuando
Nicómaco falleció.
Entonces, fue su tutor y cuñado, Proxeno de Atar-
neo** (antigua polis en el oeste de Anatolia), el que lo
educó un par de años para luego enviarlo a Atenas a n
de que accediera a la Academia de Platón. Tras la muerte
de su esposa Pitia de Asos, engendró con su concubina
Herpilis a un hijo que moriría siendo joven en batalla,
al que, para algunos escritores, dedicó su obra Ética y
quien recibió el nombre de su abuelo. Nicómaco, el mé-
dico estagirita.
BIBLIOGRAFÍA
1. Gómez Espelosín FJ,La antigua Grecia. De los orígenes
legendarios a Alejandro Magno. Barcelona: Shackleton
Books; 2024.
2. Azcárate Luxan MV, Sánchez J. Geografía de Europa.
Madrid: UNED; 2013.
** Un hijo de la hija de Proxeno colaboró con Aristeles y el hijo de Proxeno se casó con Pitias, hija de Aristóteles
3. Smith W. Nicómaco.Diccionario de biografía y mitolo-
gía griega y romana. Edinburgh: John Murray eds.; 1867.
4. Durant W. Historia de la Filosofía. De Sócrates a John
Dewey. Buenos Aires: Joaquin Gil; 1947.
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